Opinión
Ver día anteriorMartes 16 de junio de 2009Ver día siguienteEdiciones anteriores
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México SA

Desempleo galopante

Agarrón en la famiglia

No están todos los que son

Carlos Fernández-Vega
S

ólo en el sector formal de la economía, 111 mil mexicanos –cabeza de familia la mayoría de ellos– se sumaron al desempleo en el quinto mes del año del catarrito casi el doble con respecto a abril, con lo que de noviembre de 2008 a mayo de 2009 la cancelación de plazas laborales inscritas en el IMSS se aproxima a 700 mil, cifra equivalente a 65 por ciento de los puestos de trabajo generados por los dos gobiernos panistas en sus casi nueve años de estancia en Los Pinos.

Es parte del aterrador balance de una crisis brutal, sí, pero también de un gobierno que no ata, pero sí desata: 700 mil empleos formales cancelados en siete meses (permanentes 82 por ciento de ellos) es reducir el número de trabajadores inscritos en el IMSS a niveles observados a comienzos de octubre de 2006, casi tres años de retroceso en un país en el que, según la ciega visión de Los Pinos, se registran signos alentadores. Y todas las cifras son oficiales, de tal suerte que la realidad puede ser mucho peor.

Nunca como ahora Felipe Calderón puede sonreír y presumirse como el presidente del desempleo. En sus 54 meses de estancia en Los Pinos (hasta mayo) la desocupación abierta en el país pasó de 3.58 a 5.5 por ciento (sin incluir subempleo e informalidad, pero sí restando exilio económico) de la población económicamente activa, y en el balance del periodo la pérdida neta de plazas laborales en el sector formal ronda las 113 mil, es decir, cero empleos generados y, de pilón, cancelados 113 mil de los existentes al primer día de diciembre de 2006.

De por sí raquítica desde hace décadas, la generación de empleo formal en las dos administraciones panistas (del cambio y de la continuidad) resulta verdaderamente espeluznante: un millón 90 mil plazas laborales en casi nueve años, a razón promedio de poco más de 121 mil cada 12 meses, o lo que es lo mismo que sólo uno de cada 10 mexicanos pudo colocarse. Los nueve restantes, al desempleo, la informalidad o el exilio económico.

Desde luego que este lúgubre balance no forma parte de la campaña electoral panista, que sólo habla del combate decidido en contra del crimen organizado y los 11 mil muertos que tal actividad acumula, una cifra, dicho sea de paso, 63 veces inferior a la que el desempleo podría provocar por hambre, sin considerar a las familias de los desocupados.

Tan sólo en los primeros cinco meses de 2009 se cancelaron 310 mil empleos formales registrados en el IMSS, cifra que resulta de la pérdida de 315 mil plazas permanentes y la generación de 5 mil eventuales en las ciudades, porque en el campo estos últimos se redujeron en casi 22 mil.

Y mientras muchos caen al pozo, otros, muy pocos, están de lleno en el gozo, aunque de vez en vez registren ciertos inconvenientes. Repartido el botín de las guarderías del Seguro Social entre los tres niveles de gobierno (federal, estatal y municipal), a la hora de dar la cara el ping-pong es el juego por excelencia. Tras el incendio de la ABC en Hermosillo, el empresario Eduardo Bours, gobernador de Sonora, le aventó la pelotita a una de las ramas familiares, la Gómez del Campo, de la first lady instalada en Los Pinos, y el balconeo pegó en el hígado.

Como era lógico, el rebote de Margarita y esposo que la acompaña era de esperarse, y ayer brotaron los nombres (El Universal) de prácticamente toda la familia del pollero Bachoco involucrada en eso de la subrogación de guarderías, a tal grado que alrededor del 15 por ciento de esos establecimientos de una u otra forma estaría relacionado con el ex presidente del Consejo Coordinador Empresarial. ¡Qué barbaridad, qué sorpresa, qué exceso! De por sí salen carísimos a la nación, y a los virreyes les da por cargar con toda la parentela, la propia y la de sus funcionarios y allegados.

Pero Calderón y familia que lo acompaña no puede asombrarse de una situación así: él y su partido, el PAN, aprobaron la ilegal deuda del Fobaproa, en cada uno de sus capítulos, con cada una de sus transas y con nombres y apellidos de los empresarios beneficiados (entre ellos el actual gobernador de Sonora). Que la familia Bours (recuérdese la UCABE), como otras de la elite económica (por ejemplo la ahora perseguida familia Morales Mega con su aerolínea Aviacsa), incremente su fortuna a costillas del erario, el tráfico de influencias y la componenda con la clase política no debería sorprenderlo, porque los panistas han hecho exactamente lo mismo, y si no pregúntenle a Hildebrando.

A Los Pinos no le gustó que balconearan a los Gómez del Campo, los parientes que no conozco (Margarita Zavala dixit), y sus negocios con las guarderías subrogadas por el IMSS. Los Bours tienen muchas, lo que sin duda confirma la voracidad de la familia de los pollos, pero ello no cancela la correspondiente a los Gómez del Campo ni a otras ligadas a las esferas de los virreinatos estatales llamados gubernaturas, ni mucho menos a los enlazados con el poder federal.

Este agarrón entre bandas de la famiglia político-empresarial, o viceversa, se registra en medio de una tragedia de alcance nacional, en la que los únicos que no tenían responsabilidad alguna fueron los perdedores: 46 niños y sus padres, mientras las autoridades dicen que no hay responsables y éstos se tiran de machetazos por el control del negocio, en una exhibición más de su primitivismo.

Y en medio de todo esto, el lerdo director del IMSS todavía no encuentra el inventario de beneficiados (especialmente nombres y apellidos) con la subrogación de guarderías, aunque por demás oportunista anuncia la cancelación de una subasta de estancias infantiles cortesía del Seguro Social, tanto que ayer mismo, a las 10 horas, estaba programada la presentación y apertura de propuestas (licitación pública número 00641322-027-09) para la asignación de cinco guarderías subrogadas (mil 350 niños, distribuidos en Mexicali, Chihuahua, Tlalnepantla, Nezahualcóyotl y Veracruz).

Las rebanadas del pastel

Andrés Manuel López Obrador presentó una denuncia ante la PGR (la institución que nunca encuentra responsables) contra políticos-empresarios, o viceversa, acusados de tráfico de influencias, corrupción y despojo de bienes de la nación. No están todos los que son, pero entre otros aparecen Felipe Calderón, Carlos Salinas de Gortari, Vicente Fox, Ernesto Zedillo, José Luis Barraza, Elba Esther Gordillo, Diego Fernández de Ceballos, Claudio X González, Roberto Hernández y Gastón Azcárraga.