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Entrevista a ROBERTA LAJOUS, EMBAJADORA DE MEXICO EN BOLIVIA

Mejorar nexos bilaterales, la instrucción de Calderón

"Buscamos recuperar tradiciones, como la no intervención"

Luego del "cómanse su gas", espetado por Vicente Fox en el sexenio pasado, la relación se deterioró, pero ahora la recepción del presidente Evo Morales y su canciller fue muy cálida, dice la diplomática

ROSA ROJAS

Ampliar la imagen Roberta Lajous, en la sede diplomática de México en Bolivia, luego de entregar sus cartas credenciales al presidente Evo Morales Roberta Lajous, en la sede diplomática de México en Bolivia, luego de entregar sus cartas credenciales al presidente Evo Morales Foto: Ximena Bedregal

La Paz, 5 de julio. México está buscando "retomar sus tradiciones más queridas" en materia de relaciones exteriores, como el principio de la "no intervención en asuntos internos" de otros países, que establece el artículo 89 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, comentó la nueva embajadora de México en Bolivia, Roberta Lajous, quien hoy presentó sus cartas credenciales al presidente Evo Morales, en el palacio Quemado, sede de gobierno.

En entrevista, se preguntó a la diplomática cómo encontró las relaciones entre ambas naciones, las cuales se deterioraron mucho luego del "cómanse su gas", que espetó Vicente Fox a los bolivianos en el sexenio pasado. La diplomática informó que "al día de hoy están muy bien", a juzgar por la recepción "muy cálida y el interés por establecer vínculos directos, cercanos con México", que le expusieron tanto el canciller David Choquehuanca como el presidente Evo Morales.

"Ambos me manifestaron su agradecimiento por la ayuda recibida de México en febrero de este año, con motivo de las inundaciones provocadas por el fenómeno de El Niño, porque no sólo fue el apoyo, sino la oportunidad con que se recibió y el alcance que tuvo", añadió Lajous, señalando que tiene una "instrucción muy clara" del presidente Calderón de mejorar estas relaciones.

Entre las tareas inmediatas para la embajada están el incrementar el comercio entre ambos países, incentivar el aumento de la inversión mexicana en Bolivia, definir un acuerdo de cooperación en materia de hidrocarburos, lo que va más allá del comercio, pues comprende también el intercambio tecnológico, la capacitación y la firma de un acuerdo de extradición, sobre el cual México ya hizo una propuesta y está pendiente la negociación, detalló la diplomática.

Recordó que en 1994 se firmó un acuerdo de complementación económica entre ambas naciones, que está registrado también ante la Asociación Latinoamericana de Integración, que es "más que un tratado de libre comercio, pues toma en cuenta la diferencia de niveles de desarrollo entre los dos países.

"Es un convenio muy favorable para ambos lados, en el sentido de que da certidumbre... Ahorita el comercio es superavitario para Bolivia, y México no tiene ningún problema con eso, al contrario, quiere decir que el tratado tiene vigencia, funciona y cuenta con potencial para crecer el volumen de comercio y ser la base para mayores inversiones y para otro tipo de complementación económica". La balanza comercial entre ambos países llega a unos 70 millones de dólares, y es superavitaria para Bolivia en unos 7 millones.

La diplomática agregó que el comercio bilateral se ha más que duplicado desde que se firmó dicho tratado, registrando más o menos un aumento de 6 por ciento anual; "hay que ver las tendencias, lo que quiere decir que se puede aprovechar mucho mejor, y eso es parte de lo que hemos conversado hoy con el presidente Morales y con el canciller Choquehuanca".

Mencionó que hay una invitación de la titular de la Secretaría de Relaciones Exteriores, Patricia Espinosa Cantellano, para que el canciller boliviano visite México en el segundo trimestre del año, "pero no se trata sólo de una visita protocolar, sino que dé contenido y sustancia a la relación, en el contexto de la celebración de una Comisión Binacional; ese es el paraguas que ve todos los aspectos diversos de cooperación que hay entre los dos países".

Respecto a la inversión mexicana en este país, indicó que hay una planta de Vitro en Cochabamba y una sociedad entre Cementos de Chihuahua y Soboce, la principal cementera boliviana. "Este es un rubro importante, ya que la inversión mexicana está creciendo en América Latina y podría crecer mucho más en Bolivia. Hay un marco de certidumbre en el intercambio económico que lo da este tratado".

