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En cuatro años no rehabilitó 59.7 kilómetros; sólo tenía un avance de obra de 30%

La SCT rescinde a Gutsa dos contratos para dar mantenimiento a autopista

Casi una docena de constructoras son investigadas por incumplir, afirma la dependencia

VICTOR CARDOSO

Ampliar la imagen Gonzalo Martínez, director general jurídico de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, y Humberto Treviño, director de Capufe, en la conferencia de prensa Gonzalo Martínez, director general jurídico de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes, y Humberto Treviño, director de Capufe, en la conferencia de prensa Foto: Marco Peláez

La Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) retiró dos contratos de mantenimiento de obra en la Autopista del Sol (Cuernavaca-Acapulco) a la empresa Gutsa, integrante de un selecto grupo de corporativos de la construcción que tiene el mayor número de contratos de obra pública en el país.

Como parte de una revisión general contra empresas contratistas incumplidas, el director general jurídico de la SCT, Gonzalo Martínez Pous, puso de manifiesto el fin de la "tolerancia" y adelantó que casi una docena de casos de constructoras que realizan trabajos para esa dependencia y para Caminos y Puentes Federales de Ingresos (Capufe) se encuentran bajo investigación, con miras a la rescisión de los contratos asignados.

En conferencia de prensa para explicar la rescisión de los contratos a Gutsa, el director de Capufe, Humberto Treviño Landois, aseveró que la decisión se tomó luego de que la empresa registraba retrasos de casi cuatro años en la entrega de los trabajos encargados y las obras de rehabilitación, conservación y mantenimiento sólo presentaban avances de 30 por ciento.

En 2003, según la información divulgada, Gutsa obtuvo de Capufe dos contratos para la rehabilitación de 59.7 kilómetros entre Cuernavaca y Acapulco, en los estados de Morelos y Guerrero, por un monto original de 335.19 millones de pesos y un tiempo de ejecución de 270 días. Sin embargo, agregó, la compañía lleva ya más de mil 200 días de retraso. Esos contratos formaban parte de un paquete de mil 500 millones de pesos de inversión destinados a la rehabilitación de la autopista Cuernavaca-Acapulco.

Dada esa situación, Treviño Landois tronó en contra de las contratistas: "¡basta de complacencias y de esperar que las empresas constructoras cumplan cuando les dé la gana!"

Pero no obstante la acción contra Gutsa, tanto Martínez Pous como Treviño Landois declinaron informar sobre sanciones a esa u otras empresas, o la responsabilidad de funcionarios públicos que aceptaron los retrasos. Ante la insistencia de reporteros, sólo se concretaron a mencionar que tanto la SCT como Capufe tienen bajo investigación o estarían por iniciar procesos administrativos contra casi una docena de constructoras que serían responsables de incumplimiento de los contratos.

Martínez Pous mencionó que la acción contra Gutsa tuvo fundamento en el artículo 61 de la Ley de Obras Públicas y Servicios Relacionados con las mismas, donde además se prevé un plazo de 15 días para que la compañía sancionada presente alegatos en su favor y un término similar para confirmar la rescisión de los contratos.

Madruguete madrugador

Hasta donde se sabe, funcionarios de Capufe habían sostenido diversas reuniones con representantes de Gutsa. La última, el pasado 20 de junio, en la que autoridades de la Secretaría de la Función Pública actuaron como "conciliadores". Pero el retraso en las obras era tal, que el organismo declinó cualquier arreglo y el domingo por la tarde notificó a la empresa la rescisión de los contratos.

Alrededor de las 6 de la mañana de ayer, personal de Capufe, apoyado por elementos de la Policía Federal Preventiva y notarios públicos, se presentaron en los frentes de obra que realizaba Gutsa en la autopista Cuernavaca-Acapulco para tomar el control de los trabajos.

Según Treviño Landois, esa acción se decidió con el fin de que sea el organismo a su cargo el que se encargue de continuar los trabajos y poner en condiciones de "transitabilidad" la Autopista del Sol. Al respecto informó que se tiene calculado que las obras tendrán un costo de entre 15 y 20 millones de pesos para Capufe y quedarán concluidas en alrededor de 60 días.

Paralelamente, dijo, Capufe envió a la Secretaría de Hacienda y al titular de la concesión de la autopista, el Fideicomiso de Apoyo al Rescate de Autopistas Concesionadas (FARAC), una sugerencia para que evalúen la conveniencia de extender el plazo del descuento de 20 por ciento en las tarifas de la carretera, con vigencia al primero de julio, para compensar a los usuarios por las molestias provocadas por la realización de las obras. La respuesta a esta proposición, agregó, se dará a conocer en no más de 48 horas.

Fin del idilio

La empresa Gutsa forma parte de un selecto grupo formado por las cinco constructoras más grandes, que en el pasado han sido acusadas de recibir favores gubernamentales, casi todas involucradas en el llamado rescate carretero, o hasta beneficiarias del rescate bancario.

Gutsa es encabezada por el empresario Juan Diego Gutiérrez Cortina, identificado como uno de los promotores de aportaciones privadas ("pase de charola") para la campaña presidencial del PRI en 1994. Fue copropietario del polémico y alguna vez edificio más alto del país, el Hotel de México, rebautizado como World Trade Center.

En la actualidad, Gutsa realiza diversas obras en todo el país, tanto para la iniciativa privada como para los gobiernos federal y algunos estatales.

 
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