Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 16 de noviembre de 2008 Num: 715

Portada

Presentación

Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA

Viajando
(cuentos cortos alternativos: el lector decide cuál final prefiere)

RICARDO GUZMÁN WOLFFER

Versos, 2
TITOS PATRIKIOS

El arte olvidado de la conversación
ADRIANA KOLOFFON entrevista con ROB RIEMEN

Raymond Carver, poeta del “realismo sucio”
ENRIQUE LÓPEZ AGUILAR

La mentira
RAYMOND CARVER

Los rayos gamma en 2012
NORMA ÁVILA JIMÉNEZ

Leer

Columnas:
La Casa Sosegada
JAVIER SICILIA

Las Rayas de la Cebra
VERÓNICA MURGUíA

Bemol Sostenido
ALONSO ARREOLA

Cinexcusas
LUIS TOVAR

Corporal
MANUEL STEPHENS

El Mono de Alambre
NOÉ MORALES MUÑOZ

Cabezalcubo
JORGE MOCH

Mentiras Transparentes
FELIPE GARRIDO

Al Vuelo
ROGELIO GUEDEA


Directorio
Núm. anteriores
jsemanal@jornada.com.mx

 

Manuel Stephens

México y Francia en escena

La Coordinación de Difusión Cultural de la Universidad Nacional Autónoma de México y la Embajada de Francia en México organizaron el Encuentro de Artes Escénicas México- Francia; esta serie de mesas redondas, lecturas dramatizadas, teatro y videodanza se llevó a cabo del 28 al 31 de octubre en diversos espacios del Centro Cultural Universitario. El Encuentro contó con artistas del teatro y la danza, críticos, teóricos, directores de instituciones, gestores y promotores escénicos, y tuvo como objetivo central “demostrar que, no obstante las diferencias culturales entre ambas naciones, existen lazos que las mantiene unidas y elementos comunes”. Los resultados de este diálogo, más allá de la inmediata retroalimentación intelectual y artística entre los participantes, tendrán que verse a mediano plazo, si es que se logró crear vínculos que evolucionen hacia un intercambio constante entre ambas naciones.

En las mesas redondas se abarcó un amplio espectro con temas como los desafíos de las artes escénicas en la actualidad, la programación y la dirección de festivales y teatros, las nuevas tendencias creativas y la videodanza, entre otros. En su mayoría las mesas contaron con la participación de ocho especialistas, lo cual multiplica las perspectivas sobre el fenómeno escénico, pero también dispersa la posibilidad de llegar a conclusiones conjuntas.

La mesa La crítica en las artes escénicas fue moderada por Jean-Marc Granet Bouffartigue, director general adjunto del Centro Nacional de la Danza, y por el profesor en etnoescenología Jean-Marie Pradier. Los ponentes fueron Alberto Dallal, crítico e investigador del Instituto de Investigaciones Estéticas de la UNAM; Hayde Lachino, crítica de la revista Tiempo Libre y codirectora del Festival Internacional de Danza y Medios Electrónicos; Analía Melgar, crítica y editora de la revista DCO; los dramaturgos y críticos Estela Leñero (Proceso) y Jaime Chabaud (Paso de Gato); la crítica Luz Emilia Aguilar Zinser; el crítico y escritor Phillipe Verrièle, y Bruno Tackels, redactor en jefe de la revista Mouvement. La dinámica propuesta por los moderadores se ajustó al modelo francés y se les pidió a los panelistas mexicanos que no leyeran sus ponencias, a pesar de haberlas escrito (siempre surgen nuevas formas de colonialismo), y consistía en contestar a una serie preguntas que finalmente se centraron en la crisis que vive actualmente el periodismo cultural y la relación entre críticos y artistas.


Jean-Marc Granet Bouffartigue

Ambos países están viviendo una seria disminución de espacios en los medios de comunicación para la cultura y, en especial, para las artes escénicas. Atrás quedó la importante tradición de los suplementos culturales, que cada día son menos, lo que muestra, salvo muy dignas excepciones, la mercantilización de la generalidad de la prensa escrita, en la que ahora se busca “la nota” y se cierran espacios para la reflexión. Esto incide de manera grave en el ejercicio de la crítica que ha dejado de tener repercusión para la escena, en gran medida debido a que los espacios para su escritura son cada vez más limitados y no permiten un análisis exhaustivo de las obras. Esto ha causado un desplazamiento de la crítica hacia revistas especializadas impresas y electrónicas generadas por los propios críticos, mismas que son contadas. El ejercicio de la crítica, a la par de la disminución de presupuestos para las artes en el neoliberalismo, es mal pagado e incluso teatreros y bailarines suelen demeritarlo. En México, la crítica nunca ha abierto ni cerrado escenarios a nadie; por esta razón estuvo totalmente fuera de lugar la grave acusación de Analía Melgar que, sin explicación alguna, aseveró que en la crítica en nuestro país se daba el cohecho. Esta ha sido una imputación que ha producido indignación entre quienes nos encontrábamos en la sesión y en quienes se han enterado de ello.

Entre las breves conclusiones que se pueden inferir de esta mesa redonda están la relevancia de la crítica de las artes escénicas como una vía para estimular el pensamiento de todos los involucrados en el fenómeno; la importancia de dar cuenta del hecho escénico de manera que en un futuro esto redunde en textos teóricos e históricos, y el coadyuvar a través de una escritura precisa en la ampliación de los marcos de referencia del lector para aumentar su capacidad de disfrute. Nombrar lo que sucede en escena es una práctica en verdad ardua, que va a contracorriente del cada vez más expandido perfil mercantil de los medios.