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Desde la azotea, unas 20 personas filmaron a los electricistas

Mitin mañanero frente a un fortificado edificio de LFC

Trabajadores telefonistas realizan una falta colectiva en apoyo al SME

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El escritor Paco Ignacio Taibo II, durante la protesta en Marina Nacional y Circuito InteriorFoto Francisco Olvera
 
Periódico La Jornada
Jueves 12 de noviembre de 2009, p. 5

La respuesta de las organizaciones sindicales y sociales a la convocatoria del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) hizo posible que el paro cívico nacional fuera calificado de todo un éxito en todo el territorio nacional. Los trabajadores despedidos por el decreto presidencial del 11 de octubre advirtieron: Seguimos en pie de lucha.

La jornada de protesta en contra del decreto de extinción de Luz y Fuerza del Centro (LFC) pudo unir a diversos gremios y organizaciones del campo y la ciudad. Paralizó dependencias, empresas privadas, universidades y arterias de la capital del país. Ahí se vio ¡la fuerza del SME!, se dijo.

¡Aquí está lo mejor del país!, resumió el escritor Paco Ignacio Taibo II, en el arranque de la movilización de esta jornada, que sus organizadores llamaron de resistencia civil y pacífica, justo frente a las oficinas centrales del organismo cerrado unilateralmente por el gobierno federal hace un mes.

El edificio de LFC es ahora un bloque cercado por altas vallas metálicas, por cuyos resquicios se alcanzan a ver largas hileras de policías federales.

A las siete de la mañana los trabajadores, acompañados por organizaciones sociales y legisladores, iniciaban su mitin. A esa hora en los noticieros de medios electrónicos era difundida la postura del gobierno que restaba importancia a la movilización; en los hechos, el nerviosismo oficial se ponía en evidencia con un sobrecargado dispositivo de seguridad y vigilancia.

Al menos una veintena de personas apostadas en la azotea de la sede de Luz y Fuerza registraban puntualmente con cámaras de video y fotográficas cada paso de los manifestantes; uno de ellos, con playera color vino, traía el rostro cubierto con bufanda negra, al tiempo que dos helicópteros de la Policía Federal sobrevolaban las instalaciones de la paraestatal, ubicada en el cruce de Circuito Interior y Marina Nacional.

Ante ello, los dirigentes del SME alertaron a sus compañeros que no cayeran en provocaciones, porque había infiltrados. En ese momento se detonaron algunos cohetones. El sindicato se deslindó de esto último.

Hasta ahí llegaron los reportes de que estaban entrando a la capital los contingentes de las divisiones foráneas y de que hubo incidentes en dos puntos carreteros, donde los trabajadores se replegaron y no respondieron a las agresiones.

También informaron que en diversos estados había marchas y por ejemplo, en Oaxaca, todas las oficinas de la Comisión Federal de Electricidad tenían presencia de organizaciones sociales en apoyo al SME; de manera simultánea empezó el brigadeo informativo y fueron cerradas varias dependencias. Así, los mítines serían la estrategia constante durante todo el día.

El grupo de legisladores de PRD y PT que apoya al Sindicato Mexicano de Electricistas, entre los que se encuentran Víctor Castro, Rubén Velázquez, Karen Quiroga y Porfirio Muñoz Ledo –quien ya bautizó al secretario del Trabajo, Javier Lozano, como insano mental–, acudió puntual a la cita. El mensaje de los diputados y senadores presentes fue que los electricistas sean pacientes y perseverantes, porque no sólo se trata de ganar su lucha, sino de ser ejemplo de dignidad entre todos. 

Al término del mitin, la mayoría avanzó hacia el edificio central de Teléfonos de México, en Sullivan, donde ya los esperaban los telefonistas en paro bajo la modalidad de falta colectiva.

Como en el primer punto de la protesta, a bordo de una camioneta que funcionó como improvisado templete, Martín Esparza, líder del SME, agradeció la solidaridad recibida y lamentó que una organización como ese sindicato haya sido reprimida por el propio Estado. El llamado constante fue en el sentido de defender no sólo a los electricistas, sino oponerse al intento del gobierno por aniquilar los derechos laborales.

El líder de los telefonistas, Francisco Hernández Juárez, también diputado federal y presidente de la Unión Nacional de Trabajadores, criticó que el gobierno federal haya desdeñado el camino legal, incluso para modificar el contrato colectivo o con la propia desaparición de LFC y, en cambio, prefirió la agresión. El gobierno, advirtió, está dejando un mensaje claro: o se alinean o los voy a someter a todos. Por ello, si dejamos pasar esto el gobierno saldrá envalentonado y nadie estará a salvo en este país.

Añadió: “El secretario del desempleo –en referencia a Javier Lozano Alarcón– ha tomado la postura de la confrontación y la amenaza”, dijo el dirigente, e hizo un llamado a los trabajadores a ensanchar el movimiento de apoyo al SME.

Ayer, el sindicato de trabajadores de la UNAM envió tres camiones con despensas en apoyo a la causa de los electricistas.

Eran las 10:30 de la mañana y Esparza Flores puntualizaba otra vez el itinerario del paro cívico nacional, porque esta jornada va para largo.