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El jazzista Arturo Sandoval ofreció concierto en el Festival Cultural Zacatecas

Soy un viejo aferrado a la música de antes; hoy falta creatividad

En la actualidad la armonía brilla por su ausencia, las letras son de lo más vulgares y anodinas, banales y estúpidas, precisó

Arremetió contra los neófitos de la radio que llaman salsa al mambo

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En Europa, Asia y Japón se escucha más jazz que en Estados Unidos, dijo el trompetista que inclusive en conferencia de prensa no dejó de marcar el ritmoFoto Óscar Báez
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Periódico La Jornada
Lunes 13 de abril de 2009, p. a14

Zacatecas, Zac., 12 de abril. El jazzista cubano Arturo Sandoval explotó ayer en Zacatecas contra ¡los neofitos de la radio que llaman salsa al mambo y a otros ritmos!

Antes de su concierto en la plaza de armas, en el 23 Festival Cultural Zacatecas 2009 –que este domingo llegó a la mitad de su programa–, en conferencia de prensa dijo: “Los señores que crearon el cha cha cha, el mambo, el bolero, la conga, la rumba, todos esos ritmos, tienen nombre y apellido; tienen patrones, esquemas, pasos de danza, coreografías propias. Los neófitos que ponen cualquier cosa de música latina y la llaman salsa sólo muestran su desconocimiento, no saben de qué están hablando.

“Para los cubanos, que creo tenemos conciencia, es un sacrilegio llamar salsa a todo. Allí están Jorrín, Pérez Prado, etcétera, para que venga un… pendejo de ésos de la radio a poner un mambo y diga ‘ay, están poniendo una salsa de Pérez Prado’. ¡Qué salsa ni que ocho cuartos! Eso se llama mambo.”

El concierto de Sandoval fue el último del festival en la histórica plaza pública y en adelante los masivos se realizarán en otros foros.

No sé por qué tardaron tanto en invitarme acá, bromeó el trompetista y pianista fundador del grupo Irakere, junto con el saxofonista Paquito D’Rivera y el pianista Chucho Valdés. El repertorio de su concierto se hace dependiendo de la gente, según vibren y disfruten. No quiero ser hipócrita y decir: ¡oh, éste es un concierto especial! ¡No, no, no! Éste es un concierto como el que hago todos los días, dondequiera que me presento le pongo el mismo esfuerzo.

Verdaderos valores estéticos

–¿Cómo popularizar el jazz?

–Yo diría que en general, no solamente el jazz, sino la música popular en el mundo, atraviesa por un momento no muy fructífero en cuanto a la creación, a la calidad y al esmero de los compositores, sobre todo en hacer canciones con verdaderos valores estéticos. Sobre todo los que escriben letras… dejan muchísimo que desear.

Soy un viejo que vive aferrado a las bellas canciones, a las que se escribieron para que quedaran en el gusto de siempre, que son poemas musicalizados, o música con un poema detrás, como lo quieran poner. Nuestra misión es educar a las personas, entre otras cosas, pero necesitamos de muchísima ayuda, sobre todo de ustedes, de los medios en general, de los programadores de radio, de los colaboradores de programas de televisión, de la prensa escrita, de toda la gente que tiene acceso al público y que de alguna manera puede influir en la mentalidad.

Al referirse al jazz dijo: Es muy importante que siga como una música increíble. Hace muchos años veíamos que se hacía como una música muy sincera, espontánea, que nace del corazón del músico, quien comparte sentimientos con las personas que lo escuchan. Eso tiene mucho valor.

Sandoval abundó: “Incluso para Estados Unidos es peor, porque en Europa, Asia o Japón el jazz tiene mucha difusión. Si se va a Europa y se prende la televisión, no hay que hacer mucho esfuerzo para ver un buen programa de jazz en un canal de los buenos, no de cable, ésos de una señal pobrecita. Y en prime time, en horarios estelares. Y eso también sucede en Japón.

“En Estados Unidos es casi imposible ver un buen programa de jazz, a ninguna hora ni en ningún canal; además la prensa no apoya esa música; las radiodifusoras no la tocan, y eso que es la música típica más importante y más profunda que ha sido creada en ese país, y no hay conciencia de eso.

“Deberían partir del respeto por lo que ellos crearon y por lo que es admirado en el mundo entero. No me voy a cansar de repetirlo, y allá lo digo también. Tengo que decirlo porque doy muchas clínicas y master class, y también imparto clases en las escuelas y universidades, y a veces pregunto cosas simples, como quién compuso tal pieza, para ver si alguien pronuncia a Duke Ellington, pero la mayoría de los jóvenes no tienen idea de quién fue. Tampoco saben de Armstrong, Coltrane, Parker o Gillespie. ¡Eso lo considero un crimen!

Para Sandoval (La Habana, 6 de noviembre de 1949) “hay innumerables aspectos de la música popular que dejan mucho que desear, por ejemplo, la armonía brilla por su ausencia, las letras son de lo más vulgares y anodinas, banales y estúpidas. Las melodías… no las entiendo, porque parecen escritas por un telégrafo.

“Aquí en México, por ejemplo, donde se ha producido música tan linda, con letras que son poemas de amor y que son enseñanzas también, que son cosas buenas para el alma de quienes escuchan. No todo es educar, también se debe dar una idea de que existen cosas lindas en la vida y de que no todo es negativo, que no todo son problemas, dificultades económicas.

Sandoval dijo que tiene la disciplina de practicar ocho horas diarias.

Los conciertos al aire libre, loables

Comentó que la organización de conciertos de jazz al aire libre y gratuitos como el que dio ayer es loable. Hay que aplaudirlo y apoyarlo. Ojalá que muchas ciudades lo hicieran, además de Zacatecas.

Agregó: “Mi sueño sería que la gente me recordara como una persona que amó mucho la música. La primera vez que escuché el Concierto Número 2 para piano y orquesta, de Rachmaninov, empecé a llorar como niño. Pocas veces he sentido algo así. Escucho de todo: a Greever, Manzanero; no discrimino.

Me doy cuenta de que los jóvenes escuchan el mentado reggaetón y todo ese tipo de cosas que, sinceramente, no creo que conviertan en mejores seres humanos a los jóvenes. Son incentivos a la violencia y a las drogas. Comparen eso con una canción bien escrita. Por eso estoy aferrado a la música de antes.