Sobre el intercambio en materia energética, detalló que éste se daría entre las estatales Pemex y Yacimientos Petrolíferos Fiscales de Bolivia; para cuestiones tecnológicas y para la capacitación de personal estaría también el Instituto Mexicano del Petróleo, que -dijo- ha hecho investigación muy importante y siempre ha estado recibiendo cuadros de las empresas petroleras de América Latina. Se trata de formalizar esto y ver cuáles son las áreas y los campos en que se puede hacer un trabajo conjunto, apuntó.

Se le planteó que hay quejas entre los bolivianos por las dificultades para conseguir una visa a México, a lo que contestó que en la sección consular de la embajada se tiene que cumplir con los requisitos establecidos, "y si no se cumplen no les puedes dar la visa".

Mencionó que el día en que se cerró el acceso a la Unión Europea a los bolivianos sin visa, principalmente vía España, "ese día se multiplicaron las colas, las solicitudes y hasta las amenazas para los funcionarios que atienden el área consular". También "los intentos de corrupción; me preocupa tanto esto que voy a hacer una restructuración en la embajada".

Hace seis meses, el flujo normal era de 15 a 20 visas diarias en promedio, el pasado viernes se entregó una cifra récord de 80. Aunque ya no se pueden dar el mismo día, "porque se ha detectado tal cantidad de fraudes y de documentos falsos que tenemos que verificar cada uno. Incluso, antes de que llegara hubo una amenaza de bomba que obligó a desalojar la embajada y llamar a la policía (...) vamos a tener que reforzar las medidas de seguridad", informó.

Un aspecto muy importante en las relaciones México-Bolivia -agregó Lajous- es el tema de las becas para estudiantes bolivianos que van al país a cursar licenciaturas y posgrados. Actualmente hay 134 becados por el gobierno de México en instituciones de educación superior, 10 de ellos en posgrado, que reciben 700 dólares mensuales para su manutención, además de las colegiaturas y seguro médico.

"Es motivo de mucho orgullo para México estar formando bolivianos, lo que se refleja claramente en el gabinete del presidente Morales, en el que hay un número significativo de personas que vivieron en México, algunas por exilio, empezando por el vicepresidente (Alvaro García Linera), quien obtuvo su doctorado en la UNAM", comentó.

Lajous, diplomática de carrera con una larga trayectoria en el Servicio Exterior Mexicano, estuvo dos años y medio como embajadora en Cuba, luego del "comes y te vas" que propinó Fox al presidente Fidel Castro.

Se le preguntó si considera que hay voluntad política de Calderón por recomponer las relaciones de México con América Latina. "Lo único que pedí al reincorporarme al Servicio Exterior Mexicano fue ir a un lugar que fuera prioritario para México, y quiero creer que así es", contestó.

-Desde el punto de vista de una persona que ha estado mucho tiempo en la diplomacia mexicana, ¿en qué ha quedado la doctrina Estrada?

-Pues estamos recuperándola; en la agenda de la Reunión Interparlamentaria México Cuba ya no van a meter el tema de los derechos humanos. En gran medida, fue resultado de la diplomacia mexicana el cambio de la Comisión de Derechos Humanos (de la ONU) por el Consejo, que era la comisión del metichismo, y aparte selectivo, porque nunca se metían con China, nunca se metían con los miembros del Consejo de Seguridad, nunca se metieron con la situación de los prisioneros en la base de Guantánamo, aunque estuviera en Cuba, se veía toda la situación de los derechos humanos en La Habana, menos en Guantánamo, que es donde se violaron de manera espantosa.

Lajous comentó que eso es muy delicado, porque a México "le interesa promover la defensa de las garantías fundamentales, en primer lugar en territorio nacional, y también la protección de los derechos de los connaciones que viven fuera del país, como en Estados Unidos. Creo que México está buscando retomar sus tradiciones más queridas de relaciones exteriores", una de ellas es la doctrina Estrada, y otra es el principio de "no intervención en asuntos internos" establecido en el artículo 89 de la Constitución, que es el que debe guiar la acción del Ejecutivo en política exterior.

"Ciertamente, con el presidente Calderón se advierte el deseo de ir hacia una política exterior de Estado en la que hay un consenso mayor de las distintas fuerzas políticas", aseveró Lajous.

 
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