Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 11 de noviembre de 2007 Num: 662

Portada

Presentación

Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA

Una polémica con
Ortega y Gasset

ARTURO SOUTO ALABARCE

Sánchez Mejías: las tablas, el ruedo y la vida
OCTAVIO OLVERA

Mujeres poetas del ’27:
un olvido que no cesa

CARLOS PINEDA

Breve antología

La danza de los quarks
NORMA ÁVILA

Leer

Columnas:
Jornada de Poesía
JUAN DOMINGO ARGUELLES

Paso a Retirarme
ANA GARCÍA BERGUA

Bemol Sostenido
ALONSO ARREOLA

Cinexcusas
LUIS TOVAR

La Jornada Virtual
NAIEF YEHYA

A Lápiz
ENRIQUE LÓPEZ AGUILAR

Artes Visuales
GERMAINE GÓMEZ HARO

Cabezalcubo
JORGE MOCH


Directorio
Núm. anteriores
jsemanal@jornada.com.mx

 

POR EL PLACER DE LEER

ANNA PI I MURUGÓ

 


El gran laberinto,
Fernando Savater,
Editorial Ariel,
Barcelona, 2005.


Alicia para niños,
Lewis Carrol,
Ilustraciones de John Tenniel,
Versión de José Emilio Pacheco,
Ediciones Era, Mèxico, 2007.

Dos autores reconocidos: Fernando Savater, divulgador de la filosofía, actualmente es catedrático de filosofía en la Universidad Complutense de Madrid, y reciente doctor honoris causa por la Universidad Nacional Autónoma de México -junto al ex presidente chileno Ricardo Lagos, la escritora brasileña Nélida Piñón y el politólogo italiano Giovanni Sartori, los científicos mexicanos Leopoldo García-Colín y Ricardo Miledi y la filósofa Juliana González. Es el autor de Ética para Amador , donde explica a su hijo que tiene el derecho a hacer con su vida lo que le dé la gana si no lastima a un tercero y distingue la moral de la ética, es autor de numerosos libros sobre ética y filosofía. Su obra abarca tanto el ensayo filosófico, político y literario, como la narrativa y el teatro. Autor del Diccionario filosófico y de su última novela-ensayo La vida eterna (2007), entre otros, sus obras han sido traducidas a más de veinticinco idiomas.

El otro autor es José Emilio Pacheco (Ciudad de México, 1939) escritor, poeta, periodista, gran conocedor de la lengua inglesa; ha trabajado como director y editor de colecciones bibliográficas y diversas publicaciones y suplementos culturales. Ha sido docente en diversas universidades del mundo, investigador del INAH y autor de numerosos ensayos y cuentos. Hoy es uno de los grandes exponentes de la literatura latinoamericana.

Savater y Pacheco son dos escritores que en El gran laberinto y Alicia para niños dirigen sus historias y obras a los jóvenes como principal lector. El gran laberinto es protagonizado por unos chicos: Fisco, Jaiko, Arno y Sara. Ellos son los protagonistas de una difícil misión y aventura que les permite viajar a través del tiempo a diferentes ciudades y épocas para ir recuperando una letra, que al final permitirá crear la palabra mágica que salvará del letargo y situación de inactividad e idiotez en la que se encuentran sus familiares, amigos y vecinos, atrapados en un partido de futbol en el Estadio Municipal. Los cuatro amigos tienen el apoyo incondicional de los propietarios de una librería, lectores voraces, Pantaleón e Hilarión, junto con su perico Séneca. Y allí empieza la influencia de la literatura en el libro. Pues la librería se llama nada menos que El Pozo y el Péndulo, en homenaje a Edgard Allan Poe. Asimismo, en los viajes los chicos conocerán a Don Quijote de la Mancha, a Sherlock Holmes y a Simbad, entre otros obligados escritores y personajes que aparecen en este texto.

El propio autor afirma que El gran laberinto puede ser disfrutado a un nivel en torno a los doce o trece años y también por lectores mayores que pueden encontrar otros aspectos en el libro. “Cuando se escribe para un público juvenil, la mayor diferencia es que uno tiene que renunciar a los artilugios de la pedantería. A un adulto lo puedes impresionar citando a Habermas o a Popper, pero a un joven de trece años esto no le impresiona en absoluto. Entonces tienes que defenderte con tus propias armas. [...] Los que pertenecemos al mundo académico tenemos una tendencia a la pedantería y a refugiarnos detrás de citas. Tener que escribir para un público que vaya desde el adolescente hasta donde sea hace que uno renuncie al mecanismo de los grandes nombres”, dice Savater para presentar este texto.

Lewis Carroll es autor de uno de los grandes clásicos de la literatura universal, Alicia en el país de las maravillas. Alicia para niños es la versión para niños que el autor mexicano José Emilio Pacheco tradujo y que continúa con la tradición de los cuentos mágicos para pequeños. Las ilustraciones de John Tenniel, quien realizó los dibujos para la primera edición, que se publicó en 1864, se reflejan en esta bella edición que publica Editorial Era. En 1862, Charles Lutwidge Dogson (1832- 1898), bajo el pseudónimo de Lewis Carroll, narró las aventuras de Alicia, la menor de las hermanas Liddell, con las cuales paseaba.Y esta narración fue publicada tres años después. En 1989 se dio a conocer Alicia para niños, una versión hecha por Carroll para los pequeños.Como en el libro de Savater, aquí los potenciales lectores son los niños, los jóves y los adultos. Con este entretenido y cuidado texto, increíbles ilustraciones y esmerada edición, todos podemos gozar y acompañar a Alicia en sus múltiples aventuras, conocer infinidad de personajes, animales y situaciones. En Alicia para niños se percibe la influencia de las ciencias (matemáticas, físicas, química y biología) y cómo éstas están presentes y se extienden en el mundo real y nos sirven para entenderlo. Además de caracterizar psicológica y humanamente a los distintos actores del texto, que junto a Alicia y al lector cruzamos a través de la ficción literaria la línea que separara el mundo real del imaginario. Con este texto, que une realidad y ficción, deseos y fobias, podemos encontrar en la lectura un placer que a veces olvidamos por el afán actual de leer exclusivamente las novedades editoriales y los llamados bestseller


