Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 22 de febrero de 2009 Num: 729

Portada

Presentación

Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA

El día que conocí a papá
E. M. MURCIA

Espejo de contrastes: el Archivo Frida Kahlo y Diego Rivera
INGRID SUCKAER

Otro Bolívar para la nueva república
HAROLD ALVARADO TENORIO

Un museo para corazones solitarios
FERRUCCIO ASTA

Para cambiar al mundo
ADRIANA CORTÉS KOLOFFON entrevista con PATRIZIA CAVALLI

Leer

Columnas:
Señales en el camino
MARCO ANTONIO CAMPOS

Las Rayas de la Cebra
VERÓNICA MURGUíA

Bemol Sostenido
ALONSO ARREOLA

Cinexcusas
LUIS TOVAR

Corporal
MANUEL STEPHENS

El Mono de Alambre
NOÉ MORALES MUÑOZ

Cabezalcubo
JORGE MOCH

Mentiras Transparentes
FELIPE GARRIDO

Al Vuelo
ROGELIO GUEDEA


Directorio
Núm. anteriores
jsemanal@jornada.com.mx

 

Felipe Garrido

Interminable

Rubén, dice la viuda del inmenso poeta, vivió de su profesión, como abogado; de pleitos que tenía. Escribía cuando iba fuera, en pedazos de papel, sobre la cabeza de la montura, en la sierra. Yo era joven; me acuerdo de sus cabellos revueltos, encendidos. En Cerritos lo escribió, dice, pero, subraya, eso no va. Es “Interminable”, lo sé. Me entrega los papeles, porque voy a hacerme cargo del libro. Leo los espléndidos sonetos. Los siento cincelados en las piedras de la montaña; son deslumbrantes. ¿Cómo pudo escribir eso en aquellas arideces? Cañadas y crestones. Erial ceniciento. Sol devorador. Raíces huecas en la roca luciente de lisura; sauces macilentos y chozas pajizas con su penacho de humo y miseria. Vuelvo a pensar que “Interminable” es lo mejor que escribió nunca: “Cierro los ojos, tu cuerpo bruno más allá de esta alborada...” Ni lo piense, me dice, y me exige las cuartillas que escondo extendiendo hacia mí sus manos blanquísimas.