Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 4 de noviembre de 2007 Num: 661

Portada

Presentación

Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA

El verdadero humor
es cosa seria

RODOLFO ALONSO

Sensación académica
KIKÍ DIMOULÁ

Max Aub: juegos narrativos en Juego de cartas
JOSÉ R. VALLES CALATRAVA

La flor de fuego: Leonora Carrington 90 aniversario
ELENA PONIATOWSKA

Entre Rembrandt
y Van Gogh

RICARDO BADAB

Leer

Columnas:
Señales en el camino
MARCO ANTONIO CAMPOS

Las Rayas de la Cebra
VERÓNICA MURGUíA

Bemol Sostenido
ALONSO ARREOLA

Cinexcusas
LUIS TOVAR

Corporal
MANUEL STEPHENS

El Mono de Alambre
NOÉ MORALES MUÑOZ

Cabezalcubo
JORGE MOCH

Mentiras Transparentes
FELIPE GARRIDO

Al Vuelo
ROGELIO GUEDEA


Directorio
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EMULANDO LA TRADICIÓN

JORGE ALBERTO GUDIÑO HERNÁNDEZ


El enigma de París,
Pablo De Santis,
Planeta,
México, 2007.

Siempre es plausible que un nuevo premio literario lance sus bases a los millares de escritores que buscan un resquicio para colarse dentro del mundo literario de altos vuelos. El Premio Planeta-Casamérica de Narrativa Latinoamericana es un buen ejemplo dentro de un mundo que, poco a poco, se va saturando de publicaciones que ostentan en su cintillo algún reconocimiento para la obra en cuestión. A la larga, será el lector quien tenga que decidir cuál de los premios es el más confiable y cuál no. En su primera edición, este premio parece defenderse sin aspavientos.

Salvatrio es hijo de un fabricante de zapatos y asiduo lector de gacetas en las que se da cuenta de las aventuras de Los doce detectives, una cofradía mundial. Craig, el detective de Buenos Aires, nunca ha tenido un asistente. Por eso, cuando lanza una convocatoria para enseñar sus artes, tanto Salvatrio como otros veinte jóvenes, corren asiduos al proceso de aprendizaje. En medio de éste habrá una serie de asesinatos que servirán para que ellos practiquen. Salvatrio será el único que llegue a la conclusión de esos crímenes: Craig ha torturado al sospechoso para sacarle la verdad. Tras ello, el detective cae enfermo, por lo que manda a Salvatrio a París, a la exposición universal de la última década del siglo XIX. Ahí se reunirán los doce detectives para compartir sus conocimientos.

Es en París donde uno de los detectives será asesinado. Entonces Arzaki tomará las riendas del caso. Lleva años en una pelea por ver quién es el mejor detective de París; como su némesis ha muerto, será él quien dirija las pesquisas. Para hacerlo, tomará a Salvatrio como su asistente. Tras una larga investigación, se encontrará a un culpable falso sólo para que Salvatrio descubra, en la consabida reunión en que se explica el caso, que el verdadero asesino es el propio Arzaki quien lo aceptará y terminará suicidándose.

La exposición universal es un texto que recurre a los elementos más clásicos de la novela policíaca; tanto que, por momentos, parece un poco fársica. Aunque no es el primer libro que echa mano de la parodia de toda una tradición, en El enigma de París hay tantos aciertos como fallos. Se aplaude la refiguración montada a la distancia, cuando el género parecía andar por otros derroteros mucho menos analíticos. En este rescate de toda una época literaria, se da cuenta de los principales vicios de esa narrativa al crear una novela homenaje. Por el contrario, el exceso de entidades o figuras (son doce detectives más sus ayudantes) impide una clara diferenciación de sus personalidades. Apenas quedan mencionadas y, a la larga, como es previsible, se van abandonando a los roles secundarios, para fortalecer el plano de la trama en la que también se deja sentir la falta del rigor con el que se llevan a cabo las investigaciones y se llega a la conclusión. Pese a ello, resulta una novela entretenida en la que el lector que gusta del género encontrará guiños y referentes que le llevarán a la sonrisa.


ESCRIBIR A LOS OCHENTA

RAÚL OLVERA MIJARES


Diario póstumo, 66 poemas y otros,
Eugenio Montale,
Ediciones La Rosa Cúbica,
Madrid, 1999.

