Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 21 de junio de 2009 Num: 746

Portada

Presentación

Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA

Hijo de tigre
ORLANDO ORTIZ

Ángel bizantino
OLGA VOTSI

José Emilio Pacheco: la perdurable crónica de lo perdido
DIEGO JOSÉ

Jaime García Terrés: presente perpetuo
CHRISTIAN BARRAGÁN

Las andanzas de Gato Döring
MARCO ANTONIO CAMPOS

La cultura y el laberinto del poder
OMAR CASTILLO

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Columnas:
Jornada de Poesía
JUAN DOMINGO ARGÜELLES

Paso a Retirarme
ANA GARCÍA BERGUA

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ALONSO ARREOLA

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La Jornada Virtual
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ESTÁ AÚN POR VERSE

RAÚL OLVERA MIJARES


Aún no está decidido,
Marie Luise Kaschnitz,
Pre-Textos,
España, 2008.

Autora escasamente conocida en el mundo hispánico, Marie Luise Freifrau von Kaschnitz-Weinberg (nacida en Karlsruhe en 1901 y muerta en Roma en 1974) es una de las poetas y prosistas más finas de la lengua alemana activas durante el siglo xx . Una obra suya compuesta cuatro años antes de su elocuente muerte, acaecida por zambullirse en el mar a temprana hora y coger frío, Steht noch dahin, traducida como Aún no está decido, apareció en la colección La Cruz del Sur. Subvencionado por un mecenas de la Argentina y el Instituto Goethe, este breve volumen de 163 páginas, en edición bilingüe no libre de algunas erratas en alemán, presenta una colección bastante unitaria en cuanto a tono y temas de textos breves, prosa de arte menor de la más alta tensión poética. El subtítulo aleman, Betrachtungen, reflexiones, consideraciones, cavilaciones, recuerda el primer volumen homónimo de Franz Kafka.

El texto que abre el volumen es precisamente aquel que le da título, “Steht noch dahin”, que también pudo verterse por “Está por verse”. En versión de cuño propio dice: “Si salimos de ésta sin ser torturados, si fallecemos de muerte natural, si no pasamos hambres de nueva cuenta al registrar los botes de basura en busca de mondaduras de patata, si no nos amontonan en manada, ya lo hemos visto. Si no tenemos que aprender en una celda a comunicarnos golpeando los muros, ser orejas de nuestros prójimos y que ellos sean orejas nuestras, prorrumpiendo en llanto ante el sonido de la palabra libertad. Si podemos guarecernos temprano en mullido lecho o perecer con el resplandor centuplicado de la bomba atómica, si logremos llegar al final con la esperanza de morir, está aún por verse, todo está aún por verse.”

Marie Luise Kaschnitz a secas, despojándola así del doble título de nobleza que heredara tanto de su padre y de su marido, el arqueólogo Guido von Kaschnitz Weinberg, fue una autora poco convencional. Un mundo lleno de dudas ante el pretérito y el porvenir se abre con los textos de esta autora cuya prosa, por su tono y sus temas, aún no ha perdido actualidad. Niños que acosan a su babysitter o cuidador, marionetas que su ufanan de la muerte del titiritero y luego no saben qué hacer con el espectáculo, hermanas difuntas que no quieren saber nada de las grandes invenciones del presente (no las últimas, la computadora y los viajes al espacio), el pequeño judío apenas liberado del gueto que recuerda todas las privaciones, personajes que cobran una dimensión casi escénica por su carácter dramático y su ejemplaridad (podrían ser cualquiera en tantos lugares y en tantos tiempos). Cultivadora del elemento sorpresa, sabia graduadora de intensidades emotivas y revelaciones subitáneas, la Kaschnitz tiene aún algo que enseñar al lector de hoy y sobre todo al escritor, más empeñado por sumarse a un costumbrismo políticamente correcto y pretendidamente actual.


EL VERDADERO DRÁCULA

LEO MENDOZA


Drácula. Vlad Tepes, el Empalador, y sus antepasados,
Ralf-Peter Märtin,
Traducción de Gustavo Dessal,
Tusquets Editores, Colección Andanzas,
México, 2009.

