Usted está aquí: viernes 29 de junio de 2007 Espectáculos Malos hábitos le pega a los modelos estéticos creados por la publicidad

El director Simón Bross enfoca su filme a problemas como bulimia y anorexia

Malos hábitos le pega a los modelos estéticos creados por la publicidad

■ El origen de su proyecto, la muerte por disfunción alimenticia de una actriz con quien trabajó

JUAN JOSE OLIVARES

Ampliar la imagen La actriz Ximena Ayala en un fotograma de la cinta que dirigió Simón Bross La actriz Ximena Ayala en un fotograma de la cinta que dirigió Simón Bross

La disfunción alimenticia es global. Enfermedades como la anorexia o la bulimia no respetan clase social ni edad, y la publicidad es una de la causas por las que existen al crear patrones estéticos que “se pueden convertir en enfermedades sociales críticas”, como lo asegura el cineasta Simón Bross, quien la semana pasada fue premiado en el contexto del Festival Cine de las Vegas 2007 con el galardón La Próxima Ola (creada para premiar y descubrir a lo más nuevo y refrescante del cine mexicano) con su cinta Malos hábitos, la cual ganó como mejor película en el pasado festival de Guadalajara y que fue exhibida en Cannes, en la Semana de la Crítica y en la selección oficial (fuera de competencia).

Bross sabe de lo que habla. Más de dos décadas ha sido publicista, pero en la cinta “le pego a la publicidad, que me ha dado mucho, es una gran gimnasio para filmar, pero como en todas las áreas, hay cosas buenas y malas, y uno de los factores que me hizo ver que era importante filmar esta película es que los publicistas generamos patrones estéticos que se pueden convertir en enfermedades sociales críticas”, comenta en entrevista.

Malos hábitos compitió en Las Vegas con otras películas mexicanas, como Drama-Mex y Morirse en domingo, entre otras. Será distribuida por Artecinema y llegará al circuito comercial mexicano el próximo 11 de octubre con 200 copias. Lo recaudado en las primeras cuatro funciones será donado a instituciones que tratan desórdenes alimenticios para gente sin recursos. Y en la página de Internet que se está terminando, habrá un link para esas instituciones

Valió la pena

El realizador comenta que si una sola chica con este tipo de problemas alimenticios, luego de salir de la función decide ir al médico, “valió la pena haberla hecho. En gran parte del mundo, la gente se muere de hambre y en otra hace dietas, entonces no sólo es un problema con la comida sino con la repartición de la riqueza”.

–¿Fue la catarsis?

–Sin duda, y quedé sorprendido porque no la hice para eso, pero si lo festivales y las exhibiciones ayudan para que la vea la gente es lo que importa. Cuando comencé a investigar sobre el problema pensaba que sólo le pasaba a chavas de 14 a 25 años de clase media o media alta, y no: desde niñas de siete hasta gente anciana pueden padecerlas, y toca desde los más humildes hasta los más ricos.

Simón Bross explica que cuando comenzó a idear el guión, pensó en narrar una historia de México, pero se dio cuenta de que el asunto era mundial y que tenía que ver con la globalización, “con esta cuestión mediática en la que la gente aspira y basa su estatus en estar delgado y guapo. La publicidad ha contribuido a esto. Y sin duda el inicio, asegura, fue luego de hacer un comercial de Nescafé con una chica que bailaba y que se murió de anorexia. En es momento pensé si los publicistas no estaríamos haciendo cosas equivocadas. Si esta historia ayuda a legislar un poco en ese aspecto, estaría encantado. El cine sirve para entretener, pero también para entrar en contacto con temas importante para el público, tocar fibras sensibles de la gente, pues”.

No curamos el sida

No obstante, tiene sus reservas: “Hay que recordar que hacemos películas; no inventamos la cura contra el sida. No es tan importante lo que hacemos, pero si la cinta a nivel mediático puede ayudar a este problema, o anima a las chicas a que busquen ayuda por esos links que conectan con esas instituciones, la película se vuelve algo más grande, más que sólo cifras de que costó tanto y tal y tal… que eso es un poco una güeva.”

El largometraje fue clasificado por RTC como B-15 y eso contribuirá para que la vean las chavitas adolescentes, “está dedicada a ellas. En un país tan acostumbrado al cine comercial que una cinta como ésta, que considero más como de autor, personal o como le quieras llamar, esté llegando al corazón y a la cabeza de las personas, es lo que me deja con mayor satisfacción”.

Bross tiene un proyecto con Guillermo Arriaga, otro con Ernesto Anaya y otro en Estados Unidos. “El que tengo con Arriaga, él escribe, yo dirijo y la producimos entre los dos. Hace años los cineastas se caían mal entre sí, no se apoyaban, jalaban cada quien por su lado. Ahora, por ejemplo, Guillermo me apoyo en el guión, Alfonso Cuarón me ayudó con unas anotaciones, Salma (Hayek) me presentó al presidente de MGM, lo que le dio un empujón a la película en Estados Unidos; Rodrigo Prieto vio la primera copia para checarla”.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.