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Hay muchas pruebas, precisa el director para América del organismo de derechos humanos

Los abusos del Ejército rutinariamente quedan impunes, aclara HRW a Calderón
Víctor Ballinas
 
Periódico La Jornada
Martes 11 de agosto de 2009, p. 6

El director de Human Rights Watch (HRW) para América, José Miguel Vivanco, desmintió al presidente Felipe Calderón, quien dijo ayer que los casos de abusos y violaciones a los derechos humanos cometidos por militares son procesados en México. Hay muchas pruebas y evidencias que muestran que los abusos del Ejército rutinariamente quedan impunes, aseveró.

La afirmación presidencial, subrayó Vivanco, se desvanece ante todas las pruebas disponibles.

Calderón recalcó al término de la cumbre de mandatarios de América del Norte que su gobierno tiene un compromiso absoluto y categórico con los derechos humanos, y añadió que sus críticos tendrían que demostrar cualquier caso, aunque sea uno solo, donde las autoridades no han actuado de modo correcto, o que las autoridades competentes no han castigado a nadie que ha abusado de su autoridad, sean policías, soldados o alguien más.

Ante ello, Vivanco precisó: hay muchas pruebas y evidencias que muestran que los abusos del Ejército rutinariamente quedan impunes.

El director de HRW para América subrayó que, más que exigir, la administración de Calderón debería atender el problema y dejar de defender el sistema fracasado de justicia militar, que perpetúa la impunidad.

En entrevista, cuestionado también sobre la decisión de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) de no entrar a fondo en el caso del fuero militar, Vivanco comentó que no debe quedar la impresión de que el fuero militar sirve para que se cometan violaciones a derechos humanos; lo que ocurre es que se trataron cuestiones procesales y no fueron al fondo y hubo una mayoría de seis magistrados contra cinco que rechazó que le concediera el amparo (a la quejosa), pero lo que no queda claro es con qué recurso cuenta una futura víctima para hacer frente a las violaciones a los derechos humanos.

Vivanco añadió: si la mayoría de los jueces entienden que el amparo no es el vehículo idóneo para discutir el fuero militar, entonces ¿qué le queda a una víctima, recurrir a una instancia internacional?

Indicó que vino a México exclusivamente para presenciar estas audiencias donde la Corte iba a tratar el caso del amparo contra el fuero militar. Me voy con preocupación y desilusión porque los ministros no entraron al fondo del tema.

El director de HRW para América resaltó que le habría gustado que la mayoría de los ministros de la SCJN hubiera avalado la tesis del ministro Cossío, pero no fue así. Yo estuve en la Corte y seguí el caso, y lo que puedo decir es que hay que seguir batallando para que el máximo tribunal se pronuncie sobre el fondo; es legítimo que cualquier tribunal examine primero lo procesal y luego vaya al fondo. Hay que respetar los procedimientos. Yo vi que había discrepancias, diferencias, y al final la mayoría se impuso por rechazar el caso.

Abundó que ahora el Congreso tiene la tarea que cumplir sobre la constitucionalidad del fuero militar, y lo que se requiere es adecuar algunos artículos del Código de Justicia Militar con lo que dispone el artículo 13 constitucional, porque no se trata de eliminar el fuero, sino de circunscribirlo a lo que la Carta Magna ordena, a la disciplina militar.

Vivanco recordó que desde que Calderón desplegó más de 40 mil elementos del Ejército para combatir al crimen organizado, repetidamente hay denuncias de abusos militares contra civiles, entre ellos violación sexual, tortura, ejecuciones, detenciones ilegales, cateos y desapariciones.

Incluso, destacó, el año pasado la Comisión Nacional de los Derechos Humanos recibió mil 230 quejas de abusos militares, que representan un aumento de 600 por ciento en los pasados tres años.

Vivanco señala que los militares mexicanos habitualmente asumen que su jurisdicción investigue los abusos, pero no hay avances.