Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 15 de marzo de 2009 Num: 732

Portada

Presentación

Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA

Fantasy Black Box (Fragmento)
EFRÉN MINERO

Los disparates de Konstantino
TAKIS SINÓPOULOS

Actualidad de la enseñanza social de la encíclica Populorum progressio
MIGUEL CONCHA MALO

¿Qué es Kind of Blue?
ALAIN DERBEZ

El legado poético de los antiguos mexicanos
ADRIANA CORTÉS KOLOFFON Entrevista con MIGUEL LEÓN-PORTILLA

Es el momento de estar solo
RICARDO VENEGAS entrevista con VICENTE GANDÍA

Leer

Columnas:
Mujeres Insumisas
ANGÉLICA ABELLEYRA

Paso a Retirarme
ANA GARCÍA BERGUA

Bemol Sostenido
ALONSO ARREOLA

Cinexcusas
LUIS TOVAR

La Jornada Virtual
NAIEF YEHYA

A Lápiz
ENRIQUE LÓPEZ AGUILAR

Artes Visuales
GERMAINE GÓMEZ HARO

Cabezalcubo
JORGE MOCH


Directorio
Núm. anteriores
jsemanal@jornada.com.mx

 

Germaine Gómez Haro

Crónicas de la ausencia:
Óscar Muñoz y Ros ã ngela Rennó:

En el Museo Tamayo se presenta la exposición Crónicas de la ausencia de los artistas Óscar Muñoz (Colombia, 1951) y Ros ã ngela Rennó (Brasil, 1962), quienes, a través de fotografías, vídeos e instalaciones, proponen una reflexión profunda y ácida sobre los ambiguos y polivalentes temas de la memoria, la presencia y la ausencia. Partiendo del hecho de que nuestra sociedad padece de amnesia social, Muñoz y Rennó recurren a la imagen fotográfica intervenida y resemantizada mediante procesos variopintos para señalar una de las mayores paradojas de nuestro tiempo: en la era de la comunicación y de la información perviven la desmemoria y el olvido de las barbaries que se cometen día a día en el orbe.


Vulgos

Rosãngela Rennó recopila fotografías de personajes anónimos en los estudios de fotógrafos en diferentes países, en archivos públicos o en álbumes familiares que compra en las tiendas de viejo, y utiliza el valor histórico de la fotografía para denunciar hechos políticos como los desaparecidos –tema que permanece como una llaga abierta en América Latina–, o el maltrato y abuso de las autoridades a los seres marginados, así como la insensibilidad de nuestras sociedades ante las atrocidades que atestiguamos todos los días. La muestra da inicio con una obra de su Serie roja presentada en la Bienal de Venecia de 2003, en la que utilizó imágenes de militares y retratos convencionales de la burguesía manipulados digitalmente a través de un filtro que desvanece la imagen casi hasta desaparecerla, para luego cubrirla de un color rojo intenso que provoca una profunda sensación de violencia. En la serie Vulgo, la artista presenta imágenes de presos de la Penitenciaría de Sao Paulo en las que vemos distintas marcas en sus cuerpos –cicatrices, tatuajes, enfermedades o anomalías físicas– que utilizaron las autoridades como signos de identificación en vez de recurrir a sus nombres propios, anulando así la identidad de los prisioneros y convirtiéndolos en objetos de clasificación taxonómica. Ros ã ngela Rennó ha desarrollado una investigación puntual sobre la memoria de la fotografía, su rol cultural e histórico en la sociedad, y su preocupación se centra en la reflexión sobre la pérdida de la identidad, la ambigüedad entre las presencias y las ausencias, o lo que ella llama el dilema de “la presencia desaparecida” a través de retratos metafóricos “de una sociedad de la exclusión y la inamovilidad social”.


Narcisos

Desde sus inicios, el trabajo de Óscar Muñoz ha estado vinculado a la denuncia de la problemática social y política de su Colombia natal. La primera etapa de su quehacer artístico estuvo ligada al dibujo y a la fotografía hiperrealista, pero su interés en desligarse de las técnicas convencionales y buscar soportes novedosos y diferentes lo ha llevado a la exploración de nuevas tecnologías con resultados de lo más sorprendentes. Si normalmente se considera la fotografía como una posibilidad de fijar la memoria y hacerla duradera, el trabajo de Muñoz apunta precisamente al sentido inverso, es decir, destaca la fragilidad de la imagen y su naturaleza efímera, y cuestiona la imposibilidad de retener y fijar las imágenes de manera permanente. En su obra Narcisos –cuyo título es una clara referencia al personaje de la mitología clásica– el artista presenta una serie de autorretratos realizados con polvo de grafito aplicado a través de un tamiz de malla muy fina que queda flotando en la superficie de una caja llena de agua. A medida que el agua se evapora, el polvo se va asentando gradualmente y la imagen poco a poco se distorsiona hasta adherirse al fondo, de tal forma que el resultado final queda fuera del control del artista. Una constante en el trabajo de Muñoz es mostrar el precario equilibrio entre la ausencia y la presencia en obras procesuales que requieren del paso del tiempo y de la participación del espectador.

A través de una gran variedad de propuestas formales y conceptuales, los trabajos de Ros ã ngela Rennó y Óscar Muñoz coinciden en ofrecer al espectador la posibilidad de una reflexión profunda sobre una realidad dramática que a veces se toma a la ligera y se condena al olvido por miedo y cobardía. Estos artistas se sirven de medios tecnológicos audaces y novedosos para crear un arte comprometido con la problemática social y política, a favor de una toma de conciencia que genere los cambios necesarios para hacer posible el surgimiento de un mundo más justo.