Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 3 de mayo de 2009 Num: 739

Portada

Presentación

Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA

Novela y educación
HÉCTOR CEBALLOS GARIBAY

¿Quién no nacido para ser actor?
JERZY GROTOWSKY

El color luminoso de Pierre Bonnard
MIGUEL ÁNGEL MUÑOZ

Policromía del color (Anaranjado)
ALBERT RÀFOLS-CASAMADA

Recuerdos de Pierre Bonnard
BALTHUS

Poemas
CHONG HYON-JONG

De lo naïf al zetgeist
OCTAVIO AVENDAÑO

Leer

Columnas:
La Casa Sosegada
JAVIER SICILIA

Las Rayas de la Cebra
VERÓNICA MURGUíA

Bemol Sostenido
ALONSO ARREOLA

Cinexcusas
LUIS TOVAR

Corporal
MANUEL STEPHENS

El Mono de Alambre
NOÉ MORALES MUÑOZ

Cabezalcubo
JORGE MOCH

Mentiras Transparentes
FELIPE GARRIDO

Al Vuelo
ROGELIO GUEDEA


Directorio
Núm. anteriores
jsemanal@jornada.com.mx

 


Ilustración de Juan Puga

De lo naïf al zetgeist

Octavio Avendaño

Para los niños palestinos

A Chavela Vargas la escuché por primera vez, en vivo, en el desfile del orgullo gay en Madrid de ese año. Cantaba “Vámonos, aquélla canción mítica de José Alfredo Jiménez –muy acorde a la temática de aquél día: “Vámonos, donde nadie nos juzgue, donde nadie nos diga qué hacer.” Fue cuando comprendí que nuestras obsesiones, sueños y esfuerzos culminan en una experiencia naïf : espontánea, donde no hay normas y, en este caso, colores vivos; formas ingenuas y deformación de la perspectiva.

Sólo tuve la oportunidad de saludarla con un beso. Pude concertar una audiencia con Chavela. La cita fue en una importante residencia donde, tiempo atrás, estuvo el foco de la modernidad española: Federico García Lorca, Salvador Dalí, Luis Buñuel y el científico Severo Ochoa, todos residentes.

Llegué a las once de la mañana.

– Señorita, vengo a ver a la señora Vargas– la recepcionista era de una belleza andaluza impresionante.

Me pasó un teléfono para comunicarme a la habitación:

– Sí, Chavela. Ola. Mira. Claro. Muy bien. Gracias. Perfecto.

Después de una ahora salí a fumar un cigarrillo al patio. Vi pasar a un hombre con apariencia de turco con aires de español. Era él, Joe Durán, corresponsal de cnn Internacional. Pudo hablar personalmente con Chavela gracias a que asistió a una fiesta que brindó la residencia cuatro días antes y concertó la entrevista con ella. Sin embargo, al final ella le dijo había se había acordado para el miércoles.

Alrededor de las siete de la tarde llegué al departamento de Joe. Estaba mirando la invasión a Líbano por parte del gobierno israelita. No tendría yo más de cinco minutos cuando su celular sonó.

En ese momento me miró y con cara de pena me hizo notar la noticia:

– Lo sabía, Octavio, me mandan a Líbano. Voy a hacer mis maletas, pero antes llamo a unos amigos para estar todos juntos antes de que me vaya.

Empecé a deambular por su departamento lleno de fetiches asiáticos y orientales, hasta que me topé con su biblioteca. Ahí encontré El baile de los ardientes o Poderoso Cabriconde (1974), del dramaturgo español Francisco Nieva.

Sin darnos cuenta, ya eran las diez de la noche y en la casa de Joe se habían reunido sus amigos: Bogano, un contemporáneo mío que es escenógrafo; Pilar, que quince días antes había inaugurado su galería de arte contemporáneo, y otros dos amigos dedicados a la televisión.

Primero fuimos a dar a Lola, un bar de paredes color chocolate de techo azul cielo. Los sillones rojos con mesitas de madera. Donde se percibe al mundo que nos rodea compuesto de vibraciones a través de todos los rincones físicos y psíquicos de nuestro cuerpo. Para después terminar en El Chicote, un local lleno del mundo del cine y la moda, ganador del mtv Recommends Campari al mejor bar de Europa.

Ahí me presentaron con Roger Salas, crítico de danza que trabaja en el periódico El País.

Sin embargo, el telón de la mañana comenzó a ascender. Y nos encontramos con las primeras víctimas de la guerra: 175 muertos, de los cuales cincuenta eran civiles líbaneses. El aeropuerto internacional de Beirut destruido. Joe dentro de tres horas se marcharía a Irak para cubrir la guerra para cnn . Fue cuando entendí que la historia individual siempre está conectada con la historia colectiva y da paso a la muerte del autor. Al final de cuentas la singularidad de lo vivido se modifica perpetuamente con la relación de sujeto-realidad. Una relación en que la identidad de ambos se constituye a partir de la diferencia.

Después de esa noche di un salto mortal a una sociedad sin red que celebra la amnesia en un estado zetgeist. A una sociedad de un no-lugar, xenofóbica e hipócrita. Mi estancia en España es como estar dentro del Homeless Vehicle, de Krzysztof Wodiczko. Dentro de lo indigente, lo emigrante: elementos que se han convertido en el icono de la cultura y el arte contemporáneo. Por eso, cuando puedo, me detengo y observo a pesar de estar en un viaje hiperbólico, pero a la vez bulímico, de la realidad ¿Por qué no apostar a lo onírico que es una realidad más exacta que cualquiera de nuestras experiencias racionales?

Al terminar esta carta me quedaré a vigilar al mundo con mis pulsiones y mi estado de ánimo para observar todo minuciosamente y después –en esta búsqueda de los detalles–, atraparlos en mi diario/ordenador, como los hikikomori. Al fin y al cabo, después del 11 de septiembre de 2001 ya no creo en la mo, post y trans modernidad ¿De qué me sirve?