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Busca que el municipio de San Ignacio le ceda un terreno cerca de la zona de arte rupestre

Pretende el INAH crear corredor turístico en Las Labradas, Sinaloa

El sitio se encuentra dentro de un área natural protegida desde 2000; ahí fueron hallados más de 300 petroglifos

El ayuntamiento afirmó que desconoce el proyecto del instituto

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Según los arqueólogos asentados en el área, que se ubica a 51 kilómetros de Mazatlán, el proyecto beneficiará a los pobladores de La Chicayota. Indicaron que administraciones anteriores ya habían planeado dar impulso turístico a la zonaFoto Irene Sánchez
Irene Sánchez
Corresponsal
Periódico La Jornada
Lunes 20 de abril de 2009, p. a10

San Ignacio, Sin., 16 de abril. El Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) pretende que el municipio de San Ignacio ceda un terreno para desarrollar un circuito turístico en la zona arqueológica de arte rupestre Las Labradas, que se localiza a unos 51 kilómetros de Mazatlán, informó el arqueólogo Joel Santos Ramírez.

El especialista, junto con Enrique Sorucco, es responsable de un campamento de investigación que instaló el INAH en el ára, en el que permanecerán cuatro meses para registrar los más de 300 petroglifos de la zona arqueológica, así como para obtener un inventario de los asentamientos prehispánicos que se desarrollaron de 250 a 300 dC en esos sitios.

Buscan convenio

Joel Ramírez Santos dio a conocer que el INAH ha buscado acercamientos con el ayuntamiento para firmar un convenio para el uso del suelo del terreno que adquirió a los ejidatarios de la comunidad La Chicayota, sindicatura de Dimas, donde se ubican los grabados, con la finalidad de integrar un circuito turístico que partirá de esa comunidad y recorrerá 15 kilómetros, proyecto que beneficiaría a los habitantes de este lugar.

El investigador lamentó la falta de interés de María Gorgonia Bañuelos Peraza, presidenta municipal priísta, por continuar con el proyecto del instituto, el cual también contempla el Plan de manejo para la zona arqueológica de grabados rupestres, que pretende un enfoque integral para la protección y la conservación del sitio con participación de la comunidad.

Sin conocimiento

Entrevistada sobre su presunta negativa a la realización de este proyecto, María Gorgonia Bañuelos Peraza dijo desconocerlo, ya que no se ha reunido con representantes o autoridades del INAH.

Señaló que no pueden negar ningún programa de impulso al turismo en el municipio, siempre y cuando se haga sin afectar a las comunidades ni a los pobladores.

El arqueólogo Joel Santos detalló que anteriores administraciones han intentado dar promoción a Las Labradas como desarrollo turístico con acciones simples, como pavimentar la autopista, sin considerar las consecuencias de los daños a la zona arqueológica que se han generado, como los grafitis y la destrucción de las piedras.

Santos Ramírez informó que Las Labradas se encuentra dentro de un área natural protegida desde 2000, y comprende 50 mil hectáreas de la meseta de Cacaxtla. Aseguró que también buscan que la comunidad participe, ya que el proyecto que contempla el Plan de manejo considera beneficios para los habitantes de la comunidad La Chicayota.

En la zona arqueológica de Las Labradas existen entre 300 y 400 grabados rupestres geométricos, antropomorfos y zoomorfos de diversos diseños y tamaños, que se encuentran en rocas sobre la playa de origen basáltico, producto de la expulsión volcánica.