Usted está aquí: viernes 9 de enero de 2009 Opinión Noticias de Año Nuevo

Jorge Camil

Noticias de Año Nuevo

Qué agradable sorpresa iniciar con buenos augurios un año que todos esperábamos lleno de malas noticias: ¡se casan Vicente y Martita! De pronto la Rota, que tiene una marcada tendencia a doblarse en dirección del dinero y el poder, revirtió su sentencia anterior y declaró que el ex presidente tiene suficiente salud mental para volverse a casar. Antes, no obstante haber sido él quien aparentemente instauró la demanda de anulación de su matrimonio anterior, el tribunal eclesiástico lo había declarado incapaz. Y no se referían a sus cualidades para gobernar, conocidas de sobra por todos los mexicanos (y mexicanas). Según el extracto de la sentencia anterior, publicada en algunos medios, el locuaz ex mandatario no había estado sicológicamente preparado para contraer su primer matrimonio (ni para gobernar, debieron añadir).

O sea que anularon ese matrimonio para proteger a la víctima, su primera esposa, y le prohibieron volverse a casar. Ahora, de pronto, el nuevo fallo lo declara milagrosamente curado y lo autoriza a casarse “cuando lo desee”.

¡Felicidades, Martita! El que persevera alcanza. Aunque en este “bienaventurado” matrimonio a nadie nos queda claro quién ganó la rifa del tigre.

En otro tema más delicado, la madre de Laurita Zúñiga, la frágil Belleza Sinaloa 2008, lanzó a los medios una verdad cada día más evidente. Por acá, dijo refiriéndose a Sinaloa, “de una manera u otra, todos comen de lo que deja el narco. Todos, porque no hay otra cosa”, remató la buena señora.

Y no nada más en Sinaloa, doña María Elena, porque pronto no habrá “otra cosa” en todo el territorio nacional. Aunque el crimen organizado, no obstante la reciente tendencia a humanizarlo, protagonice balaceras como la de la semana pasada en Torreón, donde un grupo de sicarios, utilizando bazucas, granadas y fusiles AK-47, se enfrascó por más de cuatro horas en una guerra sin cuartel con la policía y el Ejército en el club de golf más elegante.

Si antes, parafraseando a doña María Elena Huízar, comíamos del narco y de las transferencias, hoy se agotan las transferencias, y los remitentes, que por muchos años fueron uno de los más sólidos pilares de nuestra economía, comienzan a regresar huyendo de la crisis económica y el desempleo en Estados Unidos.

Así es que el “catarrito” diagnosticado por el doctor Carstens se está convirtiendo aceleradamente en una pulmonía de pronóstico reservado: tendremos más bocas qué mantener con menos ingresos. Por otra parte, el crédito bancario está prácticamente suspendido; las instituciones han dejado de emitir tarjetas y la burbuja de la cartera vencida crece en forma preocupante. Del desempleo, ni hablar.

¡Ah!, olvidaba el turismo: ¿quién en su sano juicio desea visitar un país donde ocurren más de 5 mil crímenes violentos en un año; un país que tiene además las más alta tasa de secuestros en América Latina?

En Estados Unidos el gobernador Bill Richardson, el hispano de ascendencia mexicana de más alto rango, declinó el nombramiento para ocupar la Secretaría de Comercio. Su renuncia se debió a revelaciones que lo involucran en negocios turbios. Pero la verdadera buena noticia es que el martes 20 de enero Barack Obama tomará posesión de la presidencia de Estados Unidos sustituyendo finalmente a George W. Bush para terminar su imperio de terror y estupidez. Ese motivo de regocijo en el mundo entero pudiese no ser buena noticia para México, porque una de las prioridades de Obama es el empleo, lo que pudiera resultar en la terminación del TLCAN. Además, sin la presencia de Bill Richardson, es poco probable que la Casa Blanca promueva la esperada ley migratoria.

Del otro lado del mundo, un gobierno de Israel arrogante y expansionista, que no tiene nada que ver con lo que Jean Paul Sartre llamaba “la cuestión judía”, ha vuelto de nueva cuenta a asesinar inermes niños palestinos en la franja de Gaza.

Israel, como Estado invasor, ha vivido hasta hoy una situación envidiable. Amedrenta al pueblo palestino con derechos de quita y pon sobre Gaza y Cisjordania, y con la complacencia de Estados Unidos se burla de Naciones Unidas, una organización que hace mucho perdió la gloria de sus primeros tiempos. El vetusto organismo ha caído hoy en manos de burócratas incompetentes como Kofi Annan y Ban Ki-moon. El primero toleró el fraude de “petróleo por alimentos”, en el que estuvo involucrado su hijo, y antes, como jefe de los cuerpos de paz, permaneció impasible frente al genocidio de Ruanda. El coreano, por su parte, está paralizado frente a la maquinaria de guerra israelí. ¡Bien por Hugo Chávez!: llamando a los soldados israelitas “cobardes”, y acusando a su gobierno de genocidio, expulsó esta semana al embajador en Venezuela.

Todo en este mundo es relativo; este lunes se suicidó el multimillonario alemán Adolf Merckel. Tenía motivos fundados. Por la crisis, pasó del sitio 44 de Forbes al 94, lo que redujo su fortuna de 12 mil millones de dólares a 9 mil. Pobre infeliz. Se lanzó frente a un tren de alta velocidad.

Las abuelitas suelen decir que “los años nones son años de dones”. Dios las oiga…

 
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