Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 16 de noviembre de 2008 Num: 715

Portada

Presentación

Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA

Viajando
(cuentos cortos alternativos: el lector decide cuál final prefiere)

RICARDO GUZMÁN WOLFFER

Versos, 2
TITOS PATRIKIOS

El arte olvidado de la conversación
ADRIANA KOLOFFON entrevista con ROB RIEMEN

Raymond Carver, poeta del “realismo sucio”
ENRIQUE LÓPEZ AGUILAR

La mentira
RAYMOND CARVER

Los rayos gamma en 2012
NORMA ÁVILA JIMÉNEZ

Leer

Columnas:
La Casa Sosegada
JAVIER SICILIA

Las Rayas de la Cebra
VERÓNICA MURGUíA

Bemol Sostenido
ALONSO ARREOLA

Cinexcusas
LUIS TOVAR

Corporal
MANUEL STEPHENS

El Mono de Alambre
NOÉ MORALES MUÑOZ

Cabezalcubo
JORGE MOCH

Mentiras Transparentes
FELIPE GARRIDO

Al Vuelo
ROGELIO GUEDEA


Directorio
Núm. anteriores
jsemanal@jornada.com.mx

 

Alonso Arreola
alarreo@yahoo.com

Obama el musical

En 2004 muchos fueron los músicos y celebridades estadunidenses que intentaron sumar su fama y empuje a la campaña del demócrata John Kerry. Pero todo fue en vano. George W. Bush triunfó con un proceso ensombrecido por dudas a propósito de fraudes y nepotismo, impulsado por la inercia de un miedo –entre otras cosas– nacido el 11 de septiembre de 2001. Así, con todo y los numerosos conciertos a su favor e incluso con una gira musical para recaudar fondos, Vote For Change Tour, John Kerry no logró lo que Barack Obama en este 2008.

¿Cuáles fueron las principales diferencias de sus campañas en relación con la música y los jóvenes? Si por un lado Kerry continuó con la “ingenua” idea de que el voto juvenil hay que buscarlo arremangándose, aflojándose la corbata y “rockeando en MTV” sólo durante el proceso electoral, Obama entendió que tal superficialidad no sería suficiente. Él nunca dejó de ser quien era. Con su negritud por delante (la mayor de las diferencias), supo infundir esperanza desde una posición congruente y seria, sólida. Ello le valió, empero, que grandes líderes de la música negra, mientras luchaba por la candidatura de los demócratas, le otorgaran su apoyo a Hillary Clinton y no a él.

Raperos como 50 Cent y productores como Timbaland, lejos de lo que podría imaginarse, se inclinaron por la mujer en lugar de unirse a su compañero de raza. Al mismo tiempo, y también de manera sorpresiva, fueron bandas como Arcade Fire, REM, Dave Matthews Band, Green Day (su disco American Idiot fue un duro golpe a Bush) y solistas como Bob Dylan y Bruce Springsteen, quienes señalaron a Obama como el mejor candidato para llegar a Washington. Blancos todos, a ninguno de ellos infundieron sospechas el origen racial mixto del senador por Illinois, ni importaron su cercana ascendencia africana, su juventud relacionada con las drogas o su adolescencia fuera de Estados Unidos.

Ahora bien, otra gran diferencia fue que, gracias a entrevistas como las realizadas con Obama en la edición estadunidense de la revista Rolling Stone, supimos de su melomanía profunda, interesada tanto en el jazz de John Coltrane, Miles Davis y Charlie Parker, como en los grandes éxitos de Stevie Wonder, Earth, Wind & Fire, The Rolling Stones, Elton John y Bob Dylan, como en la música de Bach interpretada por Yo-Yo Ma, o como en los rapeos de Jay-Z y Ludacris; nombres todos que activaron su IPOD entre uno y otro discurso de campaña. Más aún, se sabe que Obama entiende de gadgets y tecnología, que comprende bien las posibilidades virales de sitios como Facebook, Hi5 y Myspace, y que supo pedir fondos por estas vías como ni Kerry en 2004, ni su competidor en 2008, el “abuelito” McCain, supieron hacer. Algo importante cuando en las elecciones primarias votan 6.5 millones de jóvenes.

Sólo basta ver la cantidad de “amigos” que el senador tiene hoy en Myspace, el principal portal de comunidad musical en el mundo. Casi 850 mil personas añadidas por voluntad propia, y que van en aumento en todas partes del mundo. Para cumplir este logro ayudó, sin duda, el festival Chicago Rocks, dedicado a lograr fondos para Obama y concienciar sobre la importancia de votar, lo que sin duda entendieron amantes de la música miembros de numerosas “minorías”.

Ahora bien, de entre los muchos artistas que apoyaron al hoy presidente electo negro (varios latinos también), una de las bandas que más llama la atención es The Grateful Dead, pues, lejos de “reunirse” como han hecho tantos mercenarios de la melancolía en los últimos años, sus tres supervivientes recordaron los tiempos de gloria apoyando a Barack Obama en un emblemático mensaje que va más allá de la tolerancia racial, y que pone sobre la mesa la necesidad de recuperar la vieja libertad que caracterizó a Estados Unidos, a su costa oeste sobre todo, durante los años sesenta y setenta.

Momento de fáciles endiosamientos, Latinoamérica y el resto del Tercer Mundo no deben caer en el optimismo que muchos de nuestros músicos van a regalarnos a manos llenas. Si pasaron tantos años para que un negro llegara a la mansión blanca, otros pasarán para que se perciban cambios sensibles en su política fronteriza, verbigracia. No debemos olvidar que Obama evitó expresarse sobre los inmigrantes, que no se opuso a la construcción de “el muro” y que tampoco puede dar “borrón y cuenta nueva” sobre asuntos tan delicados para los llamados red necks del centro estadunidense, finalmente millones de conservadores a quienes la idea de que Stevie Wonder suene en Washington definitivamente no fascina.

A quienes encanta la idea, eso sí, es a otros músicos afroamericanos de peso, quienes desde un principio apoyaron a Obama. Entre ellos se cuentan el legendario Chuck Berry, así como las jóvenes estrellas Usher, Will.i.am, John Legend y Jay-Z En fin. El caso es que con estas elecciones la música negra del mundo entero vivirá un momento especial, y todo gracias –bueno, no todo, en gran medida– a ese ser “imposible” llamado George W. Bush… ¡Bien Georgie! ¡Lo lograste! Ya se acerca una familia funky para patearte el trasero y sacarte de casa con todo y tus discos de Willie Nelson.