Opinión
Ver día anteriorMartes 15 de diciembre de 2009Ver día siguienteEdiciones anteriores
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¡Ay, Marcelo, no te rajes!
¿P

or qué votaron el PRI y el partido Verde en favor de Clara Brugada? ¿Cómo se convencieron de votar por lo políticamente correcto, si son incorrectos? ¿Quién gobierna en el Distrito Federal? ¿Es esta decisión la base de la reforma política que alguna vez la izquierda buscó para el Distrito Federal?

Con este gran triunfo histórico e importantísimo del lopezobradorismo contra Juanito y los que les robaron los hilos, el PRI avanza en su colocación, gracias a los regalos que le vienen haciendo el PRD, PT y Convergencia, cuyo frente de lucha más importante es el interno. Hoy le tocó a Marcelo Ebrard perder ganando y convertir su gobierno en un nuevo campo de batalla de tribus refundadas en Oaxtepec, que al grito de ¡Obrador! ¡Obrador!, ahora unidas al PRI, en alianza legislativa, tienen ya parte del control de Iztapalapa.

Al cumplirse el guión de la ruta señalada para ganar independencia y la credibilidad de su candidatura presidencial para 2012, no queda otro camino que el rompimiento, pues los gritos que se escucharon en Oaxtepec dirigidos a Ebrard no fueron de simple entusiasmo, sino amenaza: solamente hay un candidato a la Presidencia de la República, tú no, le dijeron a Marcelo.

De ahí que la propuesta de Ebrard sólo pueda entenderse como una tregua navideña. El mejor escenario para el jefe de Gobierno era proponer y que no hubiera mayoría suficiente, pues todos los partidos planteaban públicamente que no votarían por Clara Brugada y sí por una tercera opción. La sorpresa para el mismo Ebrard fue que el PRI y su aliado incondicional, el Verde, votaron por Brugada y con ello le quemaron las alas de la independencia, su identidad más importante, y de paso se metieron a Iztapalapa, donde perdieron el año pasado por pequeño margen. Votando a favor de su propuesta, el tricolor acabó con la expectativa de independencia de su precandidatura.

Baste señalar que horas antes de la propuesta de Ebrard Casaubon, las señales que enviaba José Ángel Ávila, secretario de Gobierno, y Alejandra Barrales, daban para abrir la tercera opción, si ésta fuera rechazada por todos los partidos, excepto por el PRD (dividido) y el PT. No fue así: el Revolucionario Institucional dio el golpe certero e hizo quedar a Ebrard como políticamente correcto, acatando el guión dictado por Andrés Manuel López Obrador y subordinándolo al galimatías jurídico, ético, político y mediático que significó la genial propuesta de salida a un conflicto de origen interno en el mismo lopezobradorismo.

Más allá de las intenciones de Clara Brugada, Iztapalapa está atrapada en la vulnerabilidad política. Ganarle a Juanito y al oportunismo panista es un triunfo pírrico que exhibió argumentos de limpieza social, clasistas, racistas, ilegales, escapistas, demagógicos.

Entre Oaxtepec, donde se debatía la supuesta refundación del PRD, e Iztapalapa no se logró establecer ninguna relación, a pesar de que los vicios que se denostaron en el doceavo congreso eran el origen de lo que sucedía en Iztapalapa con la creación de Juanito.

Oaxtepec, luego de teorizar durante años contra el fraccionalismo y la falta de unidad; luego de demandar unidad mediante el derecho a la crítica y el ejercicio de la autocrítica, acabó en las porras de la cargada y la advertencia de que sólo hay un candidato posible. Toda candidatura en contrario a la cargada de hoy en adelante es un atentado y su aceptación fue acompañada de… ¡la reglamentación y mayores derechos de las tribus y corrientes!

Derivado del clima intimidatorio, Marcelo Ebrard seguramente vio en peligro su clima navideño ante las posibles manifestaciones perredistas –chicas, pero potencialmente mediáticas, igual que Juanito– que lo acusarían de traidor gritando abajo de su balcón en el Zócalo. Este miedo hace lógica con la idea de haber optado por lo políticamente correcto a costa del prestigio de su propia candidatura.

Ante este panorama, Ebrard sólo tiene como opciones propias la ruptura y nuevas alianzas. Para él los caminos por la vía formal ya están cerrados y el desprestigio en este momento de su propia aspiración presidencial debilita al Gobierno del Distrito Federal, donde la ciudad será el escenario de las grandes disputas por 2012.

Con el caso en Iztapalapa se inicia la derrota en el Distrito Federal, y si del oriente vino el triunfo histórico en 1997, ahora la derrota viene de allá. La propuesta de Marcelo Ebrard a la Asamblea Legislativa es una humillación para él mismo, ya que acumula resentimientos, golpes internos y cobro de facturas.

En el futuro únicamente podrían triunfar partidos coherentes. Es una tarea política e intelectual (ver Herman Belinhausen: Los intelectuales inútiles, La Jornada, 14/12/09) para construir conceptos y valores, ahora perdidos y despreciados. La gran tarea es crear una opción coherente que organice y rompa con las grandes mentiras y falsedades de la siniestra.

Se dice que en la historia humana los monstruos que ha generado son pocos. El problema es cuando el hombre común pierde la capacidad de razonar y sigue a estos monstruos.