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■ La Academia Mexicana de Ciencias denuncia que ese programa se utiliza para evadir impuestos

Plan de estímulos fiscales favorece a trasnacionales y grandes empresas

■ En un informe se plantea que han sido muy pobres los resultados

■ En 2007 se destinaron $4 mil 500 millones a compañías que fomenten “proyectos de investigación y desarrollo tecnológico”

Emir Olivares Alonso /I

Ampliar la imagen General Motors, Chrysler y Volkswagen son de las principales beneficiadas por el plan de fomento a la ciencia del Conacyt; sin embargo, son escasos sus aportes a la sociedad en materia de generación de patentes, sostiene una investigación. En la imagen una línea de producción de automotores en Windsor, Canadá General Motors, Chrysler y Volkswagen son de las principales beneficiadas por el plan de fomento a la ciencia del Conacyt; sin embargo, son escasos sus aportes a la sociedad en materia de generación de patentes, sostiene una investigación. En la imagen una línea de producción de automotores en Windsor, Canadá Foto: Ap

El presupuesto del Programa de Estímulos Fiscales (PEF) del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) destinado a promover empresas que inviertan “en proyectos de investigación y desarrollo tecnológico”, que en 2007 ascendió a 4 mil 500 millones de pesos, benefició principalmente a trasnacionales y grandes empresas nacionales, las cuales “no reflejaron esos millonarios apoyos en generación de patentes”.

El “favoritismo” hacia firmas como Controladora General Motors (CGM), Chrysler de México, L.C. Terminal Portuaria de Contenedores, Volkswagen (VW) de México, entre otras, no se traduce necesariamente en aportaciones de a la innovación y transferencia tecnológica, advierte el análisis Estímulos fiscales para el fomento de la investigación científica y la tecnología en México, elaborado por la Academia Mexicana de Ciencias (AMC).

El documento –basado en datos del Diario Oficial– revela que en 2007 tan sólo diez de las 877 compañías participantes captaron apoyos por casi mil 500 millones de pesos (32.1 por ciento), lo que representó la tercera parte del monto total aprobado por el Legislativo para el PEF.

La presidenta de la AMC, Rosaura Ruiz Gutiérrez, advierte que los recursos que canaliza el Conacyt al PEF, en algunos casos se destinan a actividades “que no necesariamente pueden considerarse como tecnológicas o innovadoras”, además de que muchas de las empresas beneficiadas usan ese programa como una manera de evadir impuestos.

No se trata, aclara, que la comunidad científica se oponga a que se otorguen estímulos a las empresas que inviertan en desarrollo científico. Sin embargo, propone como una tarea urgente de Conacyt, evaluar cuidadosamente y transparentar el manejo de esos recursos, que se han ido incrementando consistentemente en los años anteriores al pasar de 415 millones de pesos en 2001 –al inicio del programa– a 4 mil 500 en 2007.

El análisis de la AMC señala que del total del presupuesto aprobado para el PEF, entre 12 y 20 por ciento se otorga a empresas que pertenecen al sector de servicios –en su mayoría consultoras– “donde se destinan porcentajes mínimos de las ganancias a actividades relacionadas al desarrollo de ciencia, tecnología e innovación”, por lo que se propone redefinir el destino de los apoyos.

Desde el surgimiento del PEF cada año se publican en el Diario Oficial los lineamientos para la aplicación y distribución de estos recursos y las empresas que se hacen acreedoras a los mismos. De acuerdo con la Ley del impuesto sobre la renta (ISR) toda empresa que invierta “en proyectos de desarrollo de productos, materiales y procesos de producción, investigación y desarrollo de tecnología” tendrá una exención fiscal de 30 por ciento del total de esa inversión.

En los siete años del programa se han ejercido recursos por alrededor de 13 mil 911 millones de pesos, de los cuales CGM ha obtenido mil 459 millones 232 mil 472, equivalente a poco más de 10 por ciento de lo que se ha exentado en ese periodo a más de 3 mil empresas. Esta compañía automotriz es la única que ha aparecido en el listado de las diez más beneficiadas en los siete años del PEF.

Pese a las grandes cantidades condonadas a las compañías por medio de este programa, éstas no se caracterizan por la generación de patentes para el país. El Informe general del estado de la ciencia y la tecnología 2007, elaborado por Conacyt, da a conocer a las empresas extranjeras que produjeron patentes en 2006, donde destaca que ninguna de las que obtuvieron grandes cantidades del PEF en ese año –entre las que están CGM, VW de México, Nemak y Mabe– aparece en ese listado.

Otra de las críticas al programa es la proclividad hacia grandes empresas por sobre las micro, pequeñas y medianas (PyMES), además de que no existe transparencia en cómo se asigna el dinero ni existen mecanismos de evaluación para determinar si el impacto ha sido favorable.

Al respecto, Juan Carlos Romero Hicks, director del Conacyt, dijo que se ha intentado corregir esa situación. “En los primeros años quienes estaban más preparados eran las grandes; ahora, si vemos los datos del año pasado, se está canalizando cada vez más” a las PyMES.

Las cifras que ofrece indican que hay mucho camino por recorrer en ese sentido, pues de las 877 empresas apoyadas durante 2007, 90 fueron micro, 167 pequeñas, 304 medianas y 316 grandes; lo que en porcentajes representa 10 por ciento para las primeras, 19 a las pequeñas, 34 a medianas y a grandes 36.

La asignación de los recursos y la aprobación de los proyectos de las empresas es evaluada y autorizada por un comité de expertos encabezado por Romero Hicks; Rocío Ruiz Chávez, subsecretaria de Industria y Comercio de la Secretaría de Economía; José Antonio Meade, subsecretario de Ingresos de la Secretaría de Hacienda, y hasta hace unas semanas –antes de su renuncia– Eugenio Cetina Vadillo, director de Educación Superior de la Secretaría de Educación Pública.

Para Ruiz Gutiérrez el dinero debe aprobarse para firmas que desarrollen proyectos conjuntos con instituciones académicas, incentiven la formación de recursos humanos, la generación de patentes o que creen en el país centros de investigación.

Informó que la AMC, el Conacyt e instituciones como la Universidad Nacional Autónoma de México, el Instituto Politécnico Nacional y el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados del Instituto Politécnico Nacional, trabajan actualmente en conjunto para realizar una propuesta referente al manejo de los recursos en beneficio del desarrollo de esos rubros en el país, en el que también se incluye un análisis del PEF.

Resaltó que corresponde a Hacienda permanecer al pendiente de cómo se ejercen los recursos del PEF, para que en verdad se utilicen en la producción de desarrollo científico, tecnológico e innovación, porque actualmente “no está claro qué se esté produciendo”.

 
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