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■ Médico daba facilidades a los enfermos para cubrir los 800 mil pesos que cuesta el órgano

En Jalisco puede pagarse un trasplante de hígado hasta en abonos y con un aval

■ El convenio se hacía ante notario público para asegurar que el paciente hiciera los depósitos

Ángeles Cruz Martínez y Raúl Torres (La Jornada Jalisco)

Un anticipo de 400 mil pesos y la firma de cuatro pagarés por 100 mil pesos cada uno con vencimiento cada tres meses y respaldados ante un notario con alguna propiedad, es lo que pacientes del Hospital Civil de Guadalajara tenían que pagar al doctor Luis Carlos Rodríguez Sancho, para tener acceso a un trasplante de hígado.

De esta forma trabajó durante varios años el programa de trasplantes del hospital, institución pública dependiente de la Universidad de Guadalajara (UdeG). El ilícito era un “secreto a gritos” que nadie se atrevía a denunciar. Ni siquiera aquellos pacientes con daño hepático o renal que, por no tener el dinero, perdieron la única oportunidad que tenían para salvar su vida: el trasplante del órgano.

Sólo hasta que la familia de la señora Xóchitl Armida Mestas Lomelí presentó una denuncia por una supuesta negligencia médica se pudo conocer a detalle la manera en que se desempeñaba Rodríguez Sancho. Esta denuncia fue, de hecho, lo que llevó a Rodolfo Morán González, titular del Consejo Estatal de Trasplantes de Órganos y Tejidos (CETOT), a informar de las irregularidades al rector de la UdeG, Carlos Briseño. Este último presentó una denuncia formal ante la contraloría del estado.

Xóchitl Armida Mestas Lomelí padecía de hepatitis C que luego evolucionó a tumor maligno del hígado. Era paciente del Hospital Civil de Guadalajara, por lo que se le transfirió al programa de trasplantes que dirigía Rodríguez Sancho.

El cirujano consideró que la señora podría ser sometida a la cirugía sustitutiva del órgano dañado. Además de dar las indicaciones clínicas para “encapsular” el tumor y “dar tiempo a la espera del órgano”, el especialista explicó los “trámites” que deberían realizarse para llevar a cabo el trasplante: “un depósito por la cantidad de 400 mil pesos a la cuenta Banamex número 132-7680966 a nombre de Luis Mario Rodríguez Gorjon, además de la firma de cuatro pagarés, cada uno por la cantidad de 100 mil pesos, con vencimiento cada tres meses a partir de la fecha del depósito inicial, avalados ante notario con las escrituras de una propiedad. En caso de no cubrir la cantidad antes mencionada se podría hacer uso del bien para rematarlo y así cubrir el adeudo. Todo esto en favor del doctor Luis Carlos Rodríguez Sancho”.

La queja, de la cual La Jornada tiene una copia, también da cuenta de la situación clínica que presentó la paciente después de la cirugía y la serie de complicaciones que al final causaron la muerte de la paciente.

Los familiares responsabilizan a Rodríguez Sancho del deceso de la señora Xóchitl al considerar que el médico “no se hizo cargo ni estuvo al pendiente del progreso de la paciente. No hubo trato oportuno ni adecuado” de su parte.

La señora Mestas Lomelí fue sometida a la cirugía de trasplante el 19 de febrero de 2008, permaneció en el área de terapia intensiva durante los siguientes 10 días y luego fue dada de alta. En las semanas siguientes presentó diversas complicaciones, desde una infección en la herida, descontrol de su diabetes, desnutrición, bilirrubina alta, temblor de manos, cansancio y debilidad, entre otras, que al paso de los días se agravaron.

A pesar de ello, en las ocasiones que Rodríguez Sancho la revisaba, se limitaba a señalar que el órgano trasplantado estaba teniendo una buena respuesta y respecto de las molestias que presentaba la señora, el cirujano dio instrucciones a un par de médicos que lo acompañaban y se retiró.

La paciente presentó insuficiencia respiratoria, un paro cardiaco y posible derrame cerebral. Xóchitl falleció el 18 de abril, oficialmente por choque cardiogénico, insuficiencia respiratoria aguda, acidosis respiratoria, insuficiencia renal aguda y mastoiditis, aunque los familiares afirman en la queja que entregaron a Héctor Robles Gutiérrez, asesor jurídico del CETOT, el pasado 9 de mayo, que la causa fue negligencia médica y el “completo abandono” por parte de Rodríguez Sancho.

Los familiares solicitaron el apoyo del CETOT a fin de evitar problemas legales y administrativos con el cirujano, porque están imposibilitados para pagar la cantidad que todavía le adeudan.

Personas cercanas al hospital y al CETOT de Jalisco, señalaron que esta denuncia dejó ver lo que apenas parece la punta de un iceberg que esconde un cúmulo de irregularidades que se cometían en el Hospital Civil. Además de los cobros irregulares que se depositaban en una cuenta bancaria privada, una investigación también descubrió, por ejemplo, que se hacían cirugías de trasplante a extranjeros, a quienes se les “arreglaban” los documentos migratorios sin mayor complicación.

Esto es lo que tendría que incluir la investigación de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios aseguran las fuentes consultadas, quienes también advierten sobre el riesgo de que el dictamen oficial se limite a sanciones administrativas mínimas y a la recomendación de “no lo vuelvan a hacer”.

 
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