Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 6 de enero de 2008 Num: 670

Portada

Presentación

Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA

Vinicius de Moraes:
un Buda musical

ALEJANDRO MICHELENA

Alejandra 2
NIKOS KARIDIS

Industrias culturales. México en el contexto latinoamericano
VIANKA R. SANTANA

El vino del amor y la experiencia
HERMANN BELLINGHAUSEN

Méndez Arceo y el '68
CARLOS FAZIO

Chomsky y Foucault:
la razón y la navaja

RAFAEL TORIZ

José Ramón Arana: escritura, silencio y exilio
YOLANDA RINALDI

Leer

Columnas:
Jornada de Poesía
JUAN DOMINGO ARGUELLES

Paso a Retirarme
ANA GARCÍA BERGUA

Bemol Sostenido
ALONSO ARREOLA

Cinexcusas
LUIS TOVAR

La Jornada Virtual
NAIEF YEHYA

A Lápiz
ENRIQUE LÓPEZ AGUILAR

Artes Visuales
GERMAINE GÓMEZ HARO

Cabezalcubo
JORGE MOCH


Directorio
Núm. anteriores
jsemanal@jornada.com.mx

 

Naief Yehya
naief.yehya@gmail.com

Irán y el misterio de los espías
que reconocen sus errores (II Y ÚLTIMA)

RECRIMINACIONES AMARGAS

El 5 de diciembre el New York Times publicó en su primera plana un curioso artículo en el que David Sanger y Steven Lee Myers revelaban que las conclusiones del reporte del Estimado de Inteligencia Nacional ( nie, por sus siglas en inglés), que señalaba que Irán había detenido su programa de armas nucleares en 2003, se debían en buena parte a conversaciones interceptadas entre altos mandos militares iraníes, quienes se lamentaban “amargamente” por la decisión de su gobierno de detener el diseño de armas nucleares y la fabricación de un misil que pudiera llevar una carga atómica. Así, de acuerdo con este recuento digno de un viejo filme de James Bond, los iraníes, bajo el gobierno reformista de Khatami, decidieron, quién sabe por qué, detener sus esfuerzos nucleares. Estos misteriosos diálogos recuerdan sospechosamente aquellas inolvidables y tristemente hilarantes conversaciones entre militares que presentó el entonces secretario de Estado, Colin Powell, al Consejo de Seguridad de la onu para promover su guerra. Otra prueba de la existencia de un programa bélico estaba supuestamente en la laptop de un ingeniero iraní que cayó en manos de la CIA.

PERO DE TODOS MODOS ES PLANA


Condoleezza Rice y Mahmoud Abbas

La administración Bush ha asegurado que si de algo sirve el reporte es que viene a confirmar el éxito del régimen de sanciones que se han aplicado contra Irán. Paradójicamente, esa nación detuvo voluntariamente su programa de enriquecimiento de uranio, que a todas luces tenía fines pacíficos, como ratificó en numerosas ocasiones la aiea , dos años antes de que las sanciones entraran en vigor. Tal vez las agencias de inteligencia finalmente se cansaron de ser el chivo expiatorio de la Casa Blanca y los neocones , por lo que renunciaron a ser usadas nuevamente para justificar otra guerra. Sería importante intuir qué tramaba la Casa Blanca durante los últimos meses mientras difundían visiones apocalípticas por todos los medios, sabiendo que este reporte estaba listo para publicarse. ¿Esperarían lanzar una guerra en caliente o este reporte es parte de su plan? Bush, por su parte, el 4 de diciembre declaró con su usual sabiduría y profundidad: “Miren, Irán era peligroso, Irán es peligroso e Irán será peligroso si adquiere el conocimiento necesario para hacer una bomba atómica”, y al ser cuestionado acerca de la inexistencia del programa de armas nucleares dijo: “¿Cómo sabemos que no pueden comenzar un nuevo programa secreto de armas nucleares?” Afortunadamente, para el gobierno estadunidense Bush junior sabe leer las almas, y si pudo ver la bondad inherente y sinceridad de acero inoxidable en los ojos del presidente ruso Putin, o la honestidad espiritual del ex general golpista pakistaní, Pervez Musharraf, seguramente ha podido detectar la perfidia criminal de Ahmadinejad. Mientras tanto, la retórica belicista del pasado verano provocó que el precio del petróleo alcanzara precios récord, mismos que no han bajado considerablemente con esta nueva información.

LA CARICATURA DE ANÁPOLIS

Este reporte tuvo lugar a pocos días de la conferencia de Anápolis, un tibio y oportunista esfuerzo por reestablecer el diálogo entre árabes e israelíes, para discutir la paz y la creación de un Estado palestino. Cualquier cosa es mejor que el conflicto armado, pero esta conferencia no fue más que un teatro, una reunión lastimera que no es ni la sombra de intentos previos, y que no presenta oportunidades prácticas para negociar, no cuenta con un intermediario honesto capaz de ejercer verdadera presión sobre las partes y depende de un Estado israelí ampliamente fortalecido en materia económica (el boom económico ha desviado la atención del público del problema palestino) que tiene una inmensa ventaja estratégica (debido a la construcción del muro que ha arrancado más territorio palestino, el encarcelamiento de miles de palestinos, incluyendo buena parte de los legisladores electos y la expansión de los asentamientos ilegales –todo asentamiento israelí en territorio palestino es de facto ilegal). Mientras que los palestinos son representados por Mahmoud Abbas, una autoridad que no tiene control ni poder sobre Gaza ni gran parte del pueblo. Además, no olvidemos que esta reunión ha sido convocada por una persona de integridad tan cuestionable como Condoleezza Rice, quien el pasado verano, mientras Israel destruía sistemáticamente la infraestructura libanesa, declaró que no había motivo para exigir un cese al fuego. Esta farsa no logró cautivar más interés que un episodio repetido de Bailando por un sueño .