Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 8 de febrero de 2009 Num: 727

Portada

Presentación

Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA

La divinidad se ancló en Machu Picchu
ROSA NISSÁN

Dos poemas
ELENI VAKALÓ

Cine vasco: censura y autocensura
BLANCHE PETRICH entrevista con FERNANDO LARRUQUERT

La izquierda en Euskadi
BLANCHE PETRICH

La vida de Conejo John Updike
CECILIA URBINA

El poeta como crítico de la poesía
RICARDO VENEGAS entrevista con JOSÉ MARÍA ESPINASA

Carta de Felice Scauso, embajador de Italia en México

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Columnas:
La Casa Sosegada
JAVIER SICILIA

Las Rayas de la Cebra
VERÓNICA MURGUíA

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MANUEL STEPHENS

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Directorio
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Carta de Felice Scauso,
embajador de Italia en México

Debido a que estuve fuera de México, leí con retraso el artículo n.724 de Hugo Gutiérrez Vega, publicado en “ La Jornada Semanal ” el pasado 18 de enero bajo el título "La sombra de Italia en la FIL ". Lamento constatar que el artículo contiene información que se aleja de los hechos reales.

El arribo de la Delegación italiana a la Ceremonia de Inauguración de la FIL se vio afectado por aspectos técnicos en el Aeropuerto Internacional Benito Juárez de la Ciudad de México y un desperfecto en la aeronave oficial lamentablemente obligó al Ministro de Asuntos Exteriores de Italia, Franco Frattini, a partir de Guadalajara de manera anticipada.

Por lo que a mí respecta, llegué a la FIL con el Ministro Frattini y una vez que lo despedí, de conformidad con los cánones diplomáticos, regresé a la feria.

Permanecí seis días en Guadalajara y durante mi estancia participé en múltiples actividades del Programa Literario, intervine en debates que tuvieron lugar en el “Café Literario” del Pabellón Italiano y en otros salones, presencié eventos del Programa Cultural y, finalmente, tuve el honor de presidir la Ceremonia de Clausura y de entregar la estafeta a la ciudad de Los Ángeles.

Deseo enfatizar que el Gobierno de Italia, así como las editoriales italianas, organizaron su participación a la altura de los compromisos asumidos con los organizadores de la FIL y con su público y ofrecieron una selección vasta, plural y afamada de la cultura actual de Italia.

Los resultados de esta edición superaron cualquier expectativa: se compraron 604,102 entradas, (afluencia récord 7.8% mayor con respecto a la edición anterior) y se vendieron 12,000 volúmenes en italiano por un total de 2 millones de pesos. El pabellón de Italia resultó un espacio funcional y agradable en el que los visitantes se encontraron con autores, representantes de 60 casas editoras italianas y un centenar de personalidades de la literatura, del cine, de la academia, del periodismo y de la arquitectura.

Asimismo señalo algunas personalidades de indiscutible relieve internacional que participaron en esta edición de la FIL : Giorgio Agamben, Remo Bodei, Michelangelo Bovero, Pino Cacucci, Gherardo Colombo, Cristina Comencini, Giancarlo De Cataldo, Valerio Evangelista, Giorgio Grassi, Valerio Magrelli, Valerio Massimo Manfredi, Dacia Maraini, Melania Mazzucco, Piergiorgio Odifreddi, Ferzan Ozpetek, Edoardo Sanguineti, Beppe Severgnini, Gianni Vattimo, Marcello Veneziani, Sandro Veronesi, Franco Volpi.

El programa cultural se vio favorecido por un público numeroso y participativo que visitó entre otras las exhibiciones de Italidea, “El Viaje por el arte italiano” de la colección del Ministerio de Asuntos Exteriores, fotos de Tina Modotti, obra pictórica de Paolo Veneziano y una exhibición sobre Boturini, constituyendo en su conjunto una ocasión única para apreciar el terreno creativo y las raíces comunes de nuestros dos pueblos.

Obviamente, todos somos libres de manifestar juicios de apreciación sobre la literatura y la política italiana con los argumentos que retengamos idóneos. No obstante, estoy convencido de que en esta ocasión el juicio negativo se debe a un conocimiento parcial del panorama italiano y es por ello que nuestra participación en la FIL adquiere un valor todavía mayor: la necesidad de promover a la Italia de hoy es real, necesitamos esforzarnos en la construcción de nuevos lazos culturales y de concretar ocasiones de diálogo entre Italia y México.

Lamento que el señor Gutiérrez Vega y yo no hayamos coincidido en alguno de los múltiples eventos en los que participamos, para conversar acerca del significado del compromiso de Italia con la FIL y con México, así como del esfuerzo que prodigaron las instituciones de mi País para que nuestra presencia en Guadalajara fuera posible.