Usted está aquí: miércoles 1 de agosto de 2007 Política Defiendo un nuevo optimismo que no es ingenuidad: Cristina Fernández

Defiendo un nuevo optimismo que no es ingenuidad: Cristina Fernández

Karina Avilés

Las fiestas del Bicentenario de Independencia en la región latinoamericana deben ser motivo de una profunda reflexión sobre lo que somos y también es necesario superar el "fracaso", afirmó la senadora y candidata a la presidencia de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, quien a su vez ofreció: "Yo quiero reconstruir un nuevo optimismo", que no es voluntarismo ni ingenuidad.

La esposa del presidente Néstor Kirchner destacó, ante representantes de la comunidad académica, intelectual y artística, la importancia de la categoría del pensamiento latinoamericano, ya que dentro de un dominio europeizante, "muchas veces hemos sido demonizados o tomados como algo exótico, pero nunca comprendidos en su exacta profundidad".

Por ello, señaló que los festejos del Bicentenario en los países de América Latina ofrecen la oportunidad para reflexionar sobre lo que fuimos, somos y hacia dónde vamos, pero también para desarrollar una estrategia para "nuestra protección cultural, económica, social y política". En esto último se detuvo. La política, enfatizó, sirve para cambiar y modificar la vida de los pueblos.

A la casa del embajador argentino en nuestro país llegó un selecto grupo de miembros de la vida cultural en México y Argentina. Entre los primeros en entrar a la casona, casi a la una en punto de la tarde, fueron Carlos Monsiváis y Marta Lamas. Transcurridos unos 15 minutos comenzó la pasarela de invitados: Guadalupe Marín, hija de Diego Rivera; el escritor Juan Gelman; el rector de la máxima casa de estudios, Juan Ramón de la Fuente; el presidente de El Colegio de México, Juan Garciadiego; el director de orquesta Enrique Diemecke, entre otros.

Antes de que iniciara la comida, la senadora Cristina Fernández tomó el micrófono. Comenzó destacando la sensibilidad que tuvo México para abrir las puertas a sus compatriotas y darles refugio.

Para la senadora las cosas han cambiado positivamente, pues, dijo, "inauguramos una etapa diferente entre dos estados, porque hay una decisión institucional" de concebir una alianza estratégica entre Argentina y México.

Así, insistió en que hay una "visión común" de Latinoamérica y de los problemas del mundo y destacó que para enfrentar los desafíos es necesario unir fuerzas para potenciar a nuestra región.

"Yo quiero en ese sentido, reconstruir también un nuevo optimismo, que no es voluntarismo ni ingenuidad. Las condiciones que vamos a abordar son difíciles, complejas, contradictorias muchas veces, pero van a exigir de nuestra parte una apertura intelectual muy fuerte precisamente para hacer de ese aprendizaje de estos 200 años algo que sirva para decodificar por qué estamos aquí y, a partir de ello, desarrollar una estrategia que tiene que ver con nuestra protección cultural, económica, social y política".

Poco antes de que Cristina Fernández tuviera que retirarse para asistir con su esposo a la sede del gobierno capitalino, en donde Marcelo Ebrard le entregó las llaves de la ciudad, los subcampeones de tango de salón, Karina Guillén y Luciano Brigante, bailaron para los invitados dos piezas: Mala Junta y Evaristo Carriego.

Los reporteros y fotógrafos se encontraban detrás de un cristal, desde donde veían la recepción en la que la senadora lucía sonriente y platicadora con los comensales que tenía más cerca, el rector De la Fuente y Javier Garciadiego.

Una vez que terminó el convivio, Juan Ramón de la Fuente comentó que durante la conversación, Cristina Fernández coincidió en que "uno de los flancos más vulnerables de América Latina es la insuficiente vinculación entre conocimientos y aparato productivo". Y expresó el gusto de que haya senadores con un papel importante en el futuro político que piensen no sólo en una política tradicional sino en el rol que tiene para el desarrollo de sus países la investigación científica, la educación y la cultura. "A mí lo que me parece que puede ser motivo de una reflexión adicional es el que nos preguntemos si en México le estamos dando la importancia a estos factores". Carlos Monsiváis calificó a la senadora como una "mujer inteligentísima y muy articulada", y cuando se le preguntó si tiene madera para presidenta respondió: "preguntárselo a un mexicano es hacer que me apliquen el 33 mental".

 
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