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Desde hace un mes, el recinto está en mantenimiento mayor; quedará listo el 31 de marzo

Poco a poco devuelven su brillo original a la Sala Nezahualcóyotl

Las obras se hacen con especial cuidado por considerarla un instrumento musical

La acústica no será afectada, afirman arquitectos

Prevén reapertura para el 10 de abril a cargo de la OFUNAM

Foto
La sala fue inaugurada en 1976, desde entonces no se le había dado mantenimientoFoto Carlos Cisneros
 
Periódico La Jornada
Lunes 18 de enero de 2010, p. a10

La sala de conciertos Nezahualcóyotl es hoy semejante en su interior a un circo de varias pistas. Decenas de trabajadores –distribuidos en todos los puntos de ese gigantesco galerón poligonal de concreto y madera– lijan, barnizan, pulen o pintan, algunos sobre arneses que los hacen parecer más trapecistas que obreros, por estar suspendidos sólo de una cuerda.

Las tareas son realizadas en medio de una densa nube de polvo y bajo el olor de los solventes, el barniz industrial y la pintura vinílica que se emplean en la obra, mientras de una destartalada grabadora brota el guapachoso ritmo de cumbias, cuyo sonido se extiende claro y nítido por los 40 mil metros cúbicos que tiene de volumen el inmueble. Así es como la cumbia ha llegado a la Neza, que será reabierta el sábado 10 de abril, por la Orquesta Filarmónica de la UNAM, con un programa aún por definir.

Resulta espectacular ver desnudo este emblemático recinto del Centro Cultural Universitario (CCU) de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), considerado por los más calificados expertos internacionales en acústica –entre ellos Leo Beranek– como una de las 60 mejores salas de concierto en el mundo.

Ni alfombra en sus escaleras, ni siquiera una de las más de sus dos mil 300 butacas. Todo fue quitado para remplazarlo por equipo nuevo, tras mantenerse en funcionamiento desde que el inmueble fue inaugurado hace 33 años, el 30 de diciembre de 1976.

Sólo se conserva lo que es de madera, como el piso del escenario y el del resto de la sala, así como parte de los muros que fueron recubiertos con ese material. Todo eso se lija de manera superficial, para conservar su espesor, y después será barnizado con el material utilizado originalmente, según los encargados de dicha tarea.

Ha transcurrido un mes desde el comienzo del plan de mantenimiento mayor de ésta que es considerada la joya de este conjunto cultural, proceso en el que también se encuentran otros cuatro recintos del lugar: las salas Miguel Covarrubias y Carlos Chávez, el Foro Sor Juana Inés de la Cruz y el teatro Juan Ruiz de Alarcón.

Era una intervención necesaria, de acuerdo con las autoridades universitarias y los responsables de los trabajos, luego de que esos inmuebles, desde su edificación, habían sido sometidos sólo a mantenimiento preventivo.

Las obras en la Neza han requerido especial atención y cuidado al tratarse de un instrumento musical en sí, a decir de Liliana Saldaña, responsable de recintos de la Coordinación de Difusión Cultural de la máxima casa de estudios.

De allí que han sido valoradas y vigiladas por expertos no sólo en arquitectura e ingeniería, sino también en disciplinas incluso científicas, como es el caso de Felipe Orduña, investigador del Centro de Ciencias Aplicadas y Desarrollo Tecnológico, quien supervisa y asesora los aspectos relativos a la acústica.

Si en algo son enfáticos los arquitectos Édgar Lizano y Orso Núñez, de la dirección general de Obras y Conservación de esta casa estudiantil, es en que la acústica de la sala no será afectada.

Abunda Orso Nuñez, quien es acaso una de las voces con mayor autoridad en el tema, al ser parte del equipo que participó en la construcción de ese edificio: “El propósito de los trabajos es regresar a la Sala Nezahualcóyotl el esplendor que tuvo cuando fue inaugurada. Lo que hacemos en ese sentido es sólo limpiarla.

