Opinión
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Ruta Sonora

Joe Volume: en el límite de la locura

E

n 2007, una banda llamó la atención de crítica y medios locales, por su sonido blues-punk setentero y su energía y honestidad en vivo: Joe Volume y Los Vincent Black Shadows, chamacos de entre 18 y 20 años que tocaban cual si en el Londres de 1977. Pero cuando iba ganando público, en noviembre de 2008, el grupo tronó. Un mes después, Joe Volume, autor de la mayoría de los temas, grabó nuevas canciones, que se almacenaron, porque a inicios de 2009 el cantante y guitarrista se retiró rumbo a meses de rehabilitación por alto consumo de drogas y alcohol. Mitos rondaron su reclusión. Sin embargo, ahora está sano y dispuesto a dar lata como solista, con ese álbum que grabó hasta su madre, dice, y que hoy presenta: Picture Perfect Paranoia (Grabaxiones Alicia), un discazo de crudo rocanrol.

Jimmy Vitte, ex mánager del grupo, difundió que Joe había incendiado su casa y que había perdido la razón tras quedarse en el viaje. Pero no era cierto, pues pronto estaría bien. En entrevista, Joe, romántico, fervoroso y lúcido, expone lo que sí pasó, así como sus ideales artísticos:

“Estaba muy afectado por el truene; ya no éramos amigos ni nos divertía tocar. Yo creía que éramos uno, pero sólo me veían como el jefe que componía… Vi que debía dar prioridad de nuevo a la música, y poner fin a una fiesta que no paraba hacía una década, de mis 12 a mis 22 años… No estoy enojado con Jimmy. Igual me hizo publicidad… Y la verdad sí me drogaba mucho. Al final el mito sirvió para ver quiénes sí eran mis amigos. Muchos sólo estaban ahí para ver qué sacaban. Hay que estar a la defensiva. En esta industria todos son animales de rapiña…

“Cuando sales de una bronca, vuelves con más ganas, pues toda tu dignidad radica en que te pruebes en lo que te gusta… Al salir de rehabilitación, volví a oír el disco, y de mucho ya ni me acordaba, porque lo grabé hasta mi madre… Me sorprendió, porque es un retrato de mí en esos días, por eso le puse Picture Perfect Paranoia… Procuré intercalar un tema suave y otro prendido, para que el disco tuviera un ritmo maníaco-depresivo. Aunque cuando lo grabé no lo planeé... Muchos dicen: ‘qué chido, sexo drogas y rocanrol’, y glorifican las sustancias. Pero no saben de qué hablan. Uno la pasa muy mal, sufres. Y eso oigo en el disco: sufrimiento... Los sentimientos pacíficos son aburridos. El rocanrol tiene que ser peligroso, estar en el límite de la locura.”

¿Es posible ser peligroso cuando el rock ha sido domado por la industria? Dice: “La gente distingue a una banda real de la que no lo es… Creo que aún hay que tener algo qué decir, como Bob Dylan, Tom Waits, Nick Cave, Joe Strummer, Woody Guthrie, Bruce Springsteen... Uno debe creer que su canción puede cambiar al mundo. La música aún puede señalar lo que está mal. La actitud nihilista es de los años 90. Mi generación está atajada: de todo lo que tienes que elegir, está lo malo contra lo peor. Y cuando terminas en la oscuridad, es porque no se te ofreció algo mejor. Por eso la música hoy debe dar esperanza… O la idea de que quizá las cosas no van a mejorar, pero sí lo harán durante los minutos que dure la canción”.

Foto
Joe VolumeFoto Archivo

Su disco recuerda a The Stooges y al viejo blues. Refiere: “Mis héroes son Robert Johnson, Blind Willie McTell, Howling Wolf… La verdadera música del diablo es el blues; viene de almas que se sabían condenadas. Esos sí eran poetas malditos: los negros blueseros de los años 20 y 30; alcohol, drogas, racismo, miseria. Esas sí eran tragedias”.

Y prosigue: “El álbum I Heart Brokenhearts con los Shadows, era una colección de canciones. Picture… es de una pieza; se debe oír de inicio a fin, como está… Se grabó casi improvisadamente con músicos invitados, todos juntos. Me late lo inmediato, la grabadora directa: eso sí es punk... No creo que la música tenga que ser bonita; en México se maneja que lo bueno es lo académico, lo bien tocado… Yo creo en el ruido, ahí está el peligro; el ruido es lo indomable... Me late la idea de la repetición; el blues es eso, círculos…”

Sobre por qué canta en inglés, acota: “Oí música en inglés toda mi vida; no me sale en español. Juzgar a la música por su lengua es tonto. El único idioma importante hoy es el binario… El idioma vale madres. Lo importante es lo que expresas en conjunto”.

Y concluye firme: “Mi etapa actual es más libre; los músicos con los que trabajo me entienden más. Ahora me mueve predicar que todos podemos hacer música. La gente subestima lo que puede hacer un chavo con un corazón roto y una guitarra. Muchos hacen su música para sí mismos, pero yo quiero compartirla. La música es celebratoria… aunque celebre la tristeza”.

Joe Volume toca hoy con los Holy Fucks. Invitados: Rebel Cats, Telekrimen, Los Negretes, entre otros. Foro Alicia (Cuauhtémoc 91-A, Roma). 20 horas, $70 ($120 con disco). www.myspace.com/gojoevolumego