Usted está aquí: martes 16 de octubre de 2007 Capital “Accedemos al Seguro de Desempleo con pena, pero con mucha necesidad”

Gran afluencia en el primer día de inscripción de solicitantes; se aceptaron mil 271

“Accedemos al Seguro de Desempleo con pena, pero con mucha necesidad”

Desde temprana hora, decenas de jóvenes, madres solteras y personas de la tercera edad acudieron a los módulos

Buscaremos recursos adicionales para el programa: Mirón

Laura Gómez Flores

Ampliar la imagen El secretario del Trabajo, Benito Mirón Lince, observa el trámite de inscripción de uno de los solicitantes del Seguro de Desemploeo, en el módulo instalado junto al Palacio de los Deportes, en la delegación Iztacalco El secretario del Trabajo, Benito Mirón Lince, observa el trámite de inscripción de uno de los solicitantes del Seguro de Desemploeo, en el módulo instalado junto al Palacio de los Deportes, en la delegación Iztacalco Foto: Jesús Villaseca

Con una gran afluencia comenzó ayer la inscripción de solicitantes al programa de Seguro de Desempleo, que se puso en marcha en las delegaciones. Desde temprana hora decenas de jóvenes, madres solteras y personas de la tercera edad esperaron ser atendidos por el personal de la Secretaría del Trabajo y convertirse en uno de los beneficiados de un apoyo mensual de mil 500 pesos para sortear su difícil situación económica, producto del despido injustificado, recorte de personal, reducción de la plantilla laboral o quiebra de la empresa.

Algunas de las mujeres que acudieron al módulo ubicado en la esquina de Añil y Río Churubusco, en la delegación Iztacalco, comentaban entre llanto las peripecias que han sufrido por rebasar los 30 años establecidos como “tope” para acceder a un empleo formal, los bajos salarios ofrecidos –tres mil pesos mensuales– y las arduas jornadas laborales exigidas hasta 12 horas, sin ninguna prestación social.

“La posibilidad de incorporarte al mercado laboral está difícil, sin importar que tengas estudios de licenciatura, maestría o doctorado, o simplemente llegaste a la preparatoria o una carrera técnica, con la cual pensabas que la ibas a hacer fácilmente; la realidad te pone contra la pared y no hay para dónde moverte”, reconocieron Roberto Carlos Soriano, Norma Hernández, Jorge Lemus, Alejandro Maldonado y María Contreras.

La posibilidad de obtener un apoyo de mil 500 pesos para desplazarse en la búsqueda de empleo y cubrir algunos de sus gastos, como comida, agua, luz, gas y teléfono, los llevó a ser de los primeros en formarse, con la esperanza de ser considerados y estar en las listas de beneficiados a principios de noviembre. “No sabes como le he rezado a todos los santos para que me haga el milagro y pronto encuentre trabajo, porque como madre soltera no tienes ningún apoyo y tienes la obligación de sacar adelante a tus hijos”, señaló Ana, quien lleva ocho meses tocando puertas, sin éxito.

Los entrevistados coincidieron en que cada día las empresas “ponen más trabas para contratarte, porque tienen de dónde escoger, ante el gran número de desempleados y ofrecerte menos dinero y prestaciones sociales. Juegan con nuestra necesidad, nos engañan y, hasta el momento, no había ninguna iniciativa de apoyo, como este seguro, al cual accedemos con pena, pero con mucha necesidad”.

Habrán candados

Al inaugurar el primero de los 32 módulos de atención distribuidos en las delegaciones, el secretario del Trabajo y Fomento al Empleo, Benito Mirón Lince, se comprometió a buscar recursos adicionales para el programa, en caso de rebasarse los 70 millones de pesos destinados a apoyar a 25 mil personas, en esta primera etapa; y establecer candados para evitar que una persona acceda a este apoyo social más de una vez en un lapso de dos años.

En el primer día fueron atendidas mil 802 personas, pero únicamente ingresaron mil 271 solicitudes, de las cuales 651 fueron de hombres y 619 de mujeres, debido a que no contaban con todos los requisitos solicitados, como son residir en el Distrito Federal y haber laborado previamente a la pérdida del empleo para una persona moral o física, con domicilio fiscal en la capital, al menos durante seis meses.

Además de haber perdido su empleo a partir del 5 de diciembre de 2006, por causas ajenas a su voluntad –no haber renunciado–, no percibir ingresos económicos por concepto de jubilación, pensión, subsidio o relación laboral diversa; ser demandante activo de empleo y presentar acta de nacimiento, identificación oficial vigente, Clave Única de Registro de Población, comprobante de domicilio y baja expedida por una institución de seguridad social.

Mencionó que los módulos con mayor afluencia durante el primer día de inscripción fueron los ubicados en Zarco y Violeta, en Cuauhtémoc; 5 de Febrero y Villada, en Gustavo A. Madero; Ayuntamiento y Almada, en Iztapalapa, y Calzada Camarones y Norte 87- B, en Azcapotzalco; los que tuvieron una baja afluencia fueron los de Cuajimalpa, Coyoacán y Venustiano Carranza.

Esta semana, comentó, solicitará una reunión con representantes de la Organización de Comercio y Desarrollo Económico para informarles de este programa y estén pendientes del mismo, para que tengan más elementos de fondo, sobretodo, para que opinen sí es viable o no a su juicio, como una forma de detener el creciente desempleo en la capital del país, producto de una mala conducción económica nacional.

 
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