Usted está aquí: miércoles 26 de septiembre de 2007 Espectáculos Anarquista que puso en jaque al City Bank, hoy personaje de cinta

Los vascos Jose Mari Goenaga y Aitor Arregi presentaron su documental en Donostia

Anarquista que puso en jaque al City Bank, hoy personaje de cinta

Lucio Urbieta es sorprendente; convirtió su inteligencia en acción, expresan en entrevista

Ericka Montaño Garfias (Enviada)

Ampliar la imagen Fotograma del documental proyectado en la sección Especiales de Zabaltegi Fotograma del documental proyectado en la sección Especiales de Zabaltegi

San Sebastián, 25 de septiembre. Lucio Urbieta lo logró: en la década de los años 70 puso en jaque a una de las principales instituciones financieras del mundo, el City Bank, con la falsificación de cheques de viajeros. La cifra del dinero que recaudó, para distintas causas revolucionarias en varias partes del planeta, incluida América Latina, fue de entre 15 y 20 millones de dólares de la época.

Su historia ahora es contada en el documental Lucio, de los directores vascos Jose Mari Goenaga y Aitor Arregi, quienes rechazan hablar del protagonista como un héroe. Más bien, dicen, es un hombre que sorprende por sus convicciones, su personalidad y por la forma en la que su inteligencia se convirtió en acción.

Con un presupuesto de 500 mil euros –inversión en la que participan los gobiernos del País Vasco y de España, Televisión Española y la televisión vasca– los dos directores se dieron a la tarea de recuperar la historia de este anarquista navarro, nacido en Cascante en 1931. Son 80 horas de entrevistas, 50 y tantas dedicadas a Lucio, recuperaron los archivos documentales y visuales y realizaron recreaciones de algunos aspectos de la vida de este personaje, ahora radicado en París, donde creó el centro Luis Michel.

El documental se presentó en la sección Especiales Zabaltegi, en la que fue muy bien recibido por el público.

Como directores, Lucio Urbieta “significa un gran personaje con una historia increíble, en definitiva material para hacer un gran documental, en este caso, y quizá una película de ficción”, dice Aitor Arregi en entrevista. Añade: “como vasco y como persona en general puedo decir que no había conocido a nadie con esas características y convicciones, que hay gente, quizá a cuentagotas, que en un contexto determinado hizo cosas increíbles.

“Quién se podría imaginar que un albañil podía hacer lo que hizo, como falsificar esos cheques de viajero para combatir contra el City Bank: eso ni aunque lo pongas en un guión de película.”

Jose Mari Goenaga subraya que lo que más llama la atención “es esa forma de inteligencia, sobre todo porque es una inteligencia basada en la acción. Lucio siempre dice que la vida para él es crear, es acción y lo ha llevado a cabo; seguramente tendrá sus contradicciones, pero se ha ganado el respeto de gente muy diversa, desde abogados ilustrísimos hasta su vecino. Ese empuje con la acción se mezcla con la personalidad y ha podido cautivar a mucha gente con eso”.

La historia de Lucio es la de un personaje de novela: nació en 1931, a los cinco años le tocó vivir la Guerra Civil española “y eso fue un primer factor que lo marcó y sobre todo la posguerra, así como vivir una situación injusta, porque su familia no tenia mucho dinero, era socialista”, recuerda Aitor.

“Ya aquello fue un poco fraguando lo que fue, en esa primera juventud y hasta los 23 años que se fue de España vivió una vida rebelde, pero sin una ideología clara. Su ideología surge cuando llega a París y comienza a conocer círculos anarquistas, exiliados de la Guerra Civil y entonces se le empieza a abrir un mundo, de repente es como que encuentra su lugar. Su espíritu rebelde encuentra su lugar en el anarquismo”.

Y de ahí para adelante, primero vino el robo a bancos, pero la idea de poner en peligro a la gente lo hizo buscar alternativas y las encontró en la falsificación, primero de documentos y después de los cheques de viajero.

“Lo que le alucina al público es que consiguió organizar una red de diferentes grupos revolucionarios y consiguieron estafar entre 15 y 20 millones, que sirvieron para financiar sus causas: una parte iba a inversión en la estructura de la organización, otra para ayudar a abogados que trabajaban para gente exiliada, encarcelada, y la tercera parte era para movimientos antisistema en diferentes partes del mundo”.

Algo importante, añade Jose Mari, es que todo lo que hizo lo realizó sin faltar a su trabajo de albañil: todo lo que tenía que ver con los movimientos revolucionarios lo hacía por la noche”.

Lucha contra el franquismo

¿Qué luchas rebeldes tocó Lucio? “La principal, la que más tiempo abarcó en su vida de luchador revolucionario ha sido la lucha antifranquista, más dirigida por el lado anarquista. Dice que los años de Franco fueron para él los mejores, porque se reafirmó en sus ideales y se mostró muy activo contra esa injusticia; hasta 1975, cuando murió Franco, principalmente estuvo orientada contra él.

“Ya con todo el movimiento en marcha y la infraestructura de imprentas estuvo con ETA político militar, con los tupamaros, el Frente Polisario, Panteras Negras, en las Brigadas Rojas, etcétera. Eso en diferentes niveles, a algunos dándoles refugio y a otros documentos”, precisan los directores.

Su apoyo a los movimientos revolucionarios llegó hasta a proponer a Cuba, en plena Revolución, la falsificación de dólares para devaluar la moneda estadunidense. Cuenta la leyenda que se reunió con Ernesto Che Guevara, quien escuchó la propuesta, dijo que lo pensaría, pero unos meses después la respuesta fue no.

Ahora, con 76 años, Lucio sigue ligado a las causas sociales. La petición a los realizadores del documental es que si hay ganancias el 10 por ciento de ellas se destinen a ayudar a Haití y a refugiados en París.

 
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