Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 9 de diciembre de 2007 Num: 666

Portada

Presentación

Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA

Gardel: que 117 años
no es nada

MARCO ANTONIO CAMPOS

Doris Lessing: la crisis
de la identidad

CECILIA URBINA

Entrevista con
Francisco Brines

MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ

Leer

Columnas:
Jornada de Poesía
JUAN DOMINGO ARGUELLES

Paso a Retirarme
ANA GARCÍA BERGUA

Bemol Sostenido
ALONSO ARREOLA

Cinexcusas
LUIS TOVAR

La Jornada Virtual
NAIEF YEHYA

A Lápiz
ENRIQUE LÓPEZ AGUILAR

Artes Visuales
GERMAINE GÓMEZ HARO

Cabezalcubo
JORGE MOCH


Directorio
Núm. anteriores
jsemanal@jornada.com.mx

 

Alonso Arreola
alarreo@yahoo.com

Diez consejos para el melómano moderno

1. Despreocúpese ante la sonada “desaparición del disco compacto”. Falta tiempo para que este formato deje de existir. La piratería misma, aunque muestra la caída de su industria, prueba la vigencia de los platos que aún pueblan tiendas y banquetas en las grandes ciudades. Seguirán años de transición –y más en países en desarrollo– para que la mayoría de la población esté conectada a una computadora o a un reproductor portátil de formatos comprimidos (como el mp3). Mejor ríase de quienes lloran por las bajas ventas de cd 's; muchos nunca amaron la música.

2. Compre un IPOD – el mejor de los reproductores de música en formatos con o sin compresión, como mp3– sólo si le resulta conveniente por sus viajes, traslados cotidianos o por compatibilidad con el estéreo principal de su hogar (lo que sin duda funciona en reuniones y disminuye el desgaste de sus originales); pero sólo si le resulta conveniente, repetimos, pues no vale la pena olvidarlo en algún cajón, o como hacen muchos: tenerlo para presumir una falsa sofisticación. Tampoco caiga en la trampa de cambiar de modelo cada año. No son carros. Y sea paciente; transferir discos al juguetito toma días.

3. En caso de almacenar canciones en un reproductor portátil, intente que éste posea gran capacidad, así podrá guardarlas sin empobrecer su calidad con compresiones, además de que podrá ver videos y navegar por internet (como con el nuevo i pod Touch). Piense que se trata de un disco duro que puede trabajar con diversos formatos (como wav) y que no tiene por qué almacenar miles de obras si sólo escuchará las que le gustan más.

4. Por otro lado, no confine su música a estos reproductores. También suénela en aparatos de mayor calidad y en su estado primigenio ( cd , casete o acetato). Recuerde que muchas obras fueron compuestas y producidas para existir de una manera específica. Por cierto, aléjese de los llamados “minicomponentes”. Son baratos pero desechables. Trate de conseguir estéreos modulares (el ecualizador es importante) con bocinas que dividan bien las frecuencias y, por favor, ya no se deshaga de sus lp 's. Son productos de colección (además de que suenan maravillosamente).

5. Muestre su música favorita a otros. El auge actual de los reproductores portátiles es comparable con el aislamiento que provocó el primer walkman de Sony. La diferencia es que ahora puede conectarlos a estéreos “de viaje” para un gozo compartido (como el Logitech mm50).

6. No se conforme con los audífonos incluidos en los reproductores de música. Trate de conseguir algunos de mayor calidad, flexibles a distintos volúmenes ecualizaciones. Si puede, cómprelos con “cancelación de ruido” (como los QuietComfort de Bose). Son caros pero inigualables.

7. No limite su melomanía a una relación computarizada. Aunque esté mucho tiempo frente al ordenador, considere que las capacidades sónicas de sus bocinas son limitadas (a menos que invierta en amplificación y parlantes complementarios, como los de altec ). En dichas máquinas los sonidos graves pierden fuerza y los agudos flaquean en armónicos.

8. Cuando compre discos averigüe quién es el productor responsable de su sonido final, si es que le parece especialmente grato. Conocer su trabajo podrá llevarlo a otros géneros o artistas de calidad que desconozca. Es como seguir los pasos de tal o cual director de orquesta. Algunos históricos son Allan Parsons, Rudy Van Gelder, George Martin, Quincy Jones, Rick Rubin, Timbaland, Pharrel Williams y Nigel Godrich.

9. Compre discos en internet (para que le lleguen a casa o para “descargarlos” en su computadora). Los sistemas de pago son cada vez más confiables y cómodos. Adquirir música de esta forma le resultará más barato que ir a la tienda, pues “en línea” se paga mucho menos por renta, empleados o lujos innecesarios. Además conseguirá materiales muchas veces inexistentes en su localidad. Lo mejor es que en sitios de internet como Amazon.com puede, además, escuchar antes de pagar.

10. Vaya a conciertos. Gracias al declive de la industria discográfica hemos entrado a un momento en que los espectáculos en vivo recuperan fuerza (es ahí donde queda negocio por hacer) y donde las interpretaciones escénicas de los músicos suben de calidad, casi en cualquier género. Pero no se conforme con la información de los medios tradicionales. Si quiere estar realmente enterado de lo que suena en México y el extranjero, lo mejor es que visite sitios en internet como MySpace.com, genere su propio perfil y comience a explorar un mundo sin intermediarios.