Usted está aquí: sábado 8 de marzo de 2008 Capital Debate de candidatos perredistas se centra en pugna Barrales-Zambrano

■ Tres aspirantes aprovechan el foro para declinar y aliarse con los punteros

Debate de candidatos perredistas se centra en pugna Barrales-Zambrano

■ Juan N. Guerra les pide abandonar política despensera para no destruir al PRD y les exige renunciar

■ Patricia Ruiz asegura ser la única opción viable para dirigir el partido

Rocío González Alvarado

Ampliar la imagen El debate entre los aspirantes a dirigir el PRD en el Distrito Federal se realizó ayer en el Club de Periodistas, en el Centro Histórico El debate entre los aspirantes a dirigir el PRD en el Distrito Federal se realizó ayer en el Club de Periodistas, en el Centro Histórico Foto: Notimex

El debate entre los 10 candidatos a la dirigencia del PRD en el Distrito Federal devino en una confrontación entre Alejandra Barrales, de la coalición Izquierda Unida (IU) y Jesús Zambrano, de Nueva Izquierda (NI), quienes mantuvieron el mismo tono que ha caracterizado sus campañas, al insistir en acusaciones de aliarse con la derecha y la de generar un clima de división e intolerancia en la contienda.

Al margen de esta disputa, el resto de los contendientes se abocó a criticar la forma en que se conduce el partido y hacer señalamientos de la existencia de “feudos”, y de practicar una “democracia despensera” en el instituto político. Inclusive uno de ellos, Juan N. Guerra, exigió a Barrales y Zambrano a renunciar a los apoyos de sus grupos o de lo contrario deponer sus candidaturas, pues serán los responsables del fracaso del PRD en el 2009.

A casi una semana de realizarse la jornada electoral, el debate que sirvió como escaparate para que algunos aspirantes prácticamente anónimos salieran a la luz, fue aprovechado por tres de ellos para hacer pública su declinación a favor de los candidatos punteros: Carlos Hernández y Armando Camacho en apoyo a Jesús Zambrano, y Ricardo Chaires hacia Alejandra Barrales.

Barrales, quien se autodenominó candidata “única y de unidad” –lo que provocó un “ja, ja, ja”, aislado en la audiencia–, e inclusive se proclamó presidenta del PRD capitalino, recordó su afinidad con el proyecto de Andrés Manuel López Obrador, criticó a los perredistas que se visten de azul y emprenden acciones en contra de sus propios gobiernos, y se comprometió a democratizar la delegación Iztapalapa.

Una ronda dejó pasar Zambrano para responder a su oponente, a quien acusó de no “jugar limpio”, sembrar el odio, dividir al partido, crear un clima de intolerancia y calificar de “traidores”, a quienes no piensan igual que los que reciben apoyos de (René) Bejarano, tras señalar que él y su grupo son y serán radicalmente defensores de Pemex, estarán en la trinchera con López Obrador y participarán en todos los foros contra la “jauría derechista”.

“Qué bueno que estén dispuestos a cambiar (…) pero a menos que estén anunciando la salida de su grupo político, estamos escuchando una gran incongruencia (…) porque allá afuera abiertamente no sólo dialogan con frecuencia, sino que acuerdan con los que aquí llaman farsantes”, reviró la abanderada de IU.

Como colofón, Barrales pidió a Zambrano ser el intermediario para entregarle como obsequio el libro El engaño: prédica y práctica del PAN de Alvaro Delgado a su correligionaria, Ruth Zavaleta, para que esté a tono a lo que él mismo expresó, lo cual provocó aplausos, gritos y silbidos, y obligó al moderador Enrique González Casanova, a hacer una enérgica intervención para pedir respeto.

En uno de sus turnos, Juan N. Guerra, quien mostró un paquete de lo que llamó “propaganda ilegal” de la fórmula de IU, insistió en que si Barrales y Zambrano no renuncian a la política despensera de sus grupos, los dos van a destruir al PRD, e instó a los militantes a rebelarse y no aceptar la “farsa de quién es más culpable”, porque no son más que rehenes que están viendo como se responsabilizan unos a otros.

Por su parte, Patricia Ruiz, quien cuestionó que se adjudiquen el apoyo de López Obrador, dijo ser la única opción viable para dirigir el partido, pues no obedece a los intereses de grupos que se enfrascan en “disputas artificiales” para su propia conveniencia, tras llamar a sus correligionarios a dejar de ser corresponsables de la degradación de la política.

Alejados del debate, realizado en el Club de Periodistas, tal como ha sucedido en todo el proceso interno, se mantuvieron los candidatos Felipe Villanueva, Guadalupe Ocampo, y Margarita Hernández, a diferencia de sus otros tres compañeros, que por lo menos lograron llamar la atención cuando renunciaron a sus candidaturas.

 
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