Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 14 de junio de 2009 Num: 745

Portada

Presentación

Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA

Las otras mujeres
ANDREA BLANQUÉ

Chipre '74
LINA KÁSDAGLY

Las andanzas del marxismo tropical
LUIS HERNÁNDEZ NAVARRO

Che Guevara: una política de la transfiguración
GUSTAVO OGARRIO

Adiós al papel… periódico
ROBERTO GARZA ITURBIDE

Leer

Columnas:
Señales en el camino
MARCO ANTONIO CAMPOS

Las Rayas de la Cebra
VERÓNICA MURGUíA

Bemol Sostenido
ALONSO ARREOLA

Cinexcusas
LUIS TOVAR

Corporal
MANUEL STEPHENS

El Mono de Alambre
NOÉ MORALES MUÑOZ

Cabezalcubo
JORGE MOCH

Mentiras Transparentes
FELIPE GARRIDO

Al Vuelo
ROGELIO GUEDEA


Directorio
Núm. anteriores
jsemanal@jornada.com.mx

 

Adiós al papel… periódico

Roberto Garza Iturbide

Hubo una época en que los periódicos
eran impresos en papel

Deserción

Hace un par de años dejé de comprar periódicos, mas no de leerlos. Simplemente sustituí las ediciones impresas en papel por las versiones en internet. Duele decirlo, pero es la verdad: ya ni siquiera los fines de semana me paro en el puesto de periódicos.

Si algo me alivia un poco el remordimiento de conciencia es saber que no soy el único desertor. Durante los últimos años, decenas de miles de personas en todo el mundo dejamos de leer los diarios impresos porque, seamos francos, hacerlo en internet nos resulta mucho más fácil, práctico y hasta entretenido. De hecho, en mi caso se volvió un hábito adictivo.

Lo duro del caso es que todos los tránsfugas del papel periódico somos apenas una minoría ante los millones de jóvenes menores de veinticuatro años que hoy en día se informan exclusivamente por la vía electrónica (no necesariamente en sitios de empresas periodísticas), y que rara vez han tenido un periódico entre sus manos.

Los miembros de esta generación, como sus futuros sucesores, no se van a convertir de la noche a la mañana en los nuevos lectores de diarios impresos. La verdad cuesta trabajo imaginar a un adolescente moderno comprando el periódico en un puesto callejero. ¿Para qué?, si todo está en la red. En cambio, resulta mucho más sencillo pensarlo con un pequeño dispositivo electrónico entre las manos, de ésos con capacidad para almacenar muchos más libros y periódicos de los que podría cargar en su mochila.

A estas alturas de la llamada era de la información, la tendencia es irreversible: los periódicos impresos en papel, tal como los conocemos, van a desaparecer en unos años. ¿Cuánto les queda de vida? Imposible saberlo a ciencia cierta, pero tal vez aguanten otros quince o veinte años. Pero no más. Me duele poder predecir el cierre de imprentas y el despido de repartidores y voceadores.

Aunque la Asociación Mundial de Periódicos (wan-press.org) haya reportado ligeros aumentos en la difusión mundial de periódicos impresos durante 2008, lo que en realidad se debe a la efímera proliferación de diarios de distribución gratuita, lo cierto es que el papel periódico es un producto en vías de extinción.

Prensa digital

La industria periodística se encuentra en pleno proceso de adaptación al cambio tecnológico. Como parte fundamental de esta adecuación, las empresas dedicadas a la prensa escrita poco a poco han ido incorporando sus productos editoriales al ciberespacio.

En la mayoría de los casos, los propietarios y directivos de dichas empresas entendieron que internet no es un competidor sino un aliado, y que ofrecer un portal de calidad y gratuito no es una simple alternativa sino un paso obligado para sobrevivir. Los necios que se resisten al cambio están irremediablemente destinados al fracaso.

Internet, más que el futuro, es el presente de la industria periodística. Prueba de ello es que actualmente casi todos los periódicos tienen versión en línea, pero sólo unos cuantos están sacando el máximo provecho –desde los puntos de vista comercial e informativo– de esa poderosa herramienta multimedia.

Tras un ejercicio de análisis comparativo, complementado con varias horas de navegación por sus páginas todos los días, a los periódicos digitales se les puede agrupar en tres niveles, según el grado de desarrollo tecnológico que presentan:

Básico

En éste se ubican las empresas que se limitan a subir parte de la información de sus ediciones impresas y que sólo ofrecen textos planos y fotos. Sus páginas, digámoslo de la manera más amable, son una versión rasurada del diario impreso.

Intermedio

Los periódicos que ofrecen tanto los contenidos de la versión impresa como un servicio de información noticiosa que actualizan constantemente durante el día. Varios de estos portales tienen un motor de búsqueda ligado a sus propias bases de datos, y cuentan con foros de opinión para los usuarios y algunas herramientas multimedia, como ventanas de video y galerías fotográficas.

En estos casos, las empresas dieron un paso de suma importancia en la adaptación al cambio tecnológico: crearon una división dedicada exclusivamente al desarrollo, actualización, comercialización y mantenimiento de sus portales electrónicos, misma que trabaja en estrecha correspondencia con los responsables de la edición impresa.

Avanzado

Un reducido grupo de empresas periodísticas que va a la vanguardia, tanto en materias administrativas, de mercadotecnia y de ventas de publicidad en internet, como en la generación de contenidos y el uso de las nuevas tecnologías de la información en sus portales.

Estas empresas realizaron cambios estructurales en sus modelos de organización y con ello diversificaron y ampliaron las funciones de la prensa escrita tradicional. Ahora dan la nota en el momento, muestran los hechos en video, le dan seguimiento puntual y abren espacios para el análisis y la discusión. Son medios sistematizados y en permanente estado de actualización, que ofrecen contenidos exclusivos y distintos a los publicados en la versión impresa. Sus portales incluyen micrositios paralelos con reportajes, artículos de fondo, blogs temáticos y galerías de videos y fotografías.

Estos periódicos digitales ofrecen además un importante servicio a la sociedad, ya que son un medio para que la gente interactúe entre sí, para que los usuarios se comuniquen y expongan sus ideas, desde puntos de vista sobre un tema de índole global hasta denuncias de problemas locales. Algo de lo más interesante que sucede en estos modernos espacios de opinión pública (foros, chats en línea, reportes ciudadanos) es la dimensión global que adquieren los asuntos locales.

Otro atractivo de estos portales de avanzada son las herramientas audiovisuales que han desarrollado. Desde sus propios noticiarios grabados en video, con toda la producción que ello implica, pasando por toda una gama de clips con los comentarios de analistas políticos, columnistas, comentaristas de deportes o críticos de cine, hasta hipergráficos con tecnología de punta, como mapas en los que se observa en directo el flujo de resultados de una elección.

Por culpa de estos maravillosos sitios electrónicos dejé para siempre el periódico impreso.