Después de 33 años necesitaba una remozada; pero no hemos hecho cambio alguno en sus elementos originales: ni en la madera ni en el concreto, mucho menos en la acústica; imposible tocar el plafón panóptico, que es el que refleja 360 grados el sonido. No queremos modificar ninguna condición.

Entre los elementos que serán remplazados se encuentran la alfombra de la sala, además de todas las butacas. Sin embargo, ese aspecto, por si se pensara, tampoco influirá en la acústica del recinto.

La mejor de Iberoamérica

Así lo sostiene Liliana Saldaña, quien explica que la alfombra cumplirá con los detalles técnicos que indiquen los expertos, mientras las butacas serán fabricadas, tras una licitación, por la compañía que hizo las originales, Mobiliario SA de CV.

“Se están reproduciendo las mismas butacas de hace 33 años (las cuales tienen una extensión de madera en la parte superior del respaldo que sirve de espejo acústico), aunque las de ahora cuentan con mejoras tecnológicas (sobre todo para hacerlas más resistentes) –agrega la funcionaria–. La empresa también fue asesorada por un experto en acústica.”

De acuerdo con el arquitecto Orso Núñez, tratar de instrumentar alguna mejora en la Neza resulta impensable: Es una sala extremadamente buena, y así se le reconoce, como la mejor de Iberoamérica. Serían una tontería tratar de mejorar una sala que es de las mejores del mundo. Lo que se busca es cuidarla y mantenerla como quedó hace 33 años.

Con lo anterior el especialista se refiere sólo al aspecto acústico, porque entre las novedades que podrán apreciarse cuando concluyan las obras, el 31 de marzo, se encuentra un nuevo equipo de iluminación.

El original se fue parchando con el paso de los años y era insuficiente para las necesidades de la sala, explica Saldaña, quien informa que el nuevo equipo (convencional y robótico) es el mismo que en la Berliner Philharmoniker, sede la Filarmónica de Berlín.

Si bien es reiterada la insistencia en que la acústica de la sala no será alterada, se han tomado una serie de medidas que seguramente contribuirán a disfrutar más de sus virtudes sonoras.

Esas medidas consisten en aislar con un material especial la sala de ensayos, para que pueda ser utilizada al mismo tiempo que la principal, sin que se afecten entre sí en términos sonoros. También se cambiarán las puertas de entrada a la sala principal por unas de mayor espesor y cierre hermético.

De tal manera se ha buscado aislar el recinto de toda contaminación auditiva exterior, explica el investigador Felipe Orduña, especialista en acústica y vibraciones.

Frente al hecho de que con el paso de los años la Neza pasó de ser únicamente sala de conciertos a foro para diferentes espectáculos y actos especiales, se ha adquirido asimismo un equipo de refuerzo sonoro (electrónico).

El presupuesto para el mantenimiento de la Sala Nezahualcóyotl es de 33 millones 704 mil 475 pesos –un millón de pesos por cada uno de sus años de existencia, en promedio– y contempla, asimismo, impermeabilización, cambio de pisos en oficinas y desahogos, compra e instalación de equipo de calefacción y aire acondicionado, y compra de equipo y accesorios de audio digitales.

Asimismo, se reparará y pintará el plafón falso de toda la sala; se remodelarán los camerinos, así como los baños. Este último punto incluye la reparación y el mantenimiento del sistema hidráulico y la adquisición de nuevo mobiliario, con lo que en adelante se utilizará sólo un cuarto del agua que se empleaba hasta antes de las obras, explica el arquitecto Édgar Lizano.

A la fecha, la Dirección de Música de la UNAM no ha determinado cuál será el programa musical con el que se efectuará la reapertura. La única certeza es que los encargados de los trabajos están convencidos de que estarán en el tiempo estipulado (31 de marzo), así como de que el inmueble lucirá con la misma dignidad y magnificencia con la que fue inaugurado.

Para que deba ocurrir una intervención similar a la actual, afirman los responsables de las obras, deberán transcurrir muchos años, por lo menos 10 para volver a impermeabilizar, mientras la vida útil de las butacas será cuando menos de 35 o 40 años.