Usted está aquí: domingo 16 de noviembre de 2008 Espectáculos “En México se honra a los héroes con estatuas, pero Villa está vivo”

■ Paco Ignacio Taibo II, narrador de Villa, aquí y allí, que transmitirá The History Channel

“En México se honra a los héroes con estatuas, pero Villa está vivo”

■ Quienes festejarán el centenario de la Revolución y el bicentenario de la Independencia, al único que rescatan de aquélla es a Madero: Salmerón

■ El documental se verá en toda América Latina

Arturo Cruz Bárcenas

Ampliar la imagen El novelista Paco Ignacio Taibo II, en la casa de Francisco Villa El novelista Paco Ignacio Taibo II, en la casa de Francisco Villa Foto: proporcionada por The History Channel

El documental Pancho Villa, aquí y allí, producido por The History Channel, se transmitirá mañana, lunes 17 de noviembre, a las 21 horas, y será visto por un público potencial de 17 millones de personas en América Latina.

“Nuestra clientela abarca gente de entre 25 y 54 años. Estamos en el top-ten (primeros diez sitios) de los canales que más se ven”, expresó en entrevista el director de marketing de ese medio de paga, César Coletti.

La plática se realizó al finalizar un foro y el estreno del documental para medios de comunicación e invitados especiales que se llevaron a cabo el pasado lunes en el auditorio Jaime Torres Bodet del Museo Nacional de Antropología, el cual estuvo prácticamente lleno, y donde la figura de Villa levantó polémica.

Coletti añadió que el crecimiento del canal de televisión en los últimos tres años ha sido exponencial. “Esperamos mantenerlo debido a la inversión que hemos hecho en producción original, no sólo en México, sino también en otros países de la región. Somos una marca internacional y tratamos de incorporar más producción original.”

La historia, también negocio

“Esto es un negocio y tratamos de brindarle al público todo lo que es la historia local –en la medida de las posibilidades–, así como la historia internacional. Es un buen mix. Villa, aquí y allí se va a ver en toda Latinoamérica, incluido Brasil. Si todos lo ven ese día, la audiencia será de 17 millones”, agregó Coletti.

–¿Podrían facilitar que se transmita por señal abierta?

–Esa es una conversación que vendría después, pues nuestra ventana es exclusiva para cable, para el canal History. Se está estudiando llevarlo a Estados Unidos, Europa y otros países.

–¿Quiénes decidieron hacer el programa sobre Villa?

–Somos un grupo interdinámico. A diferencia del preconcepto de la gente, la mayoría de los que trabajan en Latinoamérica son todos latinos. Acá, los únicos estadunidenses son los miembros de la junta directiva.

–¿Buscan crear polémica.

–En sí misma, no nos interesa. Nos importa generar en la audiencia la necesidad de buscar más, que genere su propia versión o entendimiento de lo que fue la historia. Tratamos de ser equilibrados.

El documental generó polémica entre los asistentes. La figura de Villa, desmitificada como simple robavacas, se engrandeció. No fue más el bandolero loco que atacó Columbus y se significó como una de las alas radicales, si no la más profunda, sí una de las más trascendentes.

El documental es un recorrido en el tiempo, una cronología, por los lugares donde Villa forjó su historia, narrado por el historiador Paco Ignacio Taibo II, quien formó parte del panel del foro y respondió preguntas, junto con los especialistas Pedro Salmerón y Jesús Vargas.

A 85 años del asesinato de Villas, enfatizaron la participación de éste en la gesta revolucionaria. Se le ve en actividad en estados como Zacatecas, Durango y Chihuahua, así como el Distrito Federal.

Con duración de dos horas, el documental fue totalmente realizado en alta definición. Después del éxito del libro de Paco Ignacio Taibo II, Pancho Villa, una biografía narrativa, The History Channel inicia junto al escritor mexicano un viaje tras los rastros de un mito vigente.

