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Compara la ética juarista con la actual guerra a la criminalidad

La lucha antinarco se propone preservar la libertad: Calderón
Claudia Herrera Beltrán
 
Periódico La Jornada
Lunes 22 de marzo de 2010, p. 8

Después de la serie de narcobloqueos perpetrados en Nuevo León, el presidente Felipe Calderón advirtió que el monopolio de la fuerza corresponde al Estado y no permitirá que organizaciones delictivas, de facto o de cualquier tipo vulneren la libertad de los mexicanos y la legalidad.

Al encabezar su cuarta ceremonia conmemorativa del natalicio de Benito Juárez, reiteró la promesa que ha hecho desde el inicio de su gobierno de no dar ni un paso atrás frente a quienes quieren ver postrado y sin futuro a México.

Dos días antes de la visita a México de una delegación de funcionarios estadunidenses, encabezada por la secretaria de Estado, Hillary Clinton, señaló que hoy más que nunca la colaboración entre países es la fórmula para derrotar enemigos comunes.

En privado y sin convocatoria a la prensa, el jefe del Ejecutivo colocó antes una ofrenda floral en el Hemiciclo a Juárez para recordar 204 años de su nacimiento, acompañado del presidente de la Cámara de Diputados, el panista Francisco Ramírez Acuña; el vicepresidente del Senado, el priísta Francisco Arroyo Vieyra, y los secretarios de Gobernación, Fernando Gómez Mont, y de Educación, Alonso Lujambio, quienes después lo acompañaron a Palacio Nacional.

Cuarto orador en la ceremonia celebrada en el Patio Mariano de este recinto, Calderón se valió del ideario del Benemérito de las Américas para advertir que no cederá en su lucha por hacer prevalecer el estado de derecho, porque la victoria será la victoria de la legalidad.

Luego de que grupos delincuenciales bloquearon carreteras y avenidas de la zona metropolitana de Monterrey el mismo día que trabajadores del Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) fueron golpeados por resguardar instalaciones de Luz y Fuerza del Centro, el Presidente prometió que no permitirá la vulneración de la libertad de los mexicanos.

Porque son libertades que se lograron con la sangre de nuestros héroes; son sagradas y por eso habremos de defenderlas con determinación. Así lo haremos en Ciudad Juárez, aquel emblemático Paso del Norte del Benemérito de las Américas, y así lo haremos en todo el territorio nacional, expresó.

Condolencias por estudiantes del Tec asesinados

Un día después de que el rector del Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey, Rafael Rangel Sostmann, informó que los estudiantes Jorge Antonio Mercado Alonso y Francisco Javier Arredondo Verdugo murieron durante un enfrentamiento entre delincuentes y el Ejército Mexicano en Monterrey, el michoacano expresó –mediante un comunicado de un párrafo– que se unía a la pena que embarga a sus familiares y amigos.

Hizo un parangón entre la ética de Juárez, que fue ejemplo a seguir en todo el mundo, con la batalla que libra México actualmente contra la criminalidad, ya que también tiene eco en naciones que valoran el esfuerzo de los mexicanos, no sólo en favor de nuestra propia seguridad, sino en favor de la seguridad en el continente.

Citó al Benemérito de las Américas para asegurar que la colaboración es la fórmula para derrotar enemigos comunes en el mundo. Así como entre las naciones el respeto al derecho ajeno es la paz, la cooperación respetuosa y decidida, basada en el respeto al derecho ajeno entre países y personas, es hoy el camino para el progreso, el orden y la convivencia respetuosa.

Insistió en justificar su lucha contra la delincuencia al decir que su causa es el ser humano y por ello no dará ni un paso atrás en el deber de preservar libertad y seguridad de las familias de México.

Pero advirtió que los mexicanos tienen el deber de luchar para que sus hijos puedan crecer en un país seguro y libre de la sombra de la violencia y del terror; en un país de paz que progrese al amparo de las leyes, en una nación donde impere el respeto a los derechos.

A partir de ello exigió de nuevo que todos los mexicanos y especialmente quienes ocupan responsabilidades públicas asuman la obligación de trabajar para fortalecer las instituciones y las leyes del país.

Remarcó Calderón que los tres poderes de la Federación, los tres órdenes de gobierno, tienen como primera obligación brindar seguridad a los ciudadanos, hacer respetar la ley y, en consecuencia, poner un alto a la criminalidad.

De Juárez destacó que era un liberal y por eso promovía libertad en todo y, aunque encontró resistencias e incomprensiones a su proyecto nacional, el tiempo y la historia le darían sobradamente la razón.

Enriqueta Obregón Cortinas y Andrés Sánchez Juárez, tataranietos del prócer mexicano, acompañaron al mandatario federal en el estrado, pero no hablaron en la ceremonia.