Directora General: CARMEN LIRA SAADE
Director Fundador: CARLOS PAYAN VELVER  
Domingo 11 de octubre de 2009 Num: 762

Portada

Presentación

Bazar de asombros
HUGO GUTIÉRREZ VEGA

Portbou
JORGE VALDÉS DÍAZ-VÉLEZ

Dos poemas
LUKÁS THEODORAKÓPOULOS

Espacio eclipsado
PORFIRIO MIGUEL HERNÁNDEZ CABRERA

El origen de las especies
ROSA BELTRÁN

El placer de la actuación
RICARDO YÁÑEZ entrevista con ANA OFELIA MURGUÍA

La resistencia estética: las desaparecidas de Ciudad Juárez y Chihuahua
INGRID SUCKAER

Historia de una ecuación
RICARDO BADA

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Columnas:
Jornada de Poesía
JUAN DOMINGO ARGÜELLES

Paso a Retirarme
ANA GARCÍA BERGUA

Bemol Sostenido
ALONSO ARREOLA

Cinexcusas
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La Jornada Virtual
NAIEF YEHYA

A Lápiz
ENRIQUE LÓPEZ AGUILAR

Artes Visuales
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Directorio
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Paréntesis epistolar

Aquí debería leerse la conclusión de lo que hace una semana se decía sobre el documental Presunto culpable, pero se impone un paréntesis para dar espacio a la siguiente

CARTA ABIERTA

dirigida a las siguientes personas:

Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, titular –“ haiga sido como haiga sido –del Poder Ejecutivo de la Federación, y Agustín Carstens Cars tens, ex funcionario del Fondo Monetario Internacional, hoy al fren te de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público.

Señores funcionarios:

Puesto que día tras día padecemos sus consecuencias, los ciudadanos que vivimos en el error de no vivir dentro del presupuesto –por citar a un clásico de la clase política de la cual ustedes forman parte– no precisamos mayor explicación acerca de la naturaleza, los alcances y las consecuencias de aquello que el más rollizo y menos calvo de ustedes pretendió explicar, con una ligereza preocupante, como “un catarrito” de la economía de un país que ustedes, tras el blindaje de sus cargos, sus ingresos y lo que sumariamente podría definirse como visión de clase –o de casta–, no atinan a entender, mucho menos a conducir y, por lo que puede colegirse, muchísimo menos a querer.

Con un criterio cuentachiles y centavista que los pinta de cuerpo entero, están pretendiendo tapar los boquetes económicos que son más producto de su incapacidad y su obcecación en modelos agotados que resultado de “factores externos”, escamoteando recursos y reduciéndole presupuestos a todo, menos a las fortunas tiradas en agujeros sin fondo como su “guerra” sabidamente per dida, el “servicio” de la deuda externa y el Fobaproa, y desde luego sin tocar ni con el pétalo de un re que rimiento fiscal a los hipermi llonarios beneficiados con re gímenes especiales, exen ciones y “créditos fiscales” que jamás han de reflejarse en el erario.

Está perfectamente de mostrado que lo de ustedes no es la congruencia en ma teria económica pero, a lo que puede juzgarse, tampoco la creatividad ni el ingenio, ya que sólo atinan a repetir la formulita del incremento impositivo contra los contribuyentes cautivos, la fiscalización masiva al consumo y la re ducción presupuestal a partidas por ustedes consideradas “no prioritarias”. Al igual que sus antecesores, e igualmente ayunos de una verdadera visión de Estado, actúan como si la educación, la ciencia, la tecnología y la cultura fuesen activida des accesorias, de las cuales puede pres cindirse sin mayor empacho por parte suya y sin el menor perjuicio colectivo.

Entre los recortes presupuestales emanados de su estulticia, su desdén y su desconocimiento de la nación que sin éxito alguno pretenden gobernar, descuella el saque de guadaña bárbaro asignado al Instituto Mexicano de Cine matografía, nomás de ¡cuarenta y seis por ciento!

Como de seguro no lo saben, porque lo más probable es que el recorte haya sido “diseñado” por algún subalterno tan negado y refractario al arte y la cultura como evidentemente ustedes también lo son, entérense de que, al menos en materia cinematográfica, no pueden esgrimir la excusa chambona de que se trata de una actividad que sólo cuesta y no genera beneficios económicos. Que alguien en sus despachos, por cierto no sólo intocados por la tijera tapaboquetes sino benefi ciados con la posibilidad insultante del gasto superfluo, les acerque los datos que demuestran lo contrario, por ejemplo, que alrededor de medio millón de perso nas en México tienen algún empleo relacio nado con el cine, que éste es uno de los rubros que más impuestos paga o que, por medio del iva , el gobierno recupera lo que invierte en cine en un lapso tan breve como dos años, es decir, muchísimo menos de lo que les llevaría jun tar el valor y la decencia que hacen falta para cobrarles impuestos justos a los Azcárraga, Salinas, Servitje, Hernández, Zambrano, Bailleres y demás magnates.

El que suscribe la presente no forma parte del ínfimo porcentaje de la población votante que cometió el error de encaramarlos a ustedes en cargos para los cuales están a todas luces incapacitados, pero eso no anula el derecho que como ciudadano común me asiste para exigirles que, mientras no renuncien o no termine la noche oscura de su “administración”, se abstengan de volver a atentar contra las actividades educativas, científicas y culturales en general y las cinematográficas en particular, así sea únicamente para que no pasen al traspatio de la historia como los grises émulos de sus antecesores, asaz romos, insensibles y exasperantemente ineficientes, o como los autores materia les e intelectuales –vaya despropósito usar aquí esa palabra– de un retroceso ver gonzante en materia de arte y cultura.