Usted está aquí: viernes 23 de enero de 2009 Opinión Economía Moral

Economía Moral

Julio Boltvinik
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■ Crisis del capitalismo mundial / III

■ Teoría de las crisis de Marx, según John Strachey

En la historia del pensamiento económico hay dos autores que sobresalen por su contribución al entendimiento de las crisis capitalistas: Karl Marx y John Maynard Keynes. Ahora que enfrentamos la crisis mundial más grave después de la de 1929 es necesario volver a ellos para tratar de entender la crisis actual. Entre los divulgadores del pensamiento de Marx sobre las crisis sobresalen John Strachey (JS), Maurice Dobb y Paul Sweezy. Como señalé en la entrega anterior (16/01/09), la teoría marxiana (calificativo que se usa para lo referido a Marx mismo, mientras marxista se usa para referirse no sólo a Marx sino a Engels y a los seguidores de ambos) de las crisis se deriva, en lo fundamental, de la ley de la tendencia decreciente de la tasa de ganancia (G’), aunque Sweezy (Teoría del Desarrollo Capitalista, Fondo de Cultura Económica, 1945) distingue entre crisis relacionadas con esta ley y crisis de realización, distinción que convendrá abordar en próxima entrega.

Dicha ley establece que, como el trabajo vivo es el único creador de valor (y de plusvalía: P), a medida que la producción se mecaniza, se automatiza, cada trabajador está dotado de más y mejores medios de producción (trabajo muerto), para lo cual el capitalista tiene que invertir cada vez más una mayor proporción del capital en dichos medios (capital constante: C) y una menor en trabajo vivo (capital variable: V), haciendo que aumente la proporción del capital constante en el total [C/ (C+V)], a la que Marx llama la composición orgánica del capital (O)1. Dice JS que no hay ninguna duda que O ha subido, está subiendo y tiene que seguir subiendo, pues esta alza es la esencia del progreso técnico. La tasa de ganancia [G’=P/(C+V)] aumenta con el aumento de la tasa de plusvalía [P’=P/(C+V), donde P es la masa de plusvalía] y disminuye con el aumento de O, de donde, dada la tendencia de O a aumentar, se desprende la ley citada.2

JS en su libro La naturaleza de las crisis capitalistas (Fondo de Cultura Económica, 1939, capítulo XVI) sostiene que la tendencia decreciente de G’ es un hecho observado y aceptado por “economistas capitalistas” como Lionel Robbins y Friedrich von Hayek, pero que sólo el análisis de Marx provee una explicación racional de dicha tendencia. JS se pregunta en qué medida es compatible el capitalismo con esta tendencia a la baja de G’ y contesta señalando que el propósito de la producción capitalista es el aumento del monto absoluto de ganancia, lo que puede ser alcanzado, a pesar de la baja en la tasa de ganancia(G’), aumentando suficientemente rápido el monto de capital total para que sobre-compense la baja en G’, lo que significaría que el monto de V (capital invertido en fuerza de trabajo) aumente3.

JS señala que para Marx la tasa mínima de acumulación necesaria para el funcionamiento del capitalismo es la que logra esto. A esto le denomina la ley de las dos caras (en las traducciones al español de El capital esta expresión se traduce, del alemán, como ley de doble filo o ley bifacética) según la cual tanto la baja en G’ como el aumento en el monto absoluto de P son condiciones del funcionamiento del capitalismo. A estas dos condiciones Marx agregaría la del ejército industrial de reserva (porción desempleada de la fuerza de trabajo) que permita el crecimiento de V. JS cita El capital:

El número de obreros empleados por el capital, es decir, la masa absoluta de trabajo que éste pone en movimiento, por ende la masa absoluta del plustrabajo que ha absorbido, por consiguiente la masa del plusvalor que ha producido, y por lo tanto la masa absoluta de la ganancia que ha producido, puede aumentar entonces, y hacerlo en forma progresiva a pesar de la baja progresiva de la tasa de ganancia. Éste no sólo puede ser el caso. Debe serlo –al margen de fluctuaciones transitorias– sobre la base de la producción capitalista. El proceso capitalista de producción es, esencialmente y a la vez, un proceso de acumulación. (Edición en español de Siglo XXI editores, Tomo III, vol. 6, p. 277; cursivas de Marx.)

De aquí deriva JS el dilema básico del capitalismo: el dilema entre ganancias o abundancia que se puede describir diciendo que “los salarios son al mismo tiempo demasiado bajos para causar un exceso de oferta y demasiado altos para disminuir el ritmo de acumulación. Strachey añade que es la existencia de este dilema el que hace que las crisis capitalistas sean inevitables. Ahora podemos entender, continúa, por qué Robbins y Hayek recomiendan disminuir salarios, pues buscan eliminar todos los obstáculos para una tasa máxima de acumulación. Y mientras sólo Marx puede explicar el porqué, hay acuerdo que la tasa máxima de acumulación es condición esencial de la existencia del capitalismo. Concluye JS: “Éste es el diablo dentro del capitalismo que lo empuja hacia adelante. Ésta es la ley que industrializó el mundo. Ésta es la ley que hoy está empujando a los capitalistas a buscar nuevas áreas de explotación por todo el planeta. La ley de las dos caras se ha convertido, por otra parte, en una ley de guerra”. JS cambiaría parcialmente de opinión ante el influjo de las ideas de Keynes.

1 Aunque la composición orgánica del capital, O, se suele expresar como (C/V) o a la inversa como V/C, como lo hace JS), es más preciso expresarla, como lo hace notar Sweezy, de la manera que se hace en el texto. Sólo así la fórmula de la tasa de ganancia (G’) que se presenta en el siguiente pie de página, se puede derivar matemáticamente de las definiciones de P’ y de O. Marx en el Capítulo XIII del Libro Tercero de El Capital (obra que dejó inconclusa) no expresa algebraicamente O, ni la fórmula de G’ en términos de O, desarrollando el argumento con base sólo en ejemplos.

2 La fórmula de la tasa de ganancia, G’, es: G’ = P’(1-O) (Sweezy, op. cit. p. 91). Nótese que 1-O es igual a [V/(V+C)], por lo que G’ se puede expresar, como lo hace Marx en el Capítulo III del Libro Tercero de El Capital, así: G’ = P’ [V/ (C+V)], o sea que G’ varía en el mismo sentido en que lo hace la tasa de plusvalía (P’) y la proporción entre V y (C+V).

3 Hace aquí JS una distinción importante. Mientras para el capitalista individual lo que importa es la tasa de ganancia sobre su capital, pues esto es lo que lo guía sobre cómo debe usarlo (por ejemplo, si debe o no moverse a otra rama de actividad), para la clase capitalista en su conjunto lo que importa, en una última instancia, es el monto (y no la tasa) de ganancia. Es necesario aclarar que para Marx esta Ley predice sólo una tendencia y no un hecho inevitable porque hay un conjunto de causas contrarrestantes que analiza en el capitulo XIV del Libro Tercero de El capital. JS también las analiza.

 
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