Usted está aquí: martes 8 de julio de 2008 Economía Los altos precios de los alimentos retrasan el desarrollo, alerta ONU

■ Líderes africanos presionan al G-8; actuar sin demoras para aliviar la situación, pide FMI

Los altos precios de los alimentos retrasan el desarrollo, alerta ONU

■ Instó el BM a destinar 10 mil mdd para alimentos e insumos de la agricultura a los países más pobres

■ Demanda Ban-Ki-Moon a EU encabezar la lucha contra el calentamiento global

Afp, Reuters y Dpa

Ampliar la imagen Cientos de opositores al Grupo de los Ocho, procedentes de Estados Unidos, Europa, el sudeste asiático y Corea del Sur desplegaron banderas y carteles con el lema"¡No al G-8!", por las calles de Sapporo, en la isla de Hokkaido, al norte de Japón Cientos de opositores al Grupo de los Ocho, procedentes de Estados Unidos, Europa, el sudeste asiático y Corea del Sur desplegaron banderas y carteles con el lema“¡No al G-8!”, por las calles de Sapporo, en la isla de Hokkaido, al norte de Japón Foto: Ap

Toyako, Japón, 7 de julio. Los líderes africanos invitados a la cumbre del G-8 presionaron a sus colegas de los ocho países más ricos para que cumplan con sus promesas de ayudar al continente, donde la disparada de los precios del petróleo y los alimentos causa estragos, temas que se han tornado prioridad en la agenda de trabajo. Bajo un gran diluvio, policías de choque con escudos bloquearon el paso a unos 50 manifestantes que pretendían llegar al sitio de la cumbre.

“Los altos precios de los alimentos ya están retrasando el reloj de los logros en el desarrollo”, aseveró el secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-Moon, al tiempo que el Banco Mundial (BM) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) aseguran que la comunidad internacional debe actuar sin demoras, para aliviar la situación apremiante de decenas de millones de personas que sufren bajo la creciente alza de los precios mundiales de los alimentos.

El presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, quien también asistió a las charlas del lunes en la isla del norte de Japón de Hokkaido, señaló que es urgente destinar 10 mil millones de dólares para proveer alimentos y dinero en efectivo a los más pobres y para insumos de agricultura, a tiempo para la próxima temporada de cultivos. Zoellick refirió que con los precios del petróleo por encima de 140 dólares el barril, los pobres del mundo enfrentan un doble peligro.

Ban Ki-Moon agregó que “para detener más padecimientos, estamos llamando a los líderes mundiales a que entreguen un rango completo de las necesidades inmediatas, incluyendo asistencia alimentaria y también fertilizantes y otros insumos para el ciclo de plantación de este año”.

Un estudio preliminar del BM, divulgado la semana pasada, estimó que hasta 105 millones de personas podrían caer por debajo de la línea de pobreza debido al alza del precio de los alimentos, incluyendo a 30 millones de personas en Africa.

Ban Ki-Moon también llamó a Estados Unidos a “asumir un papel de liderazgo” en la lucha contra el calentamiento climático, en una entrevista al margen de la cumbre del G8 (Estados Unidos, Canadá, Alemania, Francia, Italia, Gran Bretaña, Rusia y Japón). “Espero que Estados Unidos a la larga asuma este papel de liderazgo. Esto es lo que toda la comunidad internacional espera”, precisó.

“El mundo enfrenta tres crisis simultáneas: una crisis alimentaria, una crisis climática y una crisis de desarrollo”, que están “profundamente relacionadas”, añadió Ban.

El cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU, que buscan reducir a la mitad la pobreza extrema, universalizar la educación primaria y mejorar la salud para 2015, sigue siendo factible, estimó.

Estados Unidos es el único país industrializado que no se ha adherido al Protocolo de Kyoto, al reclamar un mayor compromiso de los países emergentes en la reducción de gases con efecto invernadero.

“Pienso que tenemos la tecnología, las capacidades financieras, el consenso sobre el hecho de que el cambio climático es real. Lo que falta principalmente es la voluntad política, estimó el secretario general de Naciones Unidas.

Las discusiones entre los “negociadores” de los dirigentes del G-8 continúan para intentar llegar a un acuerdo sobre varios puntos, entre los cuales está la ayuda a África, las cuestiones del cambio climático y las medidas para afrontar la crisis económica y alimentaria, informó una fuente cercana al ámbito de los acuerdos. “Pero para ello, los países deben cumplir con sus anteriores promesas de ayuda al desarrollo. Los líderes del G-8 deben cumplir lo prometido en Gleneagles, suministrando los fondos necesarios”, sostuvo.

El G-8 se comprometió en su cumbre de Gleneagles (Escocia, 2005) a duplicar su ayuda para África de 25 mil a 50 mil millones de dólares para 2010, pero sólo se han desembolsado 3 mil millones de dólares hasta ahora, indicó a la prensa Oliver Buston, de la ONG One, creada por el cantante irlandés Bono.

Un borrador del comunicado final de la cumbre obtenido la semana pasada por One y por Oxfam, mantenía la promesa pero eliminaba la fecha de 2010. En 2007, el Grupo de los Ocho prometió asimismo 60 mil millones de ayuda para África destinados a luchar contra el sida, la malaria y la tuberculosis, sin fecha.

Oxfam y One alabaron los esfuerzos de Alemania, Gran Bretaña y Estados Unidos, que han aumentado su ayuda a África, pero criticaron a Francia e Italia, y en menor medida a Japón y Canadá.

El presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, anunció que propondrá a los países de la Unión Europea crear un fondo de mil millones de euros (mil 570 millones de dólares) para luchar contra el hambre y ayudar a los campesinos de los países pobres.

Temor de los africanos

“Los países africanos han expresado su temor de que muchas de las Metas del Milenio serán más difíciles de cumplir si los precios de las materias primas siguen subiendo”, afirmó la canciller alemana Ángela Merkel. Los africanos están pidiendo a los países ricos “que cumplan sus promesas”, añadió.

Los líderes africanos invitados a la cumbre del G-8 en Toyako presionaron el lunes a sus colegas de los ocho países más ricos para que cumplan con sus promesas de ayuda al continente, donde el aumento de los precios del petróleo y los alimentos causa estragos.

Los jefes de Estado y de gobierno de Alemania, Canadá, Estados Unidos, Francia, Gran Bretaña, Italia, Japón y Rusia invitaron a siete de sus colegas africanos a acompañarles en su primer día de reuniones en este remoto enclave montañoso del norte del archipiélago nipón.

Bajo un gran diluvio, policías de choque con escudos bloquearon el paso a unos 50 manifestantes, que pretendían llegar al sitio de la cumbre. Los activistas antiglobalización han sido relegados a una orilla del lago Toya, situado en el cráter de un volcán, desde donde gritaron consignas con pocas esperanzas de ser oídos por los líderes, instalados en la orilla opuesta.

Los precios de los alimentos se han duplicado en tres años, desatando protestas en gran parte del mundo en desarrollo, también sacudido por la disparada de los precios del petróleo al récord de 146 dólares el barril.

 
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