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Es un atropello muy grave dejar sin empleo y sin derechos a miles de trabajadores, dice

Ebrard llama a dialogar al gobierno federal y al SME
 
Periódico La Jornada
Jueves 15 de octubre de 2009, p. 37

El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, convocó al gobierno federal a instalar una mesa de diálogo para escuchar a los trabajadores de Luz y Fuerza del Centro (LFC) y evitar la polarización de la sociedad.

Ética y políticamente se tiene que considerar a los trabajadores, se tienen que buscar acuerdos, no hay que dividir ni polarizar a la sociedad y menos usar la fuerza contra el débil, afirmó.

Al conmemorar el Día Mundial de Rechazo a la Miseria, afirmó que el fin máximo del Estado es garantizar los derechos de las personas y corregir lo desigual, que en México es la pobreza en la que se encuentra la mitad de la población.

Ebrard recordó que existe una serie de derechos en la Constitución, por los cuales, por cierto, murieron millones de personas, y que el artículo 123 consagra: los derechos de los trabajadores.

Poco antes de develar en la plaza Tlaxcoaque una placa alusiva, señaló que la ciudad debe exigir que haya diálogo, cordura, sensatez, que se busque una solución justa, porque no nada más es un tema de números, es un tema ético, y en buena medida viven aquí los trabajadores afectados.

Aseveró que dejar a tal número de personas sin trabajo y sin derechos es un atropello muy grande, es algo que no es justo; entonces, nosotros exigimos, demandamos, promovemos y proponemos que se instale cuanto antes una mesa de diálogo. El mejor método para trabajar todos los problemas del país es el diálogo; si no hay diálogo hay división y puede haber problemas, advirtió.

El secretario de Desarrollo Social, Martí Batres señaló a su vez que, aun cuando frecuentemente se nos dice que la crisis afecta a todos los países, en realidad no afecta de manera igual en el hemisferio. El país que más sufrirá sus efectos será México. Será el único que llegará a un nivel de decrecimiento de menos 9 por ciento, apuntó.

En medio de la crisis habrá países que crecerán al menos un punto, dos o más, incluso Bolivia, el país más pobre de Sudamérica. Lo hará 2.5 por ciento, añadió.

Esos países se defenderán mejor de los embates económicos, porque han decidido cambiar su modelo económico, desde Bolivia hasta Estados Unidos, pasando por Argentina, Brasil y Ecuador. Mientras, en México se sigue a pie juntillas un modelo que suena ya anacrónico y huele a naftalina.