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Hace días, sicarios mataron a 2 sobrinos y al reportar el hecho, lo intimidaron por hablador, dice

Reportero juarense pide asilo en EU, tras amenazas de muerte

Es mejor estar encerrado que muerto, afirma; es el cuarto comunicador chihuahuense que huye del país

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Familiares, amigos y comunicadores instalaron una ofrenda floral en el monumento a El Papelerito para conmemorar un aniversario de la muerte del periodista Armando Rodríguez, alías El Choco, quien trabajaba para El Diario, de Ciudad Juárez. La imagen fue captada el pasado 13 de noviembre. Ayer se informó que el reportero Ricardo Chávez Aldana huyó con su familia a El Paso, Texas, debido a amenazas de muerteFoto La Jornada
Rubén Villalpando
Corresponsal
Periódico La Jornada
Domingo 13 de diciembre de 2009, p. 28

Ciudad Juárez, Chih., 12 de diciembre. Ricardo Chávez Aldana, reportero de Radio Cañón, huyó con su familia a El Paso, Texas, donde solicitó asilo político a las autoridades migratorias de Estados Unidos, debido a que recibió amenazas de muerte de presuntos sicarios del crimen organizado.

En el noticiario de hoy a las 13 horas, en la empresa donde trabajaba, el periodista informó que el pasado 9 de diciembre sicarios mataron a sus sobrinos Diego y Argenis Chávez Luis, de 15 y 17 años de edad, respectivamente, en un atentado en el que fallecieron otros dos jóvenes.

Ese mismo día, Chávez Aldana exigió justicia y pidió a las autoridades detener a los responsables del ataque y a otras personas que circulan en la calle, armadas como si estuvieran protegidas por el personal policiaco y militar.

Luego de insistir en la radio que se investigara el crimen, en la noche recibió en su teléfono celular una llamada de desconocidos que le decían que era el siguiente al que iban a matar por hablador.

Dijo que al principio no tomó en serio las amenazas, pero al siguiente día le volvieron a hablar y decirle que le van a partir la madre con todo y su esposa e hijo, por lo que, recordó, tomé la decisión de cruzar por uno de los puentes internacionales con la familia a El Paso, Texas, a pesar de no tener pasaporte y solicité asilo político por miedo a que me mataran.

Antes de cruzar (con mi familia) ya sabía que seríamos detenidos por autoridades migratorias (de Estados Unidos), pero es preferible estar encerrado que muerto, dijo vía telefónica a sus amigos de la estación donde trabajaba desde hace más de un año.

Es el cuarto comunicador de Ciudad Juárez que solicita asilo en otro país.

Jorge Luis Aguirre fue el primero, cuando el año pasado recibió una llamada en la cual le decían que él era el siguiente mientras participaba en los funerales del también asesinado periodista Armando Rodríguez, de El Diario.

También en 2008 solicitó refugio en El Paso Emilio Gutiérrez Soto, de 46 años, quien trabajaba para El Diario como corresponsal en Nuevo Casas Grandes; estuvo ocho meses en el centro de detención hasta que la Oficina de Aplicación de las Leyes de Inmigración y Aduanas de Estados Unidos en El Paso, Texas, lo dejó en libertad mientras se decidía su estatus legal.

Otro periodista que solicitó asilo con su familia, pero en Canadá, es Horacio Nájera, quien trabajaba de corresponsal del diario capitalino Reforma y antes fue vocero de la Procuraduría de Justicia estatal.

Otras agresiones contra periodistas fueron la ocurrida el 23 de septiembre reciente, en Nuevo Casas Grandes, donde mataron a Norberto Miranda Madrid.

El año pasado, al menos ocho periodistas que cubren la fuente policiaca fueron amenazados por narcotraficantes.

Casos no aclarados

Existen algunos pendientes de aclarar, como el homicidio de José Ramírez Puente, ultimado el 28 de abril de 2000 con arma blanca.

Otros casos aún impunes son los homicidios de Saúl Noé Martínez Ortega, hermano del director de la casa editorial Interdiario, de Agua Prieta, Sonora, cuyo cuerpo fue localizado en Chihuahua el 24 de abril de 2008; José Luis Ortega Mata, en Casas Grandes, en 2005; de Víctor Oropeza y Jéssica Lizalde, en Ciudad Juárez.

Asimismo, el del reportero de radio Valentín Dávila, quien fue levantado por un comando armado en agosto de 2001 en compañía de un amigo y hasta hoy no ha aparecido.

Todos los casos están impunes, pues no se han enviado los expedientes ante un juez penal.

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