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2009: resultados comparados
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ace unos días la Cepal publicó las expectativas para el cierre de 2009 para América Latina. Como se sabía, México tendrá los peores resultados en este año, en tanto que economías como Brasil, Argentina y Perú lograron detener la contracción e incluso tendrán un resultado positivo. Entre las diversas razones para explicar este desigual desempeño destaca la diferente intensidad de los impactos provenientes de los países desarrollados; la eficacia de las políticas instrumentadas por los respectivos gobiernos y la reacción de las empresas bancarias en cada país.

La crisis se generó en las principales economías desarrolladas y se transmitió a diferentes velocidades a las economías del mundo. La producción industrial mundial se contrajo casi 12 por ciento de mediados de 2008 al primer trimestre de 2009; en los países desarrollados la reducción industrial llegó a más del 16 por ciento. El comercio mundial se contrajo 19 por ciento, provocando que se redujeran el monto y el valor de las principales exportaciones de América Latina. Desde el tercer trimestre de 2009 se observan síntomas de recuperación.

Al revisar los factores que explican esta incipiente recuperación en los países desarrollados se encuentra que el consumo público ha sido el componente que mantuvo un comportamiento positivo, lo que indica que la política fiscal ha sido básica para mitigar los efectos de la crisis y para empezar a revertirlos. En América Latina también la política fiscal ha jugado un papel fundamental para que la crisis no se agravara y para que algunas economías lograran crecer. En conjunto la región recibió un impulso fiscal equivalente a dos puntos del producto regional.

La crisis provocó una aguda contracción del crédito. Las primeras medidas tomadas por los bancos centrales intentaron detener las corridas contra los grandes bancos y después destinaron cuantiosos recursos para salvar a los bancos de una quiebra generalizada. La reanudación del crédito ha sido decisiva para que la contracción productiva se detenga y la recuperación se consolide. En los países latinoamericanos el crédito otorgado por los bancos privados se contrajo en 2009; sin embargo, en Brasil, Chile, Colombia y Perú los bancos públicos compensaron esa reducción del crédito privado.

En México no ocurrió esto: la contracción del crédito privado fue de 3.8 por ciento en tanto que el crédito público aumentó apenas 0.7. En Brasil, en cambio, el crédito privado cayó 1.8, pero el público creció 17.1 por ciento; en Colombia los números respectivos fueron -3.3 y 18.6; en Chile -1.8 y 20. Esta respuesta del sector público resultó de gran importancia. A esta diferente respuesta gubernamental hay que agregar la importancia del crédito en el funcionamiento económico: en Chile los bancos privados prestaron en 2008 73 por ciento de su PIB, en Brasil 37, en Costa Rica 35, en Colombia 26, en Uruguay 22, mientras que en México apenas alcanzó 17 por ciento.

El balance económico en un año difícil resulta de la conjunción de una política pública capaz de responder a la crisis y de la respuesta de las empresas privadas. Un factor básico para que esta respuesta sea posible es que los bancos presten a las empresas. Los bancos privados que operan en México, durante el auge mundial de 2003-07 apenas destinaron recursos al financiamiento de las actividades productivas y en la crisis han contraído el flujo crediticio. Sin embargo, sus resultados financieros fueron muy buenos en los años anteriores y lo siguieron siendo en 2009.

México tendrá el peor desempeño latinoamericano en la crisis, que resulta de una política económica inocua, de la incapacidad de los grupos parlamentarios dominantes, de un sector financiero con enormes utilidades que no financia a las empresas y de una cúpula empresarial preocupada básicamente de sus negocios privados. Este bloque económico y político fracasó en aprovechar la posibilidad excepcional de crecimiento de 2003 a 2008 en adelante y ha fracasado también al enfrentar la crisis.