Drácula, esa oscura criatura creada por Bram Stoker, es uno de los pocos mitos que han llegado intactos hasta nuestros días, pues el vampiro parece embonar perfectamente con algunos de nuestros más profundos arquetipos, y también se convirtió en el mito cinematográfico por excelencia gracias a la versión hollywoodense de los añostreinta en la que hizo su aparición un actor con notable acento húngaro, Bela Lugosi.

El mito está tan arraigado que año con año aparecen nuevas novelas en el mercado, ciclos narrativos –algunos buenos; otros francamente malos, como Crepúsculo– que irremediablemente son llevados a la pantalla en donde, al lado des historias rutinarias, aparecen tratamientos bastante sorprendentes a estas criaturas de la noche o revinientes, como las llamaron los antiguos.

Sin embargo, aún hoy, las fuentes en las que bebió Stoker son tema de discusión. Para muchos, los orígenes del conde se encuentran en la Valaquia del siglo xv y su figura fue inspirada por el príncipe Vlad Tepes, noble marcado por la crueldad y la traición, y cuyas acciones más terribles fueron ampliamente difundidas por panfletos de la época.

Vlad Tepes acostumbraba comer rodeado por una multitud de agonizantes empalizados, o clavarles sobre la cabeza sus propios turbantes a unos enviados turcos. Y aun cuando la identificación de Tepes con el vampiro es considerada por algunos estudiosos una extrapolación exagerada –sobre todo cuando luego de leer los manuscritos de la novela– hay algunos que aseguran que existen los suficientes elementos como para creer que Tepes, quien también era conocido como Dracul (dragón), fue el modelo en el que se basó Stoker.

Tanta fue la fama posterior del Empalador que Ceaucescu (otro monstruo) lo convirtió en una adalid nacionalista, a pesar de que la vida del noble fue abundante en batallas, traiciones, crímenes de Estado y las más refinada e inimaginables torturas.

El historiador alemán Ralf-Peter Märtin publicó, hace más de veinte años, una muy documentada y amena biografía del príncipe –Drácula, Vlad Tepes, el Empalador y sus antepasados– y desde entonces ha sido un libro de cabecera para todos los interesados en el vampiro más famoso. De hecho, recientemente fue reeditado para beneplácito de los nuevos admiradores de este mito que parece estar más vivo –o muerto– que nunca.


MAGISTERIO DE LA POESÍA DEL LENGUAJE

ROGELIO GUEDEA


Poesía del lenguaje. De t. s. Eliot a Eduardo Espina,
Enrique Mallén,
Aldus,
México, 2008.

