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La narcoguerra

Les preocupa saber si el próximo presidente mantendrá la lucha

Prevén DEA y FBI aumento de la violencia del narco en México
David Brooks
Corresponsal
Periódico La Jornada
Jueves 6 de mayo de 2010, p. 3

Nueva York, 5 de mayo. El gobierno estadunidense advirtió que habrá un incremento de la violencia relacionada con el narcotráfico en México, y consideró que esto es prueba de que las políticas antidrogas están funcionando, pero urge acelerar los esfuerzos antes del fin del sexenio, porque no se sabe si el próximo presidente compartirá el mismo compromiso que el actual gobierno en la lucha contra el crimen organizado.

Tenemos que manejar las expectativas; anticipamos que la violencia horripilante en México podría empeorar antes de mejorar, afirmaron hoy, en declaración conjunta ante el Congreso, Anthony Placido, administrador asistente de inteligencia de la agencia federal antidrogas (DEA, por sus siglas en inglés), y Kevin Perkins, director asistente de investigaciones criminales de la Oficina Federal de Investigaciones (FBI).

Subrayaron que es imperativo sostener el ímpetu positivo al apoyar los esfuerzos heroicos del presidente (Felipe) Calderón contra el crimen organizado.

Ante los senadores del caucus de control internacional de narcóticos, insistieron en que la escalada de violencia en México es por actos de desesperación verdadera: acciones de organizaciones criminales heridas, vulnerables y peligrosas.

Sostuvieron que un enfoque central del esfuerzo estadunidense antidrogas en relación con México es llevar al sistema de justicia criminal y civil de Estados Unidos, o cualquier otra jurisdicción competente, a los integrantes de las organizaciones del tráfico de drogas.

En declaraciones ante periodistas al concluir la comparecencia, Placido sostuvo: “tenemos que ganar todo lo que podamos en esta gestión. En el nivel táctico-operativo, quisiéramos tumbar a los jefes de los cárteles durante los próximos dos años”.

Agregó, de acuerdo con las agencias Ap y Notimex, que se trata de un momento importantísimo: estamos llegando al final de la gestión del presidente Calderón y no sabemos quién va a estar en la próxima.

Los dos oficiales reiteraron que los desafíos presentados por las organizaciones del narcotráfico en ambos países son significativos, sobre todo asegurar que la violencia desenfrenada en México no se expanda sobre nuestra frontera; el monitoreo cuidadoso de la situación de seguridad en México y, “tal vez lo más importante, prestar nuestra asistencia y apoyo a la administración de Calderón para asegurar su continuo éxito contra los despiadados y poderosos cárteles”.

Reiteraron que el gobierno calderonista ha realizado logros enormes para restablecer el imperio de la ley y romper el poder e impunidad de las organizaciones del narcotráfico que amenazan la seguridad nacional de México y la nuestra.

Durante su comparecencia, en la que se trató el tema de la violencia ligada al narco en México y sus implicaciones para Estados Unidos, los funcionarios exaltaron la cooperación bilateral y afirmaron que, con la asistencia de nuestras contrapartes, el Departamento de Justicia (la DEA y la FBI están integrados en esa dependencia) busca coordinar las investigaciones y el desarrollo de inteligencia con el propósito de identificar, infiltrar y desmantelar a las organizaciones del narcotráfico que son directamente responsables de la violencia en México.

Una de la cifras más citadas como prueba de esa cooperación fue la de la extradición de más de 280 presuntos delincuentes de México a Estados Unidos desde el inicio del gobierno de Calderón.

Según el embajador David Johnson, secretario asistente de Estado para asuntos de control de narcóticos, quien también participó en la audiencia, en México el temor es palpable por los niveles sin precedente de violencia.

Consideró que este fenómeno no es muy diferente de otros donde los intentos para confrontar a las organizaciones criminales dieron resultados más brutales. Esto ocurrió en Italia, cuando el gobierno procedió con toda la fuerza contra la mafia en los años 80 y 90; también en Medellín, Colombia, en los 90.

Afirmó que ambos gobiernos consideran la situación actual inestable, urgente y crítica, y hemos estado adoptando medidas significativas para enfrentar juntos la amenaza en México, sobre todo con la Iniciativa Mérida.

Hay tres niveles de violencia

Placido y Perkins manifestaron que la violencia en México puede ser dividida en tres categorías: violencia dentro de los cárteles, luchas entre ellos mismos y enfrentamientos entre cárteles y gobierno, la cual está creciendo.

Consideraron novedosos y preocupantes los esfuerzos de los cárteles de utilizar la violencia como herramienta para minar el apoyo público a los esfuerzos antinarcóticos del gobierno. Los traficantes han llevado a cabo un esfuerzo concertado para enviar un mensaje público mediante su sangrienta campaña de violencia.

En su evaluación del negocio del tráfico de drogas, los oficiales señalaron que la zona de la frontera suroeste estadunidense es el puerto principal para la mayoría de las sustancias ilícitas importadas a este país; es el principal punto de distribución nacional, con la mayor cantidad de cocaína, mariguana, metanfetamina y heroína (de México) disponible en este país que pasa por esa zona.

México, sostuvieron, es el principal suministrador de mariguana, producto que genera más recursos para los cárteles mexicanos. También es el principal exportador de metanfetaminas a Estados Unidos, y 93 por ciento de la cocaína que sale de Sudamérica pasa por México.

Ningún otro país en el mundo tiene un impacto más grande sobre el tráfico de drogas a Estados Unidos que México, afirmaron, con la mayoría de estas sustancias producidas y/o transportadas por territorio mexicano, y con 18 mil a 39 mil millones de dólares en fondos trasladados a esa frontera cada año para los cárteles mexicanos y colombianos.