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Micheletti agradece a empresarios sus marchas de camisas blancas en San Pedro Sula

Golpistas debaten sobre la amnistía; del retorno de Zelaya, ni una palabra

Deplora líder sindical el doble discurso de EU

Maestros se declaran en paro toda la semana

Discutirá la OEA envío de misión de alto nivel a Tegucigalpa para presionar al régimen de facto

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Un grupo de abogados se manifestó ayer frente al palacio de Justicia en Tegucigalpa, en apoyo al presidente constitucional Manuel ZelayaFoto Ap
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Enrique Iglesias, secretario general iberoamericano; Óscar Arias, presidente de Costa Rica; María Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta del gobierno español, y José Miguel Insulza, secretario general de la Organización de Estados Americanos, tras un encuentro ayer en San José para discutir la crisis política hondureñaFoto Reuters
Arturo Cano
Enviado
Periódico La Jornada
Martes 4 de agosto de 2009, p. 20

Tegucigalpa, 3 de agosto. El presidente de facto Roberto Micheletti quiere el diálogo y considera que el Acuerdo de San José es el mejor camino para salir de la crisis, pero al mismo tiempo lanza un torpedo sobre el principal punto de ese instrumento diseñado por el costarricense Óscar Arias: El anterior presidente de Honduras nunca podrá volver a asumir la presidencia porque ha declarado fracasada la mediación y la opción negociada, dice el político liberal en un comunicado.

Los golpistas, por su lado, no han declarado el fracaso de la opción negociada, pero hasta el momento todos los que han desfilado en el Congreso para dar su opinión sólo han discutido con los diputados el tema de la amnistía y ni de casualidad el retorno de Zelaya.

Desfile por el Congreso

Por la sede del Congreso han desfilado las poderosas iglesias, los empresarios, funcionarios del gobierno de facto y de la Unión Cívico Democrática, organizadora de las marchas de las camisetas blancas con el apoyo de empresarios y políticos.

La semana pasada, los representantes de la UCD fueron al Congreso a decir a los diputados lo mismo que han dicho los demás sectores convocados: Nuestra posición es firme, un no rotundo a la amnistía para Zelaya y su equipo de colaboradores, dijo Armida de López Contreras, la principal lideresa de la UCD.

Armida es además esposa del canciller del gobierno golpista, Carlos López Contreras, más conocido aquí como Contras, por su apoyo a la presencia del ejército nicaragüense financiado por la Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos en los años ochenta. Pero está lejos de ser una líder de la sociedad civil. La señora Jerezano, quien no usa su apellido sino los de su marido, fue designada presidencial, una especie de vicepresidente, en el gobierno de Ricardo Maduro, el antecesor de Zelaya.

A pesar de que todos los partidarios del golpe, los diputados se alinean a la estrategia de decir que sí, a medias, hacia el exterior, y la comisión creada al efecto presenta un informe en el que afirma tener voluntad de analizar y dialogar sobre la amnistía.

Luego de un acto en la casa presidencial, Micheletti viaja a San Pedro Sula a un encuentro con empresarios en el Club Hondureño Árabe. Es, que se recuerde, su primer acto fuera de Tegucigalpa, descontando su viaje a San José para la reunión con Arias.

Micheletti va a la ciudad del norte a agradecer a los empresarios que con camisas blancas salen a decirle al mundo entero que nosotros queremos la paz, queremos la democracia, queremos vivir tranquilos, con esperanzas y con la fe puesta en Dios.

Mientras los empresarios oyen el sermón del día de Micheletti, afuera, el ejército y la policía repiten la dosis aplicada a los zelayistas la semana pasada en Tegucigalpa. La manifestación de la resistencia es disuelta, decenas de personas son golpeadas y unas 35 son detenidas, aunque liberadas más tarde.

Las denuncias que corren en las pocas estaciones radiofónicas contrarias al golpe hablan de la detención de jóvenes estudiantes y mujeres embarazadas. También un anciano de 79 años al que golpearon en la cabeza, dice el abogado Edgardo Castro.

Los manifestantes denuncian que los policías golpearon a personas que estaban sentadas en el parque central, se ensañaron con algunos dirigentes y destrozaron vehículos particulares.

Los nuevos hechos represivos ocurren luego de que la Policía Nacional anunciara la creación de dos equipos negociadores con los manifestantes.

No hay plan B

Zelaya nunca podrá volver por una ruta del diálogo mientras continúe amenazando con organizar guerrillas desde campamentos en Nicaragua con el apoyo de Daniel Ortega, Hugo Chávez y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), dice Micheletti, en un día pródigo en declaraciones suyas. Micheletti, la clase política en pleno y los medios hondureños repiten todos los días que el diálogo está varado porque Zelaya lo ha rechazado.

Pero hoy, en San José, Costa Rica, la tercera pista del conflicto hondureño (la segunda es Washington), Arias le recuerda que Zelaya lo ha aceptado y que si el asunto no avanza es porque el gobierno de facto se ha negado al restablecimiento del orden constitucional en Honduras, es decir, al regreso de Zelaya a la presidencia.

