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Denominado Beelzebufo ampinga, el anfibio medía 41 cm de largo y pesaba más de 4 kilos

Hallan en Madagascar rana diablo que tiene unos 70 millones de años

Poseía una boca muy ancha y fuertes mandíbulas, explican especialistas estadunidenses autores del hallazgo

Era tan grande y horrible que podría haber comido dinosaurios recién nacidos, señalan

Los expertos la relacionan con un grupo de esos animales en Sudamérica

Reuters

Ampliar la imagen Recreación artística que muestra las dimensiones de la rana diablo en comparación con anfibios actuales Recreación artística que muestra las dimensiones de la rana diablo en comparación con anfibios actuales Foto: Ap

Washington, 19 de febrero. Era la más grande, la más malvada, la más mezquina rana que alguna vez haya brincado en la Tierra.

Científicos anunciaron el lunes el descubrimiento, en el noroeste de Madagascar, de un voluminoso anfibio, apodado la rana diablo, que vivió hace 65 millones o 70 millones de años, y era tan grande y horrible que podría haberse comido dinosaurios recién nacidos.

El animal era más grande que cualquier rana que viva hoy día, de acuerdo con lo dicho por el paleontólogo David Krause, de la Universidad Stony Brook, en Nueva York, uno de los científicos que realizaron el hallazgo.

Su nombre Beelzebufo ampinga proviene de Beelze, que significa diablo en griego, y bufo, el latín de sapo. Ampinga significa escudo y tiene que ver con una parte de su anatomía que semeja tal arma.

El Beelzebufo medía 41 centímetros de largo y pesaba alrededor de 4.5 kilogramos.

Estaba poderosamente armada y poseía una boca muy ancha y fuertes mandíbulas. Es probable que no comiera con modales delicados.

Posible descendiente de reptiles o mamíferos

“No es imposible pensar que el Beelzebufo podría descender de reptiles, mamíferos o ranas más pequeñas, e inclusive –si se considera su tamaño– podría provenir de los dinosaurios”, dijo Krause durante una entrevista telefónica.

La paleontóloga Susan Evans, del University College London, otra de las descubridoras, señaló que “debe haber sido bastante mala”.

Sus descubrimientos fueron publicados en la revista Proceedings, de la Academia Nacional de Ciencias.

Aunque vivió muy lejos, el Beelzebufo parece estar relacionado con un grupo de ranas que vive actualmente en Sudamérica, según explicaron los científicos.

Son apodadas ranas Pac-Man, debido a su enorme boca.

Algunas tienen pequeños cuernos, al igual que podría haber tenido el Beelzebufo, por lo que se ganó el sobrenombre de rana diablo.

El Beelzebufo era mucho más grande que cualquiera de sus parientes sudamericanos u otras familias de ranas, “como si hubiese usado esteroides”, dijo Krause. La rana más grande conocida hasta ahora era la goliat del oeste de África, que alcanza hasta 32 centímetros de longitud y 3.3 kilogramos de peso.

La presencia de Beelzebufo en Madagascar y de sus parientes modernos en Sudamérica es la última señal de existencia de una enorme tierra perdida –mucho más templada– que alguna vez podría haber funcionado como puente entre la isla africana, la Antártida y América del Sur, dijeron los científicos.

Eso habría permitido a los animales moverse entre los actuales continentes. Fósiles de otros animales de la misma época de la rana diablo han sido encontrados en ambos lugares.

Mantiene características físicas

Las primeras ranas aparecieron hace alrededor de 180 millones de años, y su cuerpo básico se mantuvo casi intacto desde entonces. Beelzebufo vivió durante el periodo de los cretáceos, al final de la era de los dinosaurios, que se extinguieron junto a otros animales hace unos 65 millones de años, cuando un enorme meteorito cayó en la Tierra.

El Beelzebufo no vivió como animal acuático, sino que saltaba sobre las hojas de nenúfar, según los científicos. En cambio, vivió en un ambiente semiárido y quizá cazaba como sus parientes actuales, que se camuflan y sorprenden a sus presas.

Sus primeros fósiles fragmentarios fueron encontrados en 1993, y los científicos han ensamblado hasta ahora los fragmentos suficientes para armarla como a un rompecabezas, explicó Krause.

Aunque fue la reina de las ranas, el Beelzebufo no es el anfibio más grande de la historia.

Algunas habrían adquirido dimensiones extraordinariamente grandes, como el Prionosuchus, animal similar al cocodrilo, que creció aproximadamente hasta los 9 metros durante el periodo pérmico, que finalizó hace alrededor de 250 millones de años.

 
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