Usted está aquí: domingo 18 de mayo de 2008 Sociedad y Justicia Trasnacionales realizan siembras con transgénicos en Chihuahua

■ Gerente de agrupación menonita espera que se autoricen cultivos

Trasnacionales realizan siembras con transgénicos en Chihuahua

Miroslava Breach Velducea (Corresponsal)

Ciudad Cuauhtémoc, Chih., 17 de mayo. Las trasnacionales Monsanto y Harvest Golden, además de la Unión de Productores (Unipro), ya realizan siembras de prueba para evaluar la capacidad de velocidad y distancia del polen para trasladarse a las plantas de maíz. Este es uno de los requisitos que deben realizar ante la Secretaría de Agricultura para que les autoricen la siembra de transgénicos en el noroeste de Chihuahua, que abarca cinco municipios con presencia de colonias menonitas.

Este sábado se sembró la parcela de Gordon Dueck, el presidente de Unipro, uno de los sitios donde se tomarán las mediciones para evaluar el arrastre de polen durante la floración de la planta de maíz. Hace dos semanas Abraham Wall, menonita del Campo Agrícola 101, sembró el primer polígono de tierra con maíz amarillo y blanco con ese objetivo.

Rubén Chávez, gerente de la Unipro, que agrupa 2 mil 500 agricultores, todos menonitas, confirmó que Monsanto y Golden Harvest supervisan las pruebas y esperan obtener este año la autorización para lo que reservaron otros dos lotes, de cuatro y 10 hectáreas, para sembrar maíz transgénico, en una fase experimental de dos años, comercialmente a partir del tercer año.

Dijo que desde hace varios años, en toda esta región, ya se tiene la presencia de las empresas productoras de semillas mejoradas y los agricultores, principalmente los menonitas, tienen una relación comercial bien establecida con ellas, por lo que trabajan con técnicos de Monsanto.

Chávez Villagrán defendió la postura de los productores de maíz que buscan mejorar las condiciones de producción en la región, con semillas genéticamente modificadas que se adapten a las condiciones climáticas de la región, y en especial reduzcan el riesgo de bajo rendimiento de cosechas por el estrés de la planta de maíz ante la falta de agua.

“Más que buscar genes que incrementen la producción, buscamos resistencia a la sequía. Si podemos producir las 10.6 toneladas de maíz por hectárea que estamos obteniendo ahora, con el 50 por ciento de consumo de agua, sería un logro”, dice el funcionario.

Defendió también la idea de regular la siembra de transgénicos en esta región, donde el riesgo mayor es que ese tipo de granos se introduzcan de contrabando de Estados Unidos, como ya sucedió en el ejido Benito Juárez, de Namiquipa, donde hace un año, Sagarpa comprobó que un productor sembró grano modificado.

La región en la que se pretende obtener la autorización para la siembra de maíz transgénico abarca 60 mil hectáreas, 40 mil de riego y 20 mil de temporal, propiedad de menonitas, en los municipios de Cuauthémoc, Cusihuiriachi, Namiquipa, Riva Palacio y Guerrero, donde se levanta una cosecha anual de 450 mil toneladas de grano.

Heraclio Rodríguez, un productor de maíz de la región, afiliado a El Barzón, rechazó las pruebas para siembra de transgénicos, y aseguró que lo único que pretenden los menonitas es oficializar el cultivo de granos modificados que realizan de manera ilegal.

 
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