DEL AMOR Y EL PENSAMIENTO

LEO MENDOZA


Sartre y Beauvoir,
Hazel Rowley,
traducción de Monse Roca,
Debolsillo, 2007.

Jean Paul Sartre fue, sin lugar a dudas, piedra angular para el pensamiento durante la segunda mitad del siglo xx, y también, aunque en menor medida, su compañera sentimental, de aventuras y confidente de toda la vida, Simone de Beauvoir, sobre todo en lo que respecta a las teorías y postulados feministas, a cuyos militantes más radicales la relación entre ambos escritores les parecía punto menos que alarmante, ya que Sartre encarnaba mucho de lo que despreciaban. Sin embargo, ambos, a la distancia, pueden verse como una pareja de pensadores en la que uno es impensable sin el otro.

Más o menos así lo entendió Hazle Rowley, quien ha escrito una especie de biografía no tanto de los personajes –ya estudiados en diversos textos–, sino de esa relación tan sui generis que, paradójicamente, se convirtió en paradigma para muchas otras parejas de nuestro tiempo. En español, el grueso volumen de poco más de seiscientas páginas, lleva el título de Sartre y Beauvoir, aun cuando en inglés el nombre de la escritora antecedía al del llamado padre del existencialismo, lo que, aunque parezca un tanto cuanto exagerado, indica una postura que se va a desarrollar a lo largo de todo el texto, y que lo hace mucho más favorable hacia el lado de Simone de Beauvoir y sus discípulos en el espinoso tema de quiénes son en realidad los herederos intelectuales de la pareja.

Más allá de los escándalos, de los amores que compartieron –como lo ha contado, entre otros, Bianca Lemblin en sus Memorias de una joven perturbada –, y también de aquellos que los separaron por un tiempo o que mantenían por encima de la relación principal (los amoríos de Sartre con Michelle Vian y otras mujeres que formaban su círculo íntimo, o la de Beauvoir con Jacques-Laurent Bost o Claude Lanzmann), la historia tiene que ver con la misma polémica que rodea al texto, ya que, al final de la vida del autor de La náusea , hubo algunos desencuentros, no tanto con Sartre como con quienes rodeaban al filósofo y que, a decir de los beauvoristas, terminaron por traicionarlo: de hecho no hay que olvidar que la albacea literaria de Sartre, Andrea Elkaim –su hija adoptiva– se negó a colaborar con Rowley, aun cuando en un principio había aceptado participar. El resultado es un retrato bastante negativo de ella, así como del último secretario de Sartre –Pierre Victor o Benny Levi–, que choca con la imagen que la autora presenta a la heredera de Beauvoir, Sylvie Le Bon.

En el fondo, a pesar de que los chismes en torno a las relaciones amorosas de la pareja resultan fascinantes, lo que queda del libro de Rowley, y lo que la hace fracasar como intento de entender a estos dos ambivalentes personajes y convertirlos en seres de una sola pieza, algo que quizá ninguno de los dos hubiera aceptado, es la toma de partido de Rowley. Sólo así se puede entender la idea de esta traición a los propios ideales de Sartre cuando, por encima de los consejos de sus amigos y de la misma Beauvoir, el filósofo permitió que se publicase una serie de entrevistas, al final de sus días, donde, de una u otra manera, su pensamiento parecía tambalearse.

Para Rowley el pensamiento de Sartre –y no tanto el de Beauvoir– resulta monolítico, y de ahí esa idea de la traición. En realidad, como bien lo señala Bernand Henry Levi, este último Sartre es igual que el primero –con profundas contradicciones–, pero sin abandonar jamás el ejercicio del pensamiento.



Cuaderno verde de Jusep Torres Campalans,
Max Aub,
Sirpus,
col. Benteveo,
España, 2007.

Las reflexiones que Aub hiciera "en torno a la vida (y a su vida) y a la creación artística" son la materia de la que está hecho el Cuaderno verde de Torres Campalans, además de las ilustraciones debidas a la pluma de este último. Vicente Rojo es autor tanto de la selección de los materiales como de la nota introductoria.



Generación S.L.U.T.,
Marty Beckerman,
Ediciones B,
España, 2005.

Las siglas del título significan Sexually Liberated Urban Teens, "adolescentes urbanos sexualmente liberados" y parecieran indicar que anteceden a un ensayo serio acerca de la sexualidad en dicha etapa vital. Empero, dicha impresión cambia ya desde la dedicatoria del libro: "con compasión desbordante, a todos los y las vírgenes de 18 años de edad en el planeta. Gracias a Dios que no fui uno de ustedes durante mucho tiempo." Para no hablar del contenido.



Inusitada luz, obra poética 1982-2007,
María del Valle Rubio,
Ayuntamiento de Chucena,
España, 2007.

Compilación de veinticinco años de trayectoria literaria de una autora muy premiada, nacida en Huelva y que también es una reconocida pintora. Una voz original y vigorosa, prácticamente desconocida en nuestro país