En la agenda de lo neobarroco están columbrados, como en algún momento lo apuntó Roberto Echevarren, líneas poéticas en apariencia antagónicas (su itinerario abraza tanto los niveles más denotativos del lenguaje como los más experimentales), pero el crítico Enrique Mallén, en su libro Poesía del lenguaje. De t. s. Eliot a Eduardo Espina (Aldus, 2008), se ha encargado de desmenuzar quizá el más complejo de los mismos: el de la poesía del lenguaje. Con el fin de mostrarnos no sólo su origen sino, lo que es casi homérico, sus principios y su razón de ser, en Poesía del lenguaje… Mallén entrelaza las dos geografías lingüísticas que dividen nuestro continente: la inglesa (con el poeta missouriano t. s. Eliot) y la española (con el poeta uruguayo Eduardo Espina). A caballo entre estos dos planetarios verbales, Enrique Mallén pormenoriza, con un rigor no carente de didactismo, el sentido real de la poesía del lenguaje, utilizando como punto de mira una perspectiva lingüística y comparativista que se mueve como pez en el agua en lo multidisciplinario (ahí está la sesuda interlocución establecida entre pintura y literatura). Siguiendo a Mallén, los poetas del lenguaje son los poetas de la aglutinación léxica, de la aglomeración referencial, de la incandescente verbosidad que pone a rodar, sin cortapisas, toda la maravilla de la vida diaria sobre el reducido contorno de una página en blanco. Pero este llevar al extremo la vida a la complejidad sintáctica no es, como lo demostrará el autor a lo largo de las casi cuatrocientas páginas del libro, un mero fuego de artificio. Centrado principalmente en la obra de Eduardo Espina, “uno de los poetas hispanoamericanos -como lo ha escrito Carlos Germán Belli– más originales de la actualidad”, Mallén demuestra cómo esta polirreferencialidad y esta voracidad léxica que caracteriza a la poesía del lenguaje es una representación de nuestra realidad contemporánea, una manifestación de una época en donde la globalización nos ha permitido estar en todas partes, pero no pertenecer a ninguna. Vivir en la aldea global, pues, nos ha dejado más solos que nunca (y casi siempre frente a la sola pantalla de un computador). Como lo explica Mallén, en la obra de poetas como Eduardo Espina, pero también en la de José Kozer o Néstor Perlongher, es posible asomarse para ver cómo en un lenguaje en crisis se ve reflejada también una realidad en crisis. El hallazgo de Enrique Mallén es ineludible: el poeta neobarroco busca re-ligar la fracturada identidad individual con la identidad total del mundo. Y de este principio se deriva otro hallazgo no menos importante: si bien la poesía neobarroca es la alegoría de un mundo que se derrumba, también es cierto que en su filiación constructivista pondera una “esperanza” y una “renovación”.

Poesía del lenguaje… es una obra clave, no sólo para entender un presente poético, sino, sobre todo, para atisbar las líneas que éste seguirá en lo porvenir, en donde, irrebatiblemente, lo narrativo, lo anfibio, lo irónico y lo multívoco seguirán teniendo carta de residencia.



La corrupción azul. El despilfarro en las transiciones presidenciales,
Daniel Lizárraga,
Debate,
México, 2009.

El título es más que elocuente. Acaso sea necesario aclarar que con “azul” se hace referencia al color corporativo del Partido Acción Nacional y mencionar que, cada seis años, las arcas nacionales sufren el primero de los incontables despilfarros que en México suele cometer un gobierno entrante. Con este reportaje, el autor –quien actualmente cubre la fuente presidencial para la revista Proceso– obtuvo el Premio Debate de libro reportaje 2008.



Las historias más negras de narco, impunidad y corrupción en México,
José Reveles,
Randon House Mondadori,
México, 2009.

Otro periodista de larga trayectoria es el autor de este volumen, de título asaz elocuente. Aun pecando de cierto tremendismo, legible desde el propio título aludido de éste que la casa editora ha querido promocionar como bestseller , Reveles vuelve a la carga en su reiterado ejercicio de denuncia de la corrupción y la impunidad que caracterizan el modo de hacer y de pensar de la gran mayoría de quienes pertenecen a la llamada la clase política mexicana. Contiene un prólogo escrito por Miguel Ángel Granados Chapa.



México, DF. El desastre que viene,
Guillermo Bermúdez y Martha Elena García,
Debate,
México, 2009.

Sin defensas contra similar tentación tremendista, en la portada fue incluido lo siguiente: “El temido sismo, la gran inundación, la nube tóxica, el aniquilador cambio climático y otras calamidades nos acechan”... El contenido, por fortuna, es mucho menos complaciente con las estrategias de venta, se deja leer con bastante fluidez y aporta datos importantes para dimensionar adecuadamente una problemática urbana de gravedad innegable.



Carpe diem,
Samuel Ponce de León,
Dirección de Literatura UNAM,
México, 2009.

Egresado de la Facultad de Medicina de la UNAM , además de haber colaborado en la primera época de este suplemento, el autor ha publicado libros sobre temas científicos y también sobre enfermedades infecciosas, su especialidad. Esta es su primera obra de ficción, en la cual aprovecha sus dotes médicas y de investigador y las pone al servicio de una trama policíaca cuya verosimilitud estriba, paradójicamente, en la osadía de apariencia disparatada de la trama.