La soledad de un viejo a sus ochenta años, que se entusiasma con una joven mujer, sensible, como él amante del arte. Apartado del mundo aunque no excluido, el anciano poeta vuelve a atrever la pluma, compone piezas entre la lírica y la prosa que abordan todos los temas: la nostalgia del pasado naturalmente, pero también diversos caracteres de la realidad y, sobre todo, la lamentable situación de las letras al recibir mayor impulso por parte del Estado.

Dos libros, Ossa di sepia (1925) y Diario postumo, 66 poesie e altre (1996), son las columnas entre las cuales se levantan poesías del más alto valor formal y prosa poética de carácter proteico, en medio de ellas se extiende ese territorio, de rico casi insondable, que es la vida y la obra de Eugenio Montale (1896-1991), uno de los pilares de la poesía italiana del siglo XX.

Diario póstumo, 66 poemas y otros reza el título de la versión española realizada por María Ángeles Cabré quien, en un sesudo prólogo, pasa revista a las minucias anecdóticas en torno a la publicación del volumen. Montale, el poeta viejo no enteramente olvidado del mundo aunque de ningún modo ciudadano de él, ve con ojos de escepticismo a los jóvenes trepadores, gli arrampicatori, que se las dan de poetas. En versión de cuño propio: “Aún se cree que escribir poesía es algo que se puede elegir. Está de moda ser escritor, serlo con el talante y la voz, como si ciertas normas fueran de cajón, tomar el ascensor sin necesidad de escaleras. ¿De qué sirve si carecen de impulso propio? Veo un gran movimiento: es el triunfo de la fealdad, de los necios disfrazados de profundos pensadores. ¿Hemos de presenciar por largo tiempo estos desmanes?”

Los creadores sin escrúpulos, los que casi imberbes reciben estímulos, que debían estar reservados para los más aviesos, quizá no grandes en años sino grandes en alcances estéticos, a ésos son a los que alude Montale en varios lugares de su librito. Al parecer, la situación italiana en los setenta no era muy distinta de lo que hemos estado viendo en México desde los noventa.

Lección no sólo de estética –pasar del formalismo más purista a las formas más abiertas y resbaladizas de la prosa– sino de ética es la que imparte Eugenio Montale. A semejanza de él, muchos poetas e insignes pensadores se han quejado del flagelo que representan aquellos que hacen profesión de artistas e intelectuales y no buscan otra cosa más que medrar a costillas de los otros, de todos, porque finalmente las prebendas se pagan con dinero del pueblo.

El verdadero poeta pide incluso perdón por aceptar un premio. Con el agua hasta el cogote, Montale duda incluso de la propia obra, le insidie della svalutazione, las asechanzas de la devaluación, del desprecio de lo hecho tanto a sus ojos como a ojos ajenos. Los premios –los artistas humildes lo saben– sólo por azar recaen en aquellos que tienen los méritos intrínsecos. Y eso cuando la edad vuelve casi imposible la alegría.



México hoy. Crisis, desafíos y alternativas,
Gabriel Vargas Lozano y Francisco Piñón Gaytán (coordinadores),
Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa,
México, 2007.

Además de los coordinadores, colaboran en este volumen colectivo Juan Castaingts Teillery, Víctor Flores Olea, Octavio Rodríguez Araujo, José Valenzuela Feijoo y Gregorio Vidal. Los textos emanan de un seminario que este grupo de especialistas en filosofía, economía, ciencias políticas y sociología llevó a cabo a finales de octubre de 2007, en las instalaciones de la UAM-I.



Una historia de las lenguas y los nacionalismos,
Xabier Zabaltza,
Gedisa Editorial,
España, 2006.

El autor, que imparte en España sendas cátedras sobre teoría de los nacionalismos y política internacional, denuncia aquí "la manipulación de la riqueza idiomática de la humanidad por parte de los diferentes nacionalismos, con y sin Estado". Una mirada penetrante a las ideas mismas de nación, lengua y dialecto, entre otras.



A la caza de la realidad. La controversia sobre el realismo,
Mario Bunge,
traducción de Rafael González del Soar,
Gedisa Editorial,
España, 2007.

Autor de un sinnúmero de ensayos sobre epistemología, filosofía, lógica de la ciencia y materias afines, Bunge analiza aquí "algunos de los problemas más fundamentales de metafísica, epistemología y filosofía de la ciencia". El presente volumen se propone como una "defensa original, elocuente, directa y notablemente abarcadora del realismo".