Usted está aquí: sábado 22 de marzo de 2008 Opinión El tiempo de la canalla

Gustavo Gordillo
http://gustavogordillo.blogspot.com

El tiempo de la canalla

Madrugando. Un potencial candidato a la Presidencia dice a un diputado: nos consta que en México el sufragio no existe, existe la disputa violenta de los grupos que ambicionan el poder. Esa es la verdadera Constitución mexicana; lo demás, pura farsa. Pero como nuestras mismas disputas tienen sus reglas y son, en medio de todo, susceptibles de cierta decencia, me propongo no disparar el primer tiro. El diputado le responde: pero un punto me parece merecedor de más amplios desarrollos, el de las reglas posibles en nuestras contiendas públicas. La regla la daré, desde luego, en una sola: en México, si no le madruga usted a su contrario, su contrario le madruga a usted. Casi estaría uno tentado a encontrar este diálogo entre el grupo dirigente que organizó el asalto a Alternativa Socialdemócrata. Pero no, se trata del diálogo magistral surgido de la pluma de Martín Luis Guzmán hace 70 años.

Descomposición y quiebra moral. Tanto el asalto a Alternativa como los desarreglos y choques al interior del PRD tienen una matriz común. Hay intervenciones de poderes nacionales y locales alrededor de algunos gobernadores y políticos de otros partidos, pero son, sobretodo, el resultado de dos fenómenos. La descomposición de la sociedad, producto de décadas de estancamiento económico y políticas económicas que han dañado al tejido social. Y una constante y sistemática renuncia de las izquierdas al basamento moral y ético de la política en democracia. La idea de la política como mercado, donde se intercambian bienes públicos privatizados y el grito de guerra de los nuevos rufianes de la alternancia: así es la política. Ambas constituyeron el sedimento material a partir del cual se han montado los bochornosos espectáculos de esta Semana Mayor.

La maquinaria del fraude y el acarreo. En la alternancia quedan intactos los resortes del poder del corporativismo. También quedan intactas las maquinarias del acarreo y el fraude electoral. Su papel durante los 70 años del régimen de partido dominante no sólo era suplantar la voluntad popular, sino también asegurarse la lealtad de los electos al aparato político. Modernizada gracias al influjo de los recursos públicos, convertida en redes profesionales al servicio del mejor postor y con exiguas lealtades partidistas, reforzada eso sí con el conocimiento técnico de un pequeño núcleo de ex funcionarios de organismos como IFE, Trife y transfigurada en despachos profesionales; esta maquinaria, que prolifera por todo el país, ha jugado el papel que siempre tuvo, sólo que ahora en el marco de un débil sistema de partidos.

El asalto a Alternativa. El domingo pasado, en la ciudad de México, Alberto Begne, presidente del partido y y ex funcionario del IFE ,junto con otros miembros de su corriente, decidieron el abordaje de la asamblea local de Alternativa Socialdemócrata, como culminación de la serie de ataques emprendidos por todo el país, con el propósito de apoderarse del partido y echar por la borda el compromiso con los más de un millón de ciudadanos que votaron por Patricia Mercado en 2006. Sabiéndose minoría y en connivencia con funcionarios venales de la supuestamente autónoma comisión encargada del proceso interno, consumaron el asalto usando a una banda de golpeadores a sueldo, que irrumpió en el salón para echar a golpes todos los partidarios de Patricia Mercado. No respetaron a mujeres ni condiciones físicas desventajosas, ni el hecho de que hubiera niños en riesgo dentro del salón.

Asaltar proyectos políticos auténticos, desnaturalizarlos a partir de la violencia, es una vieja tradición de esa política que describió Martín Luis Guzmán en La sombra del caudillo. También lo es la resistencia ética y moral de quienes rechazan la política de las chicanerías y entienden que la transición democrática no se consolidará sin el desarrollo de una ética política que asuman incondicionalmente las izquierdas.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.