Se prepara golpe a las radios comunitarias

Durante los últimos meses hemos visto con preocupación como se ha intensificado el hostigamiento gubernamental en contra de las radios comunitarias e indígenas en diferentes estados del país. Los cuerpos represivos y en particular las corporaciones federales, actúan cada vez con mayor fuerza para desmantelar los medios de comunicación que operan en los pueblos indígenas, cancelando el derecho que tienen nuestros pueblos a la libre expresión y a contar con medios para difundir, rescatar y defender su cultura y patrimonio.

El marco legal vigente está diseñado para beneficiar a las grandes empresas de comunicación ligadas a los mismos funcionarios del gobierno y al los grupos políticos en el poder; el caso más claro es el de Televisa y el grupo salinista del Estado de México. Hasta ahora se ha frenado una reforma legal que democratice el acceso a los medios y no existen leyes que tomen en cuenta a las radios comunitarias ni el derecho de los pueblos indígenas a operar estos medios, pues los poderosos buscan con este vacío, evitar que nuestros pueblos y comunidades puedan ejercer sus derechos.

El constante hostigamiento que sufre el movimiento ciudadano y la criminalización de los luchadores sociales está alcanzando a las radios comunitarias e indígenas, las cuales vienen sufriendo un clima creciente de hostigamiento y de represión, con el cual el gobierno busca  acallarlas. El caso de Radio Tierra y Libertad en Monterrey es preocupante pues se da a los comunicadores trato de delincuentes.

Esta política gubernamental busca beneficiar a los grandes monopolios y salvaguardar los intereses de los grandes empresarios, y para ello han establecido un acuerdo que incluye el desmantelamiento de los medios de comunicación comunitarios, dando en particular un fuerte golpe a las radios indígenas en todo el país.

Las más de 200 radios indígenas y comunitarias que operan en México ejercen el derecho de darle voz a los que no la tienen para expresarse libremente, y cumplen un importante servicio social ya que promueven el rescate de valores culturales despreciados por las medios comerciales.

La política represiva contra nuestras radios comunitarias viola de manera abierta acuerdos y tratados internacionales suscritos por el gobierno mexicano, como el Convenio 169 de la OIT, el cual reconoce de manera explícita el derecho de los pueblos indios a contar y operar sus propios medios de comunicación. 

La Red de Radios Comunitarias e Indígenas del Sureste de México denuncia la campaña represiva que orquesta el gobierno federal y hace un llamado a todas las radios indígenas y comunitarias a lo largo y ancho de territorio mexicano para sumar nuestros esfuerzos, luchar unidos y organizados en un frente de resistencia común para frenar los embates represivos que buscan acabar con nuestros medios.

Seguimos exigiendo castigo a los asesinos de las compañeras Teresa y Felícitas, comunicadoras triquis asesinadas el 7 de abril del 2008, y llamamos a la defensa de nuestros derechos como pueblos indígenas emprendiendo una campaña por nuestras radios y no permitir que ni una más sea desmantelada ni amenazada y ningún comunicador encarcelado.

 

Omar Esparza-MAIZ

Red de Radios Indígenas y Comunitarias del Sureste Mexicano

 
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