Usted está aquí: martes 13 de enero de 2009 Ciencias Submarino robot buscará prueba de aumento en el nivel del mar

■ Se sumergirá debajo de una barrera de hielo en la Antártida

Submarino robot buscará prueba de aumento en el nivel del mar

Reuters

Ampliar la imagen Adrian Jenkins, miembro del grupo británico que realiza investigaciones en la Antártida, revisa la nave en Punta Arenas, Chile Adrian Jenkins, miembro del grupo británico que realiza investigaciones en la Antártida, revisa la nave en Punta Arenas, Chile Foto: Reuters

Punta Arenas, Chile, 12 de enero. Un submarino robot amarillo se sumergirá debajo de una barrera de hielo en la Antártida, con la finalidad de buscar evidencia sobre el aumento en los niveles del mar en uno de los lugares más inaccesibles de la Tierra.

El submarino de 7 metros, que será lanzado desde una embarcación de investigación estadunidense, recorrerá la parte sumergida del hielo, el más rápido de la Antártida, ya lleva más agua a los océanos que el río Rin de Europa.

Por largo tiempo los científicos han observado la formación de icebergs a partir de las barreras de hielo de la Antártida –extensiones de glaciares que flotan sobre el mar–, pero no han podido sumergirse para ver cuán profunda es la ruptura que permite el acceso de corrientes de agua.

Temen aceleración del deshielo

Ahora los científicos buscan aumentar sus investigaciones en la Antártida, a sabiendas de que cualquier leve aceleración del deshielo podría inundar islas bajas en el Pacífico o afectar las defensas costeras de grandes ciudades, como Pekín y Nueva York.

La velocidad de movimiento del glaciar Isla Pinos, en la parte occidental de la Antártida, se ha acelerado a 3.7 kilómetros por año, en comparación con los 2.4 kilómetros anuales registrados a mediados de los años 90.

“Ha tomado a todos por sorpresa”, dijo Adrian Jenkins, líder de la misión Autosub del Servicio Británico en la Antártida.

El submarino costó varios millones de dólares.

“Si se hacen investigaciones en la parte del hielo que se tiene en-frente todo lo que se obtiene es una caja negra”, sostuvo Jenkins.

“Estamos observando lo que está dentro de esa caja negra”, agregó.

La Antártida contiene más de 90 por ciento de la reserva de agua dulce del mundo y podría aumentar sus niveles, además de incrementar los del mar en 57 metros si se derrite en su totalidad, lo que tomaría miles de años.

El Panel de Naciones Unidas sobre el Clima pronosticó el año pasado que los niveles marítimos se elevarían entre 18 y 19 por ciento para 2100, a causa del calentamiento global originado por las emisiones de gases de efecto invernadero.

“El glaciar Pine Island y el que está junto a él, el Thwaites, se mueven más rápido que cualquier otro en la Antártida”, dijo Stan Jacobs, de la Universidad Columbia, en Estados Unidos.

“También se están acelerando”, afirmó Nathaniel B. Palmer, a bordo de la embarcación estadunidense, en Punta Arenas, la zona a más austral de Chile, antes de iniciar un viaje de 54 días.

Pine Island, Thwaites y el glaciar cercano Crosson agregan cada año 0.25 milímetros a los niveles marítimos, 2.5 centímetros en un siglo en caso de que el ritmo de deshielo se mantenga.

El Autosub, impulsado por 5 mil baterías de las utilizadas en linternas, alcanza una velocidad máxima de 3.4 nudos y puede sumergirse mil 600 metros. La barrera de hielo del Isla Pinos tiene un grosor de alrededor de 400 metros en el borde que da hacia el mar de Amundsen.

Dispositivos para monitoreo de temperatura

Otro proyecto de la misión es instalar dispositivos en el lecho marino con el propósito de monitorear la temperatura del océano, la salinidad y las corrientes, durante dos años.

En Isla Pinos, el adelgazamiento de la plataforma de hielo parece estar vinculado con un cambio en las corrientes oceánicas, que lleva aguas más cálidas y derrite el hielo. Nadie sabe la razón.

En la península antártica, más al norte, varias barreras de hielo se han desintegrado, aparentemente por el aumento de la temperatura en el aire en 3 grados centígrados en los pasados 50 años. El fenómeno podría estar relacionado con el calentamiento global.

En buena parte de la Antártida, las temperaturas cambian muy poco.

Cualesquiera que sean las causas, los glaciares podrían separarse más rápido del continente si las barreras de hielo desaparecen.

“Tenemos que empezar a preocuparnos si el sistema se acelera, si el hielo se mueve más rápidamente hacia el océano que hace 50 años”, indicó Jacobs. El cambio de dirección de los vientos podría estar modificando el curso de las corrientes, que obtienen más aguas cálidas de partes profundas del océano.

 
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