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La Universidad Autónoma Metropolitana, anfitriona de reunión interdisciplinaria

El estrés, factor de desequilibrio químico que afecta al cerebro

Genera diversas sustancias como la hidrocortisona, lo que ocasiona la baja de defensas y mayor predisposición a la depresión, explican

El constante estado de alerta requiere más energía, dicen

Laura Poy Solano
 
Periódico La Jornada
Jueves 18 de marzo de 2010, p. 2

Considerado uno de los órganos más complejos del cuerpo humano, el cerebro encierra muchos secretos para la ciencia, entre ellos el origen y evolución de las enfermedades neurodegenerativas, como Alzheimer o Parkinson, pero también su capacidad de producir hormonas que influyen en el estado de ánimo y en el sistema inmunológico.

Durante la Semana Mundial del Cerebro, convocada por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM), especialistas de diversas disciplinas alertaron que el estrés ocasionado por inseguridad y violencia que se vive en el país, puede generar un desbalance neuroquímico que afecte al cerebro frente a condiciones de tensión extrema.

Anabel Jiménez Anguiano, experta en el estudio de la neuroquímica cerebral de la división de Ciencias Biológicas y de la Salud de la UAM-Iztapalapa, afirmó que ante un estado de alerta constante motivado por el temor o la tensión de un posible riesgo se generan diversas sustancias en el cerebro como la hidrocortisona, considerada la hormona del estrés.

Sus efectos son diversos, agregó, pues se presenta una baja de defensas en el sistema inmunológico, hay más cansancio y mayor predisposición a la depresión, pues el cerebro está en constante alerta, y esto requiere de mucha más energía, lo que afecta la regulación de otras importantes funciones.

El principio del camino

La especialista, indicó: Estamos en el principio del camino para conocer qué es realmente lo que pasa en el cerebro de un ser humano en formación y cómo evoluciona cuando se llega a ser anciano. Si bien se tienen estudios pormenorizados de muchas de las etapas de su desarrollo, aún no comprendemos totalmente cómo se generan determinadas hormonas en el cerebro, las cuales no sólo actúan en algún otro órgano, si no sobre él mismo.

María del Rosario Tarragó, investigadora del departamento de biología de la reproducción de la UAM-Iztapalapa, señaló que el cerebro no sólo organiza importantes funciones del cuerpo humano, también produce determinadas hormonas que están ligadas a nuestras emociones y sensaciones de placer, que condicionan muchos de nuestros comportamientos.

La ciencia moderna, destacó, enfrenta importantes retos para conocer cuáles son los mecanismos que permiten al cerebro resolver los estados de ánimo, pues se ha constatado que quienes sufren depresión tienen un sistema inmunológico más debilitado.

Recordó que desde hace 15 años se celebra en marzo el mes del cerebro y las neurociencias y consideró que como sociedad aún nos falta comprender que no sabemos todos los secretos de este importante órgano, y que debido al incremento en el promedio de vida, hoy enfrentamos enfermedades neurodegenerativas que antes no teníamos, que son un importante reto para el sector salud.

Tarragó informó que el encuentro, convocado por la UAM-Cuajimalpa, se une a las actividades que se realizan en 60 países como parte de la divulgación científica sobre proyectos, investigaciones y nuevos padecimientos que afectan a un importante sector de la población, ya que aseguró que las enfermedades neurológicas serán parte del futuro de las nuevas generaciones y debemos tener respuestas.

Por su parte, Jiménez Anguiano enfatizó que entre las principales líneas de investigación sobre el cerebro destaca el estudio de las células troncales. Antes creíamos que el número de neuronas con las que nacía un ser humano no se incrementaban, pero hoy constatamos que no es así: existe la capacidad de generarlas a lo largo de la vida, pero es un conocimiento que estamos construyendo y puede ser una de las grandes alternativas contra las enfermedades neurodegenerativas.

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