El trabajo es producido con Anima Films. En las imágenes se ve a Doroteo Arango, quien pasó a la historia como Pancho Villa, El Centauro del Norte. Bandido y héroe, temido y amado, dejó un rastro de historias, anécdotas, leyendas y verdades a medias por el norte de México y el sur de Estados Unidos. Es un viaje de 7 mil kilómetros durante 40 días.

Al final, Villa fue asesinado de 150 balazos y luego su cabeza robada, pero su papel en la historia quedó claro: representa la lucha de los de abajo, definió Taibo.

Decenas de manos por todos los puntos del Torres Bodet se levantaron cuando se pidió al público que preguntara. Había historiadores, lectores de libros de historia o verdaderos conocedores de Francisco Villa.

Taibo dijo que muchas de las cosas que se grabaron “afortunadamente no aparecen (algunas expresiones son coloquiales y otras relativas al actual gobierno mexicano); al final, había cerca de 40 horas grabadas de película y muchas cosas interesantes tuvieron que quedar fuera.

“La historia está muy apretada; quizá porque pretendimos contarlo todo, y toda la gente que nos encontrábamos quería contarlo también (...) en este país, donde la manera de rendir homenaje al pasado es convertirlo en nombre de estación de Metro, en estatua; esto es todo lo contrario: es Villa y su fantasma, que está vivo.

“Se dio la necesidad de rescatar esta poderosa fuerza: la de los jodidos, los derrotados, los mancillados, los humillados, los agraviados, ¡clamando venganza! Creo que éste es el Villa que se refleja. Me volví muy villista... no lo era, no lo era.”

Agregó que antes de esto estaba animado “por los rencores, los desaires y los agravios que me producía el gobierno de este país –los sucesivos últimos diez gobiernos. Últimamente me injuriaban y me molestaban más; sobre todo la seudotransición de los hijos de Alí Babá y los 40 ladrones a los mensos mochos (...) Cuando el pueblo se harte van a tronar las campanas”, advirtió.

Ya para entonces el ambiente era de mitin, de manifestación de protesta entre la concurrencia del auditorio Torres Bodet.

Jesús Vargas expuso: “Este documental va a contribuir mucho a despertar nuevos intereses sobre el villismo (...) comprobé que la gente, tanto de la ciudad como del campo ha reconstruido la figura de Francisco Villa a la altura de sus necesidades actuales”.

Villa es el pueblo

“He llegado a la conclusión de que Villa es el pueblo de México, y ese pueblo se mira en el espejo de Villa, con todos sus anhelos, problemas y éxitos.”

Pedro Salmerón dijo: “Me pregunto, a raíz del éxito de libros como los de Catón y de las personalidades que ocupan los cargos que van a coordinar y hacer los festejos del centenario de la Revolución y del bicentenario de la Independencia de México, ¿por qué esa gente, por qué a estos panuchos que nos gobiernan les gustan los héroes que les gustan?

“Yo fui educado para no creer en los héroes, porque en la primaria me aburrían mucho; me parecían inverosímiles, y luego en la facultad, a los que estudiamos historia profesionalmente, nos enseñan a descreer de la historia de bronce y a no creer en las de héroes y antihéroes (...)

“Me pregunto por qué este gobierno va a festejar, y estos libros que venden, que anuncian, les pegan a héroes como Calleja, Iturbide, Miramón y Maximiliano, Lucas Alamán, Porfirio Díaz. De la Revolución al único que rescatan es a Madero.

“¿Qué significa esto? Esto y los libros que están vendiendo no dicen nada nuevo que la derecha conservadora en contra de Juárez, en favor de Maximiliano. Todas estas elecciones tienen un significado muy preciso: elegir a Iturbide sobre Hidalgo significa elegir al orden frente al pueblo tomando en sus manos la historia, que eso significa Hidalgo.”

Cuando la charla terminó, afuera se formó una larga fila para que los tres panelistas firmaran el libro Pancho Villa, una biografía narrativa.

 
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