DIRECTORA GENERAL: CARMEN LIRA SAADE
DIRECTOR FUNDADOR: CARLOS PAYAN VELVER
SUPLEMENTO MENSUAL  DIRECTOR: IVAN RESTREPO  
EDICIÓN: LAURA ANGULO   LUNES 28 DE SEPTIEMBRE 2009 
NUMERO ESPECIAL


Portada

Presentación

Especulando en el sistema solidario mundial
Vicente Boix

Urge una ley para la protección, conservación y regeneración del paisaje mexicano
José María Iglesias

Amenazas a humedales de Nayarit y Sinaloa
Claudia Gómez-Portugal y Sofía Cortina

S.O.S. ¡Ayúdenos a rescatar Xcacel!

La vaquita marina, en gran peligro de desaparecer
Alejandro Olivera


Correo electrónico:

cecodes@laneta.apc.org

  

Amenazas a humedales de Nayarit y Sinaloa

Claudia Gómez-Portugal M. y Sofía Cortina
Correos electrónicos: claudia@sakbe.com
scortina@aida-americas.org

En junio pasado diversas organizaciones relacionadas con la defensa del medio ambiente (como la Asociación Interamericana para la Defensa del Ambiente (AIDA), el Centro Mexicano de Derecho Ambiental, AC (Cemda), Greenpeace México, WildCoast, Conselva y la Red Manglar Internacional denunciaron las amenazas a los recursos hídricos de los estados de Nayarit y Sinaloa por la construcción de dos megaproyectos por parte del sector público: uno, de tipo turístico, del Fondo Nacional de Fomento al Turismo (Fonatur). Se trata del Centro Integralmente Planeado de la Costa del Pacífico (CIP). El segundo es la hidroeléctrica de Las Cruces en el río Baluarte, a cargo de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). Los dos podrían causar graves daños a humedales de importancia internacional. Por ese motivo, las organizaciones solicitaron la intervención de la Secretaría del llamado Convenio Ramsar para hacer cumplir los compromisos internacionales que existen sobre el tema y que México ha suscrito. La Convención relativa a los Humedales de Importancia Internacional, firmada en Ramsar, Irán, en 1971, y conocida en forma abreviada como Convenio Ramsar, es un tratado intergubernamental que sirve de marco para la acción nacional y la cooperación internacional en pro de la conservación y uso racional de los humedales y sus recursos.

Específicamente se pidieron tres acciones ante la Secretaría de Ramsar: que se llame la atención al gobierno mexicano para que cumpla con sus obligaciones internacionales; que ejerza su autoridad para que el Estado considere los potenciales daños a estos humedales; y, finalmente, la visita de una misión técnica internacional para estudiar los impactos ambientales que ambos proyectos producirían en los humedales amenazados.

“Lo que buscamos es proteger ecosistemas estratégicos y de gran importancia para México y el mundo a través del cumplimiento del tratado internacional que específicamente protege estos humedales”, señaló Sofía Cortina, abogada de AIDA. “Además que se estudie la posibilidad de incluirlos en la lista de humedales en donde pueden producirse o se están produciendo daños negativos, para elevar su nivel de protección”, agregó Cortina.

El CIP está cercano a la Laguna Huizache-Caimanero y colinda con el área de Marismas Nacionales, que cuenta con el sistema de manglar más importante del Pacífico mexicano. Representa el 10 por ciento de los manglares del país. Esta zona es de vital importancia ambiental e incluso está catalogada como un humedal de importancia mundial (sitio Ramsar), como región prioritaria terrestre y marina para la conservación y como área de importancia para la conservación de aves (AICA) de acuerdo con la Comisión Nacional para el Conocimiento y Uso de la Biodiversidad (Conabio). En esta región están en riesgo 14 especies de flora nativa, hay otras 73 amenazadas o en peligro de extinción y 99 más de fauna endémica. Es también una zona donde habitan jaguares y venados.

La hidroeléctrica de Las Cruces, con capacidad de 480 MW, creará una presa de agua capaz de almacenar 840 mil metros cúbicos, disminuyendo el flujo y la calidad de líquido que va hacia las Marismas Nacionales, entre otros daños que posiblemente se pueden causar. Esta laguna costera es el hábitat de 83 especies de peces y de importantes poblaciones de aves playeras. En ella habitan diversas especies en riesgo de desaparecer, como el cocodrilo de río, el lagarto enchaquirado, la boa, el pato mexicano y la tortuga golfina, entre otras.

“Los proyectos de la presa de Las Cruces y el CIP dañarán una de las áreas más importantes de manglares del Golfo de California. Es por ello que cuando se realice la evaluación de impacto ambiental de ambos proyectos, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) deberá dar aviso a la Secretaría de la Convención de Ramsar sobre los impactos ambientales que Marismas Nacionales sufrirían. Si la Semarnat no implementa acciones que eviten el deterioro de Marismas Nacionales, la Secretaría de Ramsar podrá incluirla como un humedal costero en condiciones graves de deterioro”, afirmó Pablo Uribe, del Cemda.

Por su parte, Alejandro Olivera, de Greenpeace, sostiene que “Las grandes hidroeléctricas como Las Cruces tienen impactos ambientales negativos muy altos. Por ejemplo, los desechos son generadores de gases de efecto invernadero como metano y bióxido de carbono. El origen de estos gases se encuentra en la descomposición de la vegetación y las tierras inundadas en los embalses, así como materia orgánica en forma de plantas, plancton, algas, que son generadas y circulan dentro de las aguas. Además, causan impactos ambientales como la desviación de ríos, pérdida de biodiversidad, disminución de la humedad en las tierras para siembra, entre otros. Para poder desarrollar este tipo de proyectos se requiere que cumplan con la legislación nacional e internacional vigente, que se hagan evaluaciones ambientales detalladas y que se desarrollen con el cumplimiento de estándares internacionales”.

Cabe señalar que en febrero de 2009 el Cemda y Greenpeace presentaron una denuncia ante la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) en contra del proyecto de Fonatur por iniciar obras sin ningún permiso ambiental. Hasta la fecha, la Profepa no las ha clausurado.

“ La Convención de Ramsar, al ser ratificada por México, conlleva obligaciones que el Estado debe cumplir. Por lo tanto es urgente que la CFE y Fonatur consideren las implicaciones ambientales que sus proyectos causarían al ambiente. Por ello, deberán incluir en sus estudios las directrices de evaluación de impacto ambiental de la Secretaría de Ramsar y demás aplicables. De no hacerlo, estarán incumpliendo con lo establecido por dicha Convención”, finalizó Astrid Puentes, codirectora de AIDA.

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