Usted está aquí: sábado 7 de febrero de 2009 Opinión Los de Abajo

Los de Abajo

Gloria Muñoz Ramírez
[email protected].

■ Amagos del Ejército

El campesino ecologista Javier Torres Cruz tiene más de un año viviendo en la zozobra. El 19 de septiembre de 2007 denunció ante autoridades del Distrito Federal al ganadero Rogaciano Alva Álvarez como presunto responsable intelectual de uno de los asesinatos que más han conmocionado a México en la última década: el de Digna Ochoa Plácido, incansable defensora de los derechos humanos, ocurrido en octubre del 2001 y hasta la fecha impune. La denuncia ha costado cara a Javier, a sus familiares y a la comunidad de La Morena, quienes a partir de esa fecha han sido amenazados y hostigados por miembros del Ejército Mexicano.

Torres Cruz es originario de la comunidad La Morena, municipio de Petatlán, Guerrero, y miembro de la Organización Ecologista de la Sierra de Petatlán y Coyuca de Catalán. Su acto de valentía al denunciar a Rogaciano Alva posibilitó que se reabriera el expediente de la muerte de Digna, poniendo en franca duda la tesis del suicidio, que de cualquier forma había sido impugnada por organizaciones y familiares de la víctima.

De noviembre de 2008 a febrero de 2009 la comunidad de La Morena y sus alrededores ha sido rodeada en tres ocasiones por elementos del Ejército, quienes han cateado casas en busca de Javier y sus dos hermanos. Apenas el pasado 5 de febrero el campesino denunció que soldados incursionaron nuevamente y que la comunidad se encuentra en medio de un dispositivo militar que mantiene tres posiciones en la región: el último caserío con luz eléctrica sobre la brecha Petatlán-La Morena, río abajo de La Morena y arriba del caserío Las Humedades.

En estos momentos Javier, su familia y la comunidad entera se mantienen a la expectativa y con temor ante los rumores de un “inminente ataque” por gente armada al mando del ganadero Alva Álvarez. El miedo no es infundado, pues el pasado 3 de diciembre Torres Cruz, de 28 años, fue detenido en un retén militar de San Luis la Loma. De acuerdo con su testimonio, los soldados lo detuvieron, le vendaron los ojos y lo entregaron a un grupo de civiles, quienes lo mantuvieron en cautiverio, lo torturaron e interrogaron sobre la denuncia hecha en contra de Rogaciano Alva. Cuatro días después logró escapar y denunció que en la huida lo persiguieron militares y civiles.

La situación es alarmante. A Digna la amenazaron y un día la encontraron muerta. Javier Torres denunció a un presunto implicado y hoy su vida corre peligro. La solidaridad nacional e internacional está en alerta. Desde Munster, Alemania, el colectivo Basta se une a la exigencia de cese inmediato al hostigamiento en contra de Javier Torres y los habitantes de La Morena, y el otorgamiento de medidas cautelares.

 
Compartir la nota:

Puede compartir la nota con otros lectores usando los servicios de del.icio.us, Fresqui y menéame, o puede conocer si existe algún blog que esté haciendo referencia a la misma a través de Technorati.