Yo espero que (Micheletti) deje las puertas abiertas para acercar posiciones, dice Arias.

La crisis hondureña es abordada en la casa de Arias por José Miguel Insulza, secretario general de la Organización de Estados Americanos (OEA), la vicepresidenta del gobierno español, María Teresa Fernández de la Vega, y Enrique Iglesias, titular de la Secretaría General Iberoamericana (a quien Micheletti pidió como oyente de los sectores golpistas).

Insulza dice que el miércoles la OEA decidirá sobre el envío a Honduras de una misión de alto nivel, que podría estar integrada por cancilleres de diversos países, con la finalidad de presionar para el retorno de Zelaya.

Por su parte, la vicepresidenta Fernández reitera que Honduras está fuera de las negociaciones del acuerdo comercial entre la Unión Europea y Centroamérica.

Así arropado, Arias se muestra optimista luego de descartar que exista un Plan B: “La presión internacional va a ir aumentando si el gobierno de facto no acepta el Acuerdo de San José, y esa presión va a permitir que el acuerdo salga adelante”.

Puede atender cualquier invitación; la base es Nicaragua

Mientras la resistencia sepulta a los maestros Roger Vallejo y Martín Rivera (la familia del segundo insiste en que lo mataron “tres mareros”), llega la noticia del asesinato del campesino Pedro Hernández en un retén de los muchos que el ejército mantienen en la zona fronteriza.

Los militares informan que el vehículo en el que viajaba el campesino no se detuvo y que por esa razón le dispararon a las llantas y una bala rebotó. Una testigo que llama la Radio Globo dice que los soldados dispararon porque el vehículo derribó accidentalmente un cono naranja colocado por los militares. Otros cinco pasajeros resultaron ilesos en hechos ocurridos en el departamento de El Paraíso, donde el gobierno golpista mantiene toque de queda permanente y más de ocho mil efectivos entre soldados y policías, según organismos de derechos humanos. El sargento Fredy Antonio Flores fue detenido como presunto responsable.

Me lo mataron los policías por andar peleando por una causa justa, dice María Soriano, la madre de Roger Vallejo, mientras afuera del salón donde velan a su hijo los maestros deciden, en asamblea callejera, mantenerse en paro toda la semana, acicateados por los asesinatos de sus colegas.

Pido perdón a Dios y al pueblo de Honduras por no haberme sumado antes a la lucha, pero a raíz de la muerte de nuestros compañeros estoy exhortando a todos a que nos sumemos, leen un mensaje del profesor Elvin Portillo, quien quizá por timidez no toma el micrófono. Igual, más de una decena de maestras se acerca a darle abrazos. Bienvenido a la lucha, le dicen.

La campaña contra los maestros en los medios de comunicación es ruda. Antes del asesinato de Roger Vallejo habían decidido dar clases de lunes a miércoles y sumarse a la resistencia el resto de la semana. Ahora han decidido el paro por una semana y lo más probable es que se mantengan también la próxima, puesto que la marcha nacional llegaría a esta ciudad el martes o miércoles próximos.

Los trabajadores de la salud también han decidido para este martes, pese a las amenazas del gobierno de facto de apretar la militarización de los centros hospitalarios.

Terminada la asamblea magisterial, los líderes de la resistencia se congratulan de la visita de Zelaya a México: Lo van a recibir como el presidente legítimo de los hondureños, dice Israel Salinas, de la Central Unitaria de los Trabajadores. El líder sindical también deplora “el doble discurso de Estados Unidos que por un lado dice que no reconoce al gobierno de facto y por otro prolonga la solución para que se consoliden los golpistas. Por eso emplazamos al gobierno de Estados Unidos para que realice acciones concretas que saquen a los usurpadores.

Zelaya ha sido invitado a Brasil por el presidente Luiz Inacio Lula da Silva. ¿Un Zelaya viajero en el exilio? El presidente puede atender cualquier invitación, pero su sede es la frontera con Nicaragua, cierra el dirigente campesino Rafael Alegría.

Entre las acciones previstas para esta semana, está una protesta frente a la embajada de Estados Unidos. ¿Por el doble juego de Washington? No, quienes han anunciado la protesta son los camisetas blancas, que le han llamado la marcha de los pasaportes. Se supone que llevarán sus pasaportes visados y los alzarán frente a la sede diplomática en protesta por la decisión de Washington de retirar las visas a cuatro funcionarios del gobierno golpista. Es decir, una protesta antigringa de quienes se enfurecieron cuando, en octubre pasado, Hugo Chávez los llamó “pitiyanquis”.

Se ríe Gabriel Enrique García, el muchacho de 17 años en huelga de hambre por el retorno del presidente: Así son las cosas aquí en Honduras, el plomo flota y el corcho se hunde.