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CLEROPEDERASTIA

En un sermón comparó las acusaciones contra el Papa con el antisemitismo

Predicador pide disculpas por herir sin querer la sensibilidad de los judíos
Afp
 
Periódico La Jornada
Lunes 5 de abril de 2010, p. 3

Roma, 4 de abril. El predicador del Vaticano Raniero Cantalamessa, que en el sermón del Viernes Santo comparó las acusaciones contra el Papa y la Iglesia católica por los escándalos de pedofilia con el antisemitismo, pidió disculpas el domingo en un periódico italiano.

Sí, sin quererlo, he herido la sensibilidad de los judíos y de las víctimas de la pederastia, lo lamento sinceramente y pido disculpas, reafirmando mi solidaridad con unos y otros, declaró Cantalamessa al diario Corriere della Sera.

El viernes por la noche, durante la liturgia de la Pasión de Cristo, Cantalamessa, predicador de la casa pontificia, leyó una carta de solidaridad con el Papa y la Iglesia, que dijo haber recibido de un amigo judío.

El empleo de los estereotipos, el transvase de responsabilidades y la culpa personal sobre la colectiva me recuerdan los aspectos más vergonzosos del antisemitismo, decía la carta.

Esa comparación provocó la indignación de asociaciones de víctimas de pedofilia y de representantes de las comunidades judías, algunos de los cuales reclamaron disculpas del papa Benedicto XVI.

El Vaticano afirmó después que lo dicho por Cantalamessa no es la posición de la Iglesia católica.

El sacerdote Cantalamessa aseguró al Corriere della Sera que ni el Papa ni el Vaticano estaban al tanto del contenido de su sermón.

El Papa no sólo no ha inspirado (el sermón), sino que, como todos los demás, oía por vez primera las palabras que pronuncié durante la liturgia en San Pedro, afirmó el predicador.

Nunca, nadie del Vaticano pretendió leer anticipadamente el texto de mis sermones, lo que yo considero como una gran señal de confianza, sostuvo Cantalamessa, agregando que tuvo la idea de insertar en la homilía la carta de su amigo judío solamente porque le parecía un testimonio de solidaridad hacia el Papa. Mi intención era totalmente amistosa y de ninguna manera hostil, dijo.

Al preguntársele sobre su amigo judío, el sacerdote afirmó que es un italiano muy apegado a su religión y que le autorizó a dar su nombre. No obstante, yo no quise implicarlo directamente, y mucho menos ahora, agregó.

Si hubiera imaginado que provocaría tal polémica, jamás la hubiera hecho pública, recalcó, explicando que su amigo no quiso comparar la persecución de los judíos con las acusaciones contra la Iglesia católica, sino denunciar la presen- cia de un anticristianismo difundido en nuestra sociedad occidental.

Predicador del Vaticano encargado de escribir y pronunciar los sermones en San Pedro durante Cuaresma y Pascua, el padre Cantalamessa, doctor en teología que ocupa sus funciones desde 1980, es autor de numerosos libros religiosos y presentador de una emisión religiosa en la televisión italiana.