Usted está aquí: viernes 29 de junio de 2007 Cultura Autismo: detectar a tiempo

Autismo: detectar a tiempo

Dicen los expertos que cada 20 minutos un niño y sus padres reciben el diagnóstico de autismo. Definen esta entidad como un trastorno del desarrollo neurológico que afecta a todas las áreas del desarrollo.

Mencionan que existe consenso en cuanto a que en el autismo se encuentran afectadas determinadas funciones neurofisiológicas y neurosicológicas que básicamente se expresan en tres grupos principales de alteraciones que comprenden las del desarrollo de la interacción social, de la comunicación verbal y no verbal, así como intereses y comportamientos con repertorio restringido.

Comentan los especialistas que se trata de alteraciones nucleares que necesariamente deben encontrarse para realizar un diagnóstico de semejante naturaleza.

Los profesionales refieren que a pesar de los avances en cuanto al entendimiento de condiciones genéticas, neurológicas y cognitivas asociadas, la etiología de este trastorno resulta aún desconocida. Sin embargo, existe evidencia sólida e indicativa de que en la base de este trastorno la genética tiene un papel preponderante. La mayoría de las investigaciones demuestran que en este trastorno existe un alto índice de heredabilidad, que el porcentaje de que el trastorno se presente nuevamente entre hermanos es de 50 a 100 veces más alto que en la población general, y que el grado de condicionamiento genético para esta entidad es mayor que para enfermedades como Alzheimer, asma, diabetes, trastorno bipolar y esquizofrenia.

La epidemiología del trastorno sugiere que en la actualidad uno de cada 166 niños tienen diagnóstico de autismo. De acuerdo con las estadísticas se ha observado la tendencia a que este trastorno aumente 17 por ciento anual. En realidad se trata de un trastorno grave del desarrollo que compromete no sólo a las personas diagnosticadas y sus familias, sino que también tiene repercusiones en la comunidad.

En respuesta a esta compleja problemática, en 1990 se creó la Clínica Mexicana de Autismo y Alteraciones del Desarrollo, AC (Clima), la cual nació como producto de la inquietud de un grupo de terapeutas dirigido por el presidente fundador y director, Carlos Marcín Salazar, en unión con un grupo de padres de hijos con autismo.

En México, Humberto Nicolini, consejero de Clima, en colaboración con esa institución, realizó hace cinco años la primera investigación genética a gran escala en el país. Esta investigación se ha venido desarrollando a partir de esta fecha no sólo con los niños autistas, sino también con sus familias.

Clima realizó una investigación con la Universidad de Flinders (en Australia), para contar con un instrumento de diagnóstico para niños latinos. El ADEC (siglas en inglés de Detección de Autismo en la Infancia Temprana), fue validado con niños mexicanos y demostró alto nivel de sensibilidad y especificidad. En nuestro país ya contamos, gracias al esfuerzo de especialistas mexicanos, con herramientas para detectar en edades tempranas manifestaciones autistas, así como una propuesta seria para poner en marcha un programa nacional de detección e intervención temprana.

La oportuna detección y la adecuada intervención posibilitan, en la mayoría de los casos, que los niños con autismo y trastornos del desarrollo puedan incorporarse a la sociedad.

La Fundación Autism Speaks, la Clínica Mexicana de Autismo y Alteraciones del Desarrollo, AC, Teléfonos de México y la Universidad Iberoamericana invitan al Congreso Internacional en Investigación de Autismo. El autismo habla al mundo, que se realizará los días 5, 6 y 7 de julio de 9 a 18 horas. Consultar la página web www.clima.